Situación Ambiental

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El medio ambiente es todo lo que afecta a un ser vivo y condiciona especialmen­te las circunstancias de vida de las personas o la sociedad en su vida. Conviene aclarar que no se trata sólo del espacio en el que se desarrolla la vida sino que también abarca seres vi­vos, objetos, agua, suelo, aire y las relaciones entre ellos, así como elementos tan intangibles como la cultura.

En el caso de Nicaragua, a pesar de ser uno de los países más pobres del continente americano (2.3 mi­llones viven en pobreza o extre­ma pobreza), goza de una riqueza natural envidiable que podría ser muy bien aprovechada para bene­ficio de los habitantes del país.

Desafortunadamente la situación de pobreza y utilización irracional de nuestros recursos naturales, las políticas gubernamentales equívo­cas o muy flexibles unido a la alta vulnerabilidad a desastres natura­les han puesto de rodillas la situa­ción del medio ambiente.

A través del presente artículo te REVELAMOS brevemente las prin­cipales causas y consecuencias del deterioro ambiental en Nicaragua.

Alta vulnerabilidad territorial: En parte debido a su posi­ción geográfica, diversos de­sastres naturales le azotan año, tras año: erupciones volcánicas, huracanes, terremotos, inunda­ciones y sequías son frecuentes y traen consigo un grave deterioro ecológico, daños a la infraestructu­ra y afectan a la economía de las familias y del país en general.

Modelo agroexportador: El modelo económico agroexporta­dor y el monocultivo que por mu­chos años se puso en práctica en el país, trajo como consecuencia el agotamiento de los suelos. En la región del pacífico, en donde se encuentran los suelos más fértiles, se han visto seriamente afectados por el uso de agroquímicos, la con­taminacion de las fuentes de agua y la erosión hídrica y eólica. Por su parte las Regiones Central y Atlán­tico sufren los efectos del avance de la frontera agrícola, incendios forestales y la deforestación.

Población y medio ambiente: El crecimiento de la población con­tribuye a la degradación del medio ambiente. Ante esto se necesita de nuestra parte una actitud respon­sable y conciencia ecológica.

Tratamiento de la basura: La recolección y tratamiento inadecuado de la basu­ra facilita la proliferación de agentes que provocan enfermedades como cucarachas, ratas, moscas, ra­tones, etc. Además de generar mal olor y afectar el paisaje.

Recursos hídricos: Sus hermosos lagos y numerosas cuencas hidro­gráficas se han visto afectados. Las principales causas tienen que ver con la distribución espacial y temporal de las lluvias, el permanente y silencioso deterioro de las fuentes de agua por el desarrollo de pueblos y ciu­dades a sus orillas, la industria y la actividad agrícola.

Bosques: Nicaragua tiene una cubierta forestal de que supera los 50,000 Km2 de bosques. Están sometidos a presiones de tipo natural, como el cambio climático, las plagas y a presiones humanas como la agricultura migratoria, deforestación para dar paso a la ganadería, explota­ción de madera y prácticas agrícolas tradicionales.

Áreas protegidas: Las condiciones degradantes a que han sido someti­das obligó a dotarlas de instrumentos jurídicos para su preservación. La principal dificultad que enfrentan es la aplicación efectiva de un plan de manejo de las áreas para el aprovechamiento sostenible de los re­cursos naturales.

Biodiversidad: El territorio nacional es rico en biodiversidad y repre­senta el 7% del total mundial. El país no cuenta con un inventario completo de los seres vivos, pero sí sabemos que las especies vegetales respaldadas y documenta­das son más de 6,500 que incluyen 1,503 vertebra­dos, 650 especies de aves, 176 mamíferos, algunos en peligro de extinción, 229 especies de reptiles, anfibios peces, invertebrados, moluscos y especies marinas.

Cambio climático: El aumento de temperatura y del nivel de mar repre­senta a corto plazo una seria amenaza a los ecosiste­mas marinos y costeros de Nicaragua.

Atmósfera y calidad del aire: La contaminación del aire se debe a agentes naturales como las emisiones de gases de los volcanes (Masaya y Telica por ejemplo) y como consecuencia de fuentes de origen humano a través del humo por las quemas descontroladas, la circulación de vehículos, la com­bustión de leña, etc. Las consecuencias se reflejan en los problemas de salud en la población

En relación al ruido, este es un problema al que se le debe prestar la atención que se merece, vehículos en mal estado mecánico, circulación de miles de ruidosas motocicletas, el abuso de bocinas, perifoneo, cultos religiosos y propagandas de todo tipo y a cualquier hora han afectado profundamente a la población.

Nicaragua posee abundantes recursos naturales que de explotarse con inteligencia nos permitiría salir de­lante de nuestra condición de pobreza generalizada. Por tal razón, el Gobierno de Nicaragua ha venido proponiendo y emitiendo medidas que se han mate­rializado en normas, leyes y decretos para preservar y aprovechar racionalmente los recursos naturales, pero aún nos falta promover una educación en valores ecológicos que permita explotar nuestros recursos sin poner en riesgo el futuro de los mismos.

http://www.revistarevelaciones.com/situacion-ambiental-de-nicaragua/

Salud ambiental en Nicaragua: los principales desafíos ambientales

Por: Karin Kemper

En Nicaragua, la alta dependencia de leña en el área rural para cocinar crea riesgos ambi­entales contra la salud.

TITULARES DE ARTÍCULOS
  • Los riesgos de salud ambiental imponen una carga significativa a la economía de Nicaragua: unos 2.600 millones de córdobas o 2.4 % del PIB.
  • Estos riesgos provocan decesos prematuros e infecciones que afectan en especial a los niños menores de 5 años.
  • Se reportan anualmente más de un millón de casos de diarrea en menores de 5 años como resultado de la mala condición del agua potable, saneamiento e higiene.

La región de América Latina y el Caribe (LAC, por sus siglas en inglés, Latin America and the Caribbean) reúne una combinación única de cualidades y retos en el ámbito medioambiental. No en vano, la región posee una dotación excepcional de recursos naturales y cultivos valiosos para la biodiversidad mundial, además de acoger al mayor sumidero de carbono del mundo: el Amazonas.

Sin embargo, la región también acusa las mayores tasas de urbanización del mundo en desarrollo, niveles altos de contaminación y sobreutilización de recursos naturales e hídricos, con efectos perjudiciales sobre la salud (especialmente la de los pobres), y sobre el medio ambiente.

Durante los últimos veinte años, la región de LAC ha hecho mejoras impresionantes a la hora de abordar estos retos. Es la región líder del mundo en desarrollo, en lo que toca a conservación de la biodiversidad y gestión de recursos naturales, y está a la vanguardia en la reducción de la contaminación urbana.

A menudo, el Banco Mundial ha sido el socio escogido por los países de la región que han tomado iniciativas para plantear políticas pioneras e innovadoras de protección del medio ambiente y gestión de recursos naturales; para reforzar a las instituciones responsables de la gestión del medio ambiente, para apostar por la sustentabilidad e introducir nuevos planteamientos en la gestión de los recursos hídricos.

Estas iniciativas incluyen, entre otras, la instauración y definición de la mejora de los estándares de calidad de los combustibles y el aire en Perú; la reducción de emisiones de carbono en México; el pago por servicios ambientales en Costa Rica; la gestión participativa e integrada de los recursos hídricos en Brasil y los nuevos enfoques de la gestión del riego en México.

En este contexto, nos complace presentar la Serie de Publicaciones Ocasionales sobre Medio Ambiente y Recursos Hídricos; una iniciativa de la Unidad de Medio Ambiente y Recursos Hídricos del Departamento de Desarrollo Sostenible para la región de América Latina y el Caribe del Banco Mundial (LCSEN, Environment and Water Resources Unit of the Sustainable Development Department in the World Bank’s Latin America and the Caribbean Region).

El objetivo de la serie es contribuir al intercambio global de conocimientos sobre las innovaciones en la gestión del medio ambiente y los recursos hídricos, y a la consecución de un crecimiento sostenible e incluyente. Estas publicaciones aspiran a trasladar a un público amplio (tomadores de decisión, profesionales del desarrollo, académicos y otros actores sociales) las lecciones extraídas de los proyectos, la asistencia técnica y las demás actividades relacionadas con el conocimiento, financiadas por el Banco Mundial y emprendidas junto a nuestros socios. La serie aborda temas importantes para la agenda de sostenibilidad de la región que abarcan desde la gestión de los recursos hídricos hasta la salud del medio ambiente, incluyendo la gestión de recursos naturales, la conservación de la biodiversidad, las políticas medioambientales, la gestión de la contaminación, las instituciones medioambientales y su gobernanza, los servicios ambientales, el financiamiento medioambiental, el cambio climático, y sus conexiones con el desarrollo y el crecimiento.

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Dr Karin Kemper

http://www.bancomundial.org/es/country/nicaragua/publication/salud-ambiental-nicaragua

“Nicaragua sufre una anarquía ambiental”

* Tendencia es que con la masiva deforestación, los últimos ríos desaparezcan o se contaminen
* Lago de Managua “está perdido para siempre”, y último recurso que aplacaría la sed de nuestros hijos e hijas será el Lago de Nicaragua

José Adán Silva y Luis Galeano | Especiales

Jaime Incer Barquero
Jaime Incer Barquero, asesor presidencial para asuntos ambientales. Archivo / END

El futuro del país, en materia ambiental, es excepcionalmente aterrador: los ríos secos, lagos, lagunas y pozos contaminados y los bosques arrasados, por lo cual, la última fuente que saciaría la sed de las próximas generaciones será el lago Cocibolca, si es que frenamos a tiempo su contaminación.
Así lo observa el asesor en materia ambiental de la Presidencia, Jaime Incer Barquero, quien se encuentra preocupado por la tendencia destructiva que la sociedad nicaragüense hace de los recursos naturales.
A Incer Barquero se le preguntó su visión sobre el papel de Nicaragua frente el Séptimo Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM), cuya meta es reducir el porcentaje de personas sin acceso a una fuente de agua potable y servicios básicos de saneamiento.
De acuerdo con el científico, el estado actual de las cuencas hídricas, sumado a la deforestación sin control, a la mala cultura nicaragüense de lanzar basura y desechos contaminantes a los cauces y calles, más el cambio climático y sus efectos devastadores del medio ambiente, contribuyen para que el futuro del país sea negativo en materia ecológica.
“La mayoría de los ríos están contaminados en el Pacífico, en el Caribe hay contaminación y los bosques están siendo deforestados sin control”, dijo.
“Hay sed y problemas de distribución de agua en todo el país, pero el problema a veces no es el agua, sino el recipiente, es un problema cultural educativo que no garantiza que el agua pueda llegar a la garganta del consumidor con limpieza, porque a veces no lavamos los recipientes donde vamos a almacenar el líquido”, añadió.

Xolotlán perdido y Cocibolca única esperanza

Dijo que después de la contaminación del Lago de Managua, a un nivel que hoy hace imposible su recuperación para potabilizarlo, la última reserva del líquido es el Lago Cocibolca, el cual ya está siendo usado para consumo humano.
“El otro reservorio natural, que era el Lago de Managua, ese lo perdimos para siempre, ya es irrecuperable, sólo una tarea monumental a largo plazo podría regresarnos el lago para alguna utilidad, pero para beber o bañarse ya no”, dijo.
“Habría que vaciarlo, limpiar su fondo, sacar toda la suciedad, desviar los cauces naturales y humanos, educar a la gente, oxigenarlo, y no tenemos ni los recursos ni la tecnología, ni la capacidad científica para hacerlo”, refiere.
“Pensar que alguna vez ese lago volverá a ser potable, es un sueño imposible, lo único que nos queda es tratar de evitar que se siga arruinando, y la opción para sustituirlo, es el lago Cocibolca, hacia él debemos enfocar el futuro del agua en Nicaragua, de lo contrario, deberíamos empezar a pensar en cambiarnos el nombre como país, porque el ritmo de destrucción que llevamos acabará hasta con el agua que llevamos en el nombre del país”, ironiza el científico.
“En caso de extraer agua del Lago de Nicaragua, que es el reservorio más grande que tenemos, ya hay ejemplos del gobierno de Corea del Sur, que está bombeando agua a Juigalpa, agua potabilizada, igual con San Juan del Sur, que se manda desde La Virgen y abastecerá a toda esa zona turística”, dijo.
“Otros proyectos están en progreso, otras poblaciones cercanas del lago van a tener eventualmente que beber agua del lago, y yo diría que en 30 ó 40 años, la población del Pacífico va a tener que beber agua del lago, porque la tendencia del país, y del planeta, con los cambios climáticos es que las cuencas se vayan secando”, advirtió.
“Eso es ayudado por la deforestación, que en este país es imparable, eso significa que a la vuelta de 30, 40 años, habrá que darle agua a Managua, Granada, Carazo, y la única fuente disponible con cierta calidad es el Lago de Nicaragua, pero que ahora sufre un problema de contaminación”, señaló.

Las recomendaciones que ha hecho

Según Incer, él le ha planteado al presidente Daniel Ortega que hay que tomar medidas urgentes para evitar que el Lago de Managua, con inviernos copiosos como el de 2010, no siga pasando aguas contaminadas a través del río Tipitapa al lago Cocibolca.
“Es lo que está ocurriendo: toda la suciedad que Managua descarga en el Xolotlán, se está trasladando a Cocibolca, con el aumento del caudal del río Tipitapa y del lago Xolotlán, que creció enormemente en el invierno pasado”, detalló el especialista.
“Es necesario buscar una vía para frenar de inmediato eso, buscándole al lago de Managua una vía de salida que no sea a través del río Tipitapa, para que ello no vaya a parar al Lago de Nicaragua y nos arruine la última fuente de agua potable que nos queda de futuro”, observó.
Su temor es que si el Lago de Managua vuelve a subir de nivel, como en 2007 y 2010, “vamos a tener problemas muy serios con la contaminación de un lago al otro”.
Su criterio es que el problema del agua potable en Nicaragua es posible corregirlo con dos cosas: primero, una restauración de todas las cuencas mediante un plan intensivo de reforestación masiva, que llevaría de 10 a 15 años para obtener resultados.

Urge insistir en campañas de educación

Y segundo, una inversión millonaria en instalaciones de purificación de fuentes medianas de calidad, acompañada de una campaña educativa masiva para que la población, finalmente, se ilustre en materia ambiental.
“Porque la reforestación y la contaminación se pueden tratar, pero la mala cultura de destruir todo, eso no, y eso es lo que se tiene que modificar para poder salvar las fuentes de agua que saciarán la sed de las próximas generaciones”, dijo Incer, quien no se muestra muy optimista con el futuro de nuestros ríos.
“La tendencia de los ríos es a desaparecer con los cambios climáticos. Si uno ve como eran los caudales de esos ríos hace 50 años, y como son ahora, se da cuenta de que nunca volverán a ser como fueron, la destrucción ambiental nunca se repara totalmente, es como la juventud, se va para no volver”, reflexiona el biólogo y científico.
“Sólo por reforestación, Nicaragua ha perdido más del 50% de su cobertura boscosa en los últimos 50 años, y eso ha repercutido en la sequía de los ríos”, refuerza, recordando que el Lago de Managua, por contaminación, está “perdido” como fuente futura de agua potable.

11 años perdidos

“Esto me lleva a otra consideración clave sobre el futuro del agua en nuestro país, más allá de los ODM: si no invertimos en educar a la población, de nada servirá reforestar o hacer leyes o invertir en infraestructuras para llevar agua potable”.
“El principal enemigo del agua es el ser humano, nadie más, no son los animales, no son los huracanes o las sequías, son los humanos y sus acciones las que repercuten en el ambiente, y Nicaragua, como país, es un caos, sufrimos una anarquía ambiental, aquí cualquiera riega la calle con manguera, lavan los carros con chorros, montan lavaderos de carros, botan basura contaminante a los cauces, en fin, hacen lo que quieren y nadie les dice nada”.
“De aquí a 2015, nada podrá haber cambiado, si esto inició en el año 2000 y estamos en 2011, quiere decir que llevamos 11 años perdidos para el medio ambiente, y nadie ahora me puede decir que esto es ahora una responsabilidad del gobierno de turno, ya ningún gobierno tiene capacidad de planificar el futuro de sus recursos ambientales, eso ya queda en manos de la naturaleza y del cambio climático: nadie puede frenarlo”.

http://www.elnuevodiario.com.ni/especiales/93668

Ecología y medio ambiente

Como institución destinada a preservar el interés supremo de la nación, el Ejército de Nicaragua ha incorporado como parte de su quehacer institucional, el contribuir en la protección y conservación del medio ambiente y los recursos naturales a nivel nacional.

Para el cumplimiento de esta tarea, la Dirección de Asuntos Civiles facilita las relaciones de trabajo con las instituciones destinadas a la atención y preservación de los recursos naturales en el país, como MARENA, INAFOR, PGR, MIPUB y MAGFOR.

Con estas instituciones se coordina la capacitación en legislación ambiental, forestal, leyes vinculantes, permisología forestal, control de transporte de madera y procedimientos  a los miembros de las unidades militares, con especial énfasis a los miembros del  Batallón Ecológico “BOSAWAS”, con el objetivo de fortalecer  su actuación en función de la protección, conservación y restauración de los recursos naturales en los territorios.

En la labor de proteger  nuestros recursos estratégicos destaca la participación del  Batallón Ecológico “BOSAWAS”, que entre otras misiones cumple las siguientes:

  1. Apoya los esfuerzos interinstitucionales de prevención y sanción a delitos medio ambientales, restringir el acceso y asentamiento de colonos, traficantes de tierras y depredadores en áreas protegidas, particularmente en las zonas núcleo de BOSAWAS.
  2. Apoya la articulación y desarrollo de programas de protección y conservación del medio ambiente, planes de manejo y de gestión ambiental en las áreas protegidas.
  3. Realiza acciones en conjunto con MARENA e INAFOR para la restauración de nuestras áreas vitales, coordinando la capacitación especializada y la gestión de recursos de todo tipo con dichas instituciones.

El Ejército de Nicaragua mantiene una labor permanente de resguardo y protección de las 74 áreas protegidas del país, cumpliendo los planes nacionales de veda, en especial de la langosta, el camarón y la tortuga.

En función de la protección, preservación y restauración de los recursos naturales, destaca la  Unidad Humanitaria de Rescate “Comandante William Ramírez Solórzano”, que en coordinación con instituciones y organismos ambientalistas cumple tareas de prevención y control de incendios forestales en áreas protegidas, limpieza de lagunas y protección a los Refugios de Vida Silvestre.

En interés de la restauración del medio ambiente y el equilibrio ecológico, el Ejército de Nicaragua apoya al INAFOR mediante la reforestación de áreas de interés nacional y a lo interno de las unidades militares.

En la lucha contra los incendios forestales, el Ejército de Nicaragua se ha dispuesto, mediante la formación, capacitación y equipamiento de brigadas contra incendios, principalmente en aquellas áreas donde históricamente la ocurrencia de este fenómeno es mayor. En los últimos años se han brindado capacitaciones como bomberos forestales a miembros de la institución militar.

http://www.ejercito.mil.ni/contenido/sociedad-civil/asuntos-civiles/asuntos-civiles-ema.html

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