Personalidades

ALEJANDRO SERRANO CALDERA.

 

Jurista, filósofo y escritor nicaragüense, nacido en Masaya, Nicaragua
Profesor Universitario desde 1965. Profesor Visitante y Conferencista en universidades de Europa, Estados Unidos y América Latina. Colaborador de Revistas y Enciclopedias filosóficas y jurídicas.

Rector de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-Managua, 1990-94, Presidente del Consejo Nacional de Universidades, CNU, 1990-94 y Presidente del Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA) 1993-94. Consejero Regional para América Latina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en San José, Costa Rica de 1974 a 1976 y en Lima, Perú en 1977-1979. Miembro del Comité de Derechos Humanos de la ONU, 1984-92.

Embajador de Nicaragua en Francia y ante la UNESCO de 1979-85, Embajador de Nicaragua ante la Organización de las Naciones Unidas, ONU de 1988-90. Presidente de la Corte Suprema de Justicia. Managua, Nicaragua de 1985 – 88.

Miembro de Número de la Academia Nicaragüense de la Lengua
Ha publicado más de veinte obras en Filosofía, Derecho y Ciencias Políticas.

Alejandro Serrano Caldera:
La ética en la revolución tecnológica .

Las últimas décadas del Siglo XX y el primer quinquenio del Siglo XXI han sido testigos de un intenso, y quizás no suficientemente percibido, debate de filosofía política, de ética y de teorías del desarrollo de la sociedad contemporánea.

Desde inicios de la década de los años setenta del siglo pasado, a raíz del Consenso de Washington y la Declaración de Kyoto, se sentaron las bases de lo que se conoce como neoliberalismo, al supeditar la democracia política al capitalismo monopólico, el Estado al mercado y al refirmar la libertad económica como la libertad fundamental de la cual depende la propia libertad individual.

Como en el siglo XIX, fue la sustitución del liberalismo filosófico y político fundado en la razón, en la voluntad y en la libertad individual, por el liberalismo económico determinado por las leyes del mercado, el que además vino presentado como la realización del derecho natural en la historia, con leyes autónomas e infalibles frente a las que al Estado sólo correspondía el papel de facilitador, versión remozada del Estado abstencionista del Siglo XIX.

Más que de un nuevo liberalismo, se trataba de las ideas del viejo liberalismo debidamente maquilladas para enfrentar los retos de la revolución tecnológica y de la sociedad digital, pero conservando la misma versión inflexible de mercado total como sujeto y destinatario de la historia, o mejor aún, como la historia misma, a la que quedaban supeditadas todas las demás expresiones del acontecer humano individual y colectivo, en el plano de la política, la economía, las finanzas, la cultura, las relaciones sociales, entre otras. Se estaba, entonces ante lo que algunos de los críticos más severos, como Franz Hinkelammert llamó la idolatría de mercado y otros, como el filósofo y teólogo francés, Roger Garaudy, llamó el monoteísmo de mercado.

Desde 1970, fecha de la extinción de la vigencia del pensamiento de John Maynard Keynes, como filosofía oficial del capitalismo, que aunque iniciada a finales del siglo XIX, se reafirma con el Keynesianismo, sobre todo en 1929, como respuesta a la crisis de la bolsa de valores y, en general del capitalismo mundial, se inicia y consolida esta especie de teología económica y financiera que se va a constituir en el dogma de fe de todo proceso de desarrollo. El Estado no será más que la correa de transmisión de los dictados infalibles del mercado, el poder económico, y por supuesto político, estará en las corporaciones transnacionales y en sus filiales nacionales y locales. Mientras menos Estado, mejor.

No obstante, el mismo proceso neoliberal demostró la necesidad del Estado al servicio de los poderes económicos para garantizar la tutela de intereses corporativos y de los intereses económicos nacionales, lo mismo que la inevitable adaptación de las instituciones para poder responder adecuadamente a los procesos regionales y subregionales de integración de mercados, los que, sin la estructura institucional apropiada, verían severamente afectada su eficacia y seriamente limitada su posibilidad de desarrollo y expansión. Se pasó entonces a la etapa de reforma del Estado y sus instituciones para adecuarlas a las políticas económicas, financieras y de mercado, en general.

Posteriormente, y a raíz de los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001, el Estado recuperó su poder y vigencia como el instrumento capaz de combatir el terrorismo y el narcotráfico, funciones que el mercado por si solo evidentemente no podía cumplir. El Estado vuelve así al primer plano, no como mecanismo que contribuya establecer y garantizar las políticas sociales, sino como un instrumento para los nuevos combates del siglo XXI.

Se produce así una reunificación del núcleo duro del poder mundial el que se apoya en el Estado y en el mercado, en la función pública y en la iniciativa privada y, por supuesto, en el poder militar y en los ejércitos. Estado, mercado, ejército, interés público e interés privado, integran así una unidad necesariamente complementaria para el ejercicio del poder.

Mientras tanto, un pensamiento alternativo al neoliberalismo se ha venido estructurando respaldado no sólo por sus propias ideas, sino por los fracasos en las situaciones económicas y sociales de los países menos favorecidos, los que han visto incrementada su pobreza a raíz de los fracasos y repercusiones sociales negativas de los ajustes estructurales. Además, el pensamiento filosófico, político y aun religioso, ha desarrollado una crítica consistente entre la que habría que mencionar la Encíclica Centésimo Año, de 1991, del Papa Juan Pablo II, en la que reintrodujo el término “capitalismo salvaje”, usado cien años antes por el Papa León XIII, en su Encíclica Rerum Novarum.

Frente al neoliberalismo surge un nuevo pensamiento que proclama la necesidad del Estado y de las instituciones como condición ineludible para cualquier tipo de desarrollo. No hay posibilidad de desarrollo económico y social sin un Estado con instituciones sólidas, modernas e independientes. La historia de los países más avanzados, demuestra esta realidad. La reingeniería institucional deviene, pues en la condición de cualquier forma de desarrollo.

Junto a la idea del predominio institucional, y al lado de una especie de neokeynesianismo, surge con fuerza el pensamiento inspirado en el Estado Social de Derecho y en la economía social de mercado, de factura preferentemente social demócrata, lo mismo que las doctrinas del contrato social, la participación ciudadana y el fortalecimiento de la sociedad civil, como garantías para establecer y mantener una sociedad y un Estado, libre, democrático, justo, solidario y equitativo.

Dentro de estas profundas transformaciones en el pensamiento económico, político y social contemporáneo habría que mencionar de manera principal y prioritaria y ligada al contexto de la sociedad digital, los esfuerzos teóricos y prácticos por construir la sociedad de la información, como un paso necesario para llegar a la sociedad del conocimiento, definida como un desafío mundial para el nuevomilenio.

La Declaración de Principios de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, celebrada en Ginebra en el año 2003, establece como desafío esencial “Encauzar el potencial de la tecnología de la información y la comunicación para promover las metas del desarrollo de la Declaración del Milenio”, entre las que se mencionan, “Erradicar la extrema pobreza y el hambre, lograr una educación primaria universal, promover la igualdad de género y la habilitación de las mujeres, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna…”, entre otras muchas, al tiempo que se reitera el compromiso para alcanzar “el desarrollo sostenible y las metas de desarrollo convenidas, que se señalan en la Declaración de Johannesburgo y en el Plan de Aplicación del Consenso de Monterrey, y otros resultados de las Cumbres pertinentes de las Naciones Unidas”.

La aplicación de la tecnología más avanzada al logro del desarrollo humano sostenible formula una ética, cuyos aspectos más relevantes se encuentran contenidos en los tratados internacionales de derechos humanos que de esta forma se constituyen en la filosofía moral de esta época.

Una serie de valores dan contenido específico a esta ética de la sociedad de la información, el primero de ellos es el de garantizar el carácter inclusivo que permita la participación de todos en ella, pues de lo contrario la tecnología en lugar de ser el medio integrador se pervertiría en un instrumento de acentuación de la brecha digital y, en consecuencia, de profundización de la brecha económica, social, educativa y cultural entre los pueblos e inclusive entre los ciudadanos de un mismo país.

La información y el conocimiento constituyen un bien público y son esenciales a la educación, la cultura y la democracia a tal extremo que no será posible una democracia real sin una democracia digital. De ahí que la Tecnología de la Información y Comunicación, TIC, entendida como estrategia y como conjunto de medios y herramientas para el intercambio de la información que produce el conocimiento, se vuelve un instrumento imprescindible para realizar la ética del desarrollo humano sostenible y los valores que lo conforman.

Estos valores son la libertad, la igualdad, la solidaridad, la tolerancia, el respeto de la naturaleza, la responsabilidad común, el respeto a la diferencia y el reconocimiento del otro, todos los cuales nos llevan reafirmar que el sujeto esencial del desarrollo es el ser humano y la sociedad en su dignidad integral, en su libertad y en sus derechos reafirmados en la justicia y en el imperio de la ley.

La nueva ética, o mejor la ética para la nueva sociedad, tiene que ser la ética de la unidad en la diversidad en la que todos los seres humanos, en virtud de la dignidad esencial que les corresponde, tienen el derecho pleno de participar en el disfrute de los bienes materiales, culturales y morales de la sociedad de nuestro tiempo.

Fuente de información:

http://www.americadante.over-blog.com/pages/ALEJANDRO_SERRANO_CALDERA-1767842.html

Carlos Mejía Godoy

(Somoto, Madriz, 1943) Compositor, instrumentista y cantante nicaragüense en cuyas canciones ha estado presente siempre un fuerte compromiso social y político. Carlos Mejía Godoy creció en una familia de músicos y artistas arraigados en el folclore y la cultura tradicional y se inició pronto en el mundo de la música popular. En aquella Nicaragua sumida en la pobreza, exprimida desde la década de los años treinta por el clan Somoza, el futuro compositor supo desde joven al lado de quién debía estar su música, y se involucró activamente en el proceso revolucionario que acabaría con la dictadura de Anastasio Somoza.


Carlos Mejía Godoy

A inicios de los 1970 irrumpió en el corazón de los nicaragüenses con un canto inspirado en las alegrías, penas y esperanzas de los humildes. A lo largo de esa década plasmaría su apoyo a los débiles en extraordinarias composiciones, fieles retratos de la vida de su patria. Derrochando picardía y buen humor, recurrió al habla popular para celebrar personajes en canciones como Chinto Jiñocuago, el campesino cuyas cicatrices hablan de la violencia del mundo rural; Panchito Escombros, obrero sobreviviente del terremoto de Managua; María de los Guardias y La Tula Cuecho, mujeres audaces y pintorescas que se valen de su ingenio para salir adelante en un mundo machista y hostil; o Quincho Barrilete, pequeño lustrabotas, héroe infantil de la guerra de liberación.

Siempre en tono de denuncia, a veces con una fina ironía, este período de su carrera produjo otras muchas extraordinarias canciones: Nicaragua, Nicaragüita (versionada incluso por Billy Bragg), Las campesinas del Cuá, La tumba del guerrillero, Señor Juez de Mesta o Clodomiro el Ñajo. Muchos de estos temas le darían tiempo después reconocimiento internacional en países como España, Costa Rica, México e incluso en los Estados Unidos. A mediados de los 70, Mejía Godoy estuvo trabajando en el Taller de Música Popular de Solentiname, una comunidad cristiana situada en el lago Nicaragua. Fue entonces cuando, con el apoyo del poeta Ernesto Cardenal y los campesinos de la comunidad, escribió una de sus obras más conmovedoras: La Misa Campesina (1975), en la que fundió la liturgia cristiana, el lenguaje misquito (propio de los indígenas más numerosos de la parte atlántica del país) y la música tradicional. El tema Cristo de Palacagüina, incluido en este álbum, fue muy popular en España en la voz de la cubana de nacimiento Elsa Baeza.

Por su colaboración con las fuerzas clandestinas de la izquierda, Mejía Godoy hubo de abandonar Nicaragua y recaló en España, donde acababa de fallecer el general Franco. Su primera colaboración musical en España fue la canción María de los Guardias (incluida en el álbum de Massiel Carabina 30-30), un soberbio tema que vio la luz en 1976. En 1977 su tema Quincho Barrilete, interpretado en esa ocasión por Eduardo González, resultó vencedor en el festival de la OTI.

Los éxitos de Carlos Mejía Godoy como compositor se sucedían con rapidez; era el momento oportuno para retomar su faceta de intérprete con el grupo que había formado ya en Nicaragua, conocido con el nombre artístico de Carlos Mejía Godoy y los de Palacagüina. El sello CBS Records los fichó de inmediato y se editó un primer sencillo titulado Son tus perjúmenes, mujer, canción de extraordinario éxito que arrasó en las listas de ventas españolas. A este primer gran éxito se sumaron otros como el ya citado Clodomiro el Ñajo y una versión más pop de su Misa Campesina que grabó acompañado de grandes voces de la música del momento, como Víctor Manuel y Ana Belén, Sergio y Estíbaliz, Laredo, Elsa Baeza y un joven Miguel Bosé.

Fuente de información:

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/mejia_godoy.htm

Bárbara Carrera

Bárbara Carrera

Bárbara Carrera es una conocida ex modelo, actriz de cine y televisión proveniente de Nicaragua, famosa por haber sido una de las más querida “chicas Bond”. Bárbara Carrera nació el 30 de Diciembre de 1945 en la ciudad de Bluefields, localizada dentro de la región homónima en el país de Nicaragua.Su familia estaba compuesta por el entonces embajador de los Estados Unidos en Nicaragua y una muchacha local.
Al terminar el plazo de trabajo de su padre en el país, la familia emigró hacia su país natal.Al llegar a su nuevo hogar, Bárbara debió aprender a hablar bien en inglés y asistió a varias instituciones, tanto académicas como deportivas, ya que era una niña muy activa.Por esta misma razón fue que a los 17 años ya contaba con un cuerpo excepcionalmente bello y sus padres le dieron el permiso para trabajar como modelo.
Así inició su carrera dentro de la Eileen Ford Agency.Su primera aparición dentro de las pantallas fue para la marca de bananas “Chiquita”, la cual la impulsó para poder interpretar un papel en su primer largometraje “Puzzle of a Downfall Child” de 1970.Lamentablemente el filme no logró nada de seguimiento en los cines y mucho menos con la crítica, pero su figura y su hermoso rostro le sirvieron para continuar apareciendo en diversos largometrajes de poca repercusión.“The Island of Dr. Moreau”, “Lone Wolf McQuade” en donde apareció junto a Chuck Norris y David Carradine, “Condorman”, “Point of Impact”, “Tryst” y “Embryo” son algunos de los más recordados títulos de su primera década de trabajo en el cine.Finalmente, en 1983, tuvo el papel que la impulsó a la fama, al ser una de las chicas Bond en “Never Say Never Again”, junto a grandes actores como ser el magistral Sean Connery, Rowan Atkinson y hasta Kim Basinger.A continuación trabajó en algunas pequeñas producciones de televisión, como ser “Sins of the Past”, donde compartió la escena con Kim Cattrall y Kristie Alley y también “The Underachievers“, de 1984 y 1987 respectivamente.Posteriormente se la vio en una gran cantidad de títulos que nunca llegaron a ser un gran éxito en las taquillas, pero que la mantuvieron activa durante gran parte de la década del ’90.Uno de sus pequeños hits fue en 1996, en la comedia romántica “Love is All There Is” junto a la sensual Angelina Jolie a la que dos años más tarde le siguió “Waking Up Horton”, siguiendo en el plan de las comedias.Por el lado de la televisión, es fuertemente recordada por estar en la serie “Dallas” interpretando el rol de Angelica Nero.
También es reconocida por su rol en “Masada” de 1981 y en “Centennial”.

Más recientemente, desde 1999 y hasta el año 2005, trabajó en la serie “Judging Amy”, junto a la actriz Amy Brenneman.
Durante este tiempo también hizo algunas apariciones en otros shows del estilo sitcom.

Uno de los más recordados entre ellos fue en la serie “That ‘70s Show” donde importunó enormemente a Topher Grace, Danny Masterson, Laura Prepon, Ashton Kutcher, Wilmer Valderrama y Mila Kunis.

Fuera del ambiente de las pantallas, fue una figura icónica de las revistas en la década del ’80 principalmente, siendo tapa de ediciones como ser Vogue, Paris Match, Harper’s Bazaar y muchas otras.

Tal vez las apariciones más controversiales de este estilo fueron en la revista para adultos Playboy, donde se la vio totalmente desnuda en Agosto de 1977 y posteriormente en Abril de 1982.

Actualmente se está centrando más en su reciente carrera como artista, vendiendo piezas siempre por arriba de los ocho mil dólares.

A pesar de haber estado casada tres veces, nunca ha tenido un hijo y entre sus parejas se contaron al Barón Otto von Hoffman y al magnate de los barcos Nicholas Mavroleon.

Tony Meléndez

Tony Meléndez

Antony Meléndez nació en Nicaragua un 9 de enero de 1962 y es reconocido por ser uno de los guitarristas más famosos a nivel mundial, a pesar de haber nacido sin brazos es hoy consagrado como uno de los hombres más influyentes en los jóvenes latinos y con sus charlas de motivación ha logrado calar muy hondo en el sentir de muchos jóvenes con problemas de inseguridad.

Tony, como lo conocen en el mundo del arte nació sin brazos debido a unas pastillas recetadas por un médico para controlar las náuseas de la madre durante la gestación. Devastados por este trágico suceso y debido a la falta de atención y precarias condiciones en su país, deciden mudarse a los Estados Unidos, donde Tony y sus hermanos pudieran desarrollarse, en un inicio debieron pasar algunas necesidades pero con el correr de los años sus situación mejoró gracias al esfuerzo de sus padres.

La infancia de Tony fue bastante normal, nunca se sintió menos por no tener brazos y se desarrolló como un niño normal, ayudado siempre por sus prótesis, las cuales le permitían correr y poder mantener el equilibrio mientras jugaba fútbol. A pesar de odiar sus brazos artificiales sabía que los necesitaba

Cuando aún era un menor su padre le enseñó a tocar la guitarra y con una vieja guitarra española, Tony demostró primero a su familia y amigos que podía convertirse en un gran artista. De allí en adelante no paró, continuó sus estudios en el conservatorio y ya de joven se dedicó a participar en conciertos dando fe que todo se puede lograr con esfuerzo y dedicación.

Hoy en dia esta casado y tiene dos hijos que son el impulso de su día a día, el ha dedicado su vida a tocar en numerosos conciertos, sólo y como acompañante de grandes artistas, también se dedica a dar charlas de motivación por todo Estados Unidos ayudando a jóvenes como él a tener una aspiración en su vida.

Uno de sus más grandes logros es haber escrito su libro Un regalo de Esperanza, escrito en inglés y traducido al castellano, todo un éxito en América Latina. No podemos dejar de mencionar su participación ante el papa Juan Pablo II con el tema Never be the same, luego de terminada su participación el pontífice se acercó a él y lo felicitó por lo mucho que había logrado, dándole las gracias por ser un ejemplo a seguir para miles de jóvenes.

Fuente de información:

http://www.biografias.es/famosos/tony-melendez.html

 

Violeta Chamorro

(Violeta Barrios; Rivas, 1929) Política y activista nicaragüense. Esposa de Pedro Joaquín Chamorro, periodista asesinado durante la dictadura de Somoza, ocupó la presidencia de Nicaragua entre 1990 y 1997.

De familia acomodada, creció en la finca de su padre, a orillas del lago de Nicaragua, en Rivas, localidad cercana a la frontera con Costa Rica. En 1950, con 22 años, se casó con el periodista Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, descendiente de Frutos Chamorro, primer jefe de Estado de la Nicaragua independiente, y de Pedro Joaquín Chamorro, presidente de las República de 1875 a 1879.

Durante los 27 años de matrimonio se dedicó al cuidado de sus cuatro hijos y pasó desapercibida ante la opinión pública de su país. Pero acompañó a su marido en los avatares en que se vio implicado debido a su lucha frente al régimen de Anastasio Somoza. Fue con él al destierro que le impuso Somoza en San Carlos, pequeño pueblo nicaragüense cercano a la frontera con Costa Rica, y más tarde, en 1958, se exiliaron a este país. Dos años después regresaron, al organizarse la primera invasión armada que pretendía derrocar al dictador. Al fracasar la invasión, Pedro Joaquín Chamorro fue condenado a nueve años de cárcel.

El 10 de enero de 1978 su marido fue asesinado por pistoleros somocistas. Este hecho contribuyó a encender la insurrección frente al régimen y marcó la vida de Violeta. A partir de entonces comenzó a llevar una activa vida política en la que destacó la campaña internacional de denuncia de las atrocidades del régimen de Somoza, y se hizo cargo del diario de su marido, La Prensa, que había sido fundado el 2 de marzo de 1926.

El 20 de julio de 1979 las columnas guerrilleras entraron en Managua y Violeta Chamorro se integró en la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, junto al entonces presidente, Daniel Ortega, el vicepresidente Sergio Ramírez, Moisés Hassan y Alfonso Robelo. En el protocolo oficial llegó a asumir con frecuencia las funciones representativas de la jefatura del Estado. Sin embargo, nueve meses después, el 9 de abril de 1980, presentó su renuncia por motivos de salud. En algunos círculos del país se habló como verdadero motivo de su cese las disensiones con el resto de los miembros del grupo gobernante, a los que más tarde acusó de traicionar los principios democráticos.

La Prensa, de la que era directora, volvió a encarnar la rebeldía frente al poder establecido; desde sus páginas criticó al sandinismo, a veces de forma encarnizada. El diario sufrió desde entonces cinco cierres, el más largo desde el 26 de junio de 1986 a septiembre de 1987. Era el único órgano escrito de la oposición al régimen sandinista. El 2 de septiembre de 1989, con motivo de las elecciones presidenciales que se celebrarían el 25 de febrero de 1990, Violeta Chamorro fue elegida candidata a la presidencia por Unión Nacional Opositora (UNO). Su oponente fue el anterior presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.

La Unión Nacional Opositora era el principal bloque político de oposición y estaba integrado por catorce partidos, con tendencias desde la derecha a la izquierda moderada, si bien Violeta Chamorro no pertenecía a ninguno de ellos. Pese a las críticas sobre su escasa formación política y su débil estado de salud (sufre osteoporosis), fue elegida por ser la mejor opción para derrotar a los sandinistas, además de contar con el explícito apoyo de Estados Unidos, la Iglesia y los presidentes de los estados vecinos.

En las elecciones del 25 de febrero de 1990, y en contra de los pronósticos ofrecidos por las encuestas, la UNO venció con el 54,7 por ciento de los sufragios, mientras que el Frente Sandinista de Liberación consiguió el 40,8 por ciento de los votos. En la Asamblea Nacional, la UNO obtuvo 51 escaños frente a los 39 de los sandinistas. Daniel Ortega admitió su derrota y se declaró dispuesto a colaborar en la tarea de sacar a su país de la grave crisis económica que atravesaba. A los pocos días de su victoria, Violeta Chamorro reclamó la entrega de las armas al Frente Sandinista. Por su parte, Daniel Ortega afirmó que para hacerlo debería desmantelarse la “Contra nicaragüense”. El 19 de abril de 1990, tras largas negociaciones, los representantes del Frente Sandinista y de la “Contra” firmaron el acuerdo de paz por el que se ponía fin a ocho años de guerra civil. Oficialmente, el conflicto había causado la muerte de 30.000 nicaragüenses.

El 25 de abril, Violeta Chamorro tomó posesión como presidenta del país. En su discurso anunció que asumía, además de la Presidencia de la nación, la cartera de Defensa, y que mantenía al general Humberto Ortega, hermano del anterior presidente del Gobierno, Daniel Ortega, al frente de las Fuerzas Armadas mientras se completara la desmovilización de la “Contra”. Decretó la suspensión del servicio militar obligatorio y la recuperación de armas en manos de civiles. Esta decisión le granjeó graves discrepancias con los demás partidos integrantes de la UNO. El 26 de abril, ocho de los 14 partidos que formaban la plataforma anunciaron su decisión de desvincularse de Violeta Chamorro.

Durante su gobierno, Chamorro logró, entre otros asuntos, completar la pacificación del país, encauzar la nación hacia el crecimiento económico, reducir la deuda exterior e impulsar la profesionalización de las Fuerzas Armadas y la Seguridad. El 11 de enero de 1997, Violeta Chamorro fue sustituida en la presidencia nicaragüense por Arnoldo Alemán, ganador de los comicios del 20 de octubre anterior. Chamorro no se presentó a la reelección.

En 1997, publicó sus memorias, tituladas Sueños del corazón. Ese mismo año creó la Fundación Violeta Barrios de Chamorro que fue aprobada legalmente por la Asamblea Nacional y el 14 de enero de 1998. La fundación se constituyó con un capital mínimo aportado por la ex presidente de Nicaragua y con el respaldo de sus hijos. Además de los socios han sido invitados a integrar la fundación personalidades nacionales e internacionales, hombres y mujeres representativos de los diversos sectores del país que a lo largo de su vida profesional se han destacado por su excelencia cívica, honestidad, capacidad y voluntad de servicio publico. Su misión es contribuir a preservar una cultura de reconciliación, paz y democracia a través de la educación, la libertad de expresión y acciones para disminuir la pobreza en los sectores más desprotegidos.

Rosario Murillo

Rosario MurilloRosario Murillo es una escritora y docente de Nicaragua, nacida en Managua en el año 1951. Cabe mencionar que en la actualidad es nada menos que la Primera Dama de su país. Es una apasionada de las lenguas extranjeras, y se conoce que ha estudiado formalmente francés e inglés; por otra parte, su sed de conocimientos la convierte en una auténtica autodidacta, que dirige su propio crecimiento cultural a través de la lectura y la investigación de manera espontánea. Su vida profesional incluye la enseñanza de idiomas y labores de tipo administrativo para el periódico La Prensa; por otra parte, es importante señalar su participación del Frente Sandinista, una organización política que seguía los pasos del Augusto Sandino contra la dominación norteamericana.
Sus primeros versos datan del año 73, un año más tarde de la trágica pérdida de su único hijo. Poco tiempo después se publicó el poemario “Gualtayán“, seguido de “Sube a nacer conmigo” y “Un deber de cantar“. Asimismo, es autora del ensayo “El país que soñamos…” y de la obra poética titulada “Como los ángeles“, que representa su última publicación como poetisa hasta el momento y que reúne más de medio centenar de poemas. El título “Hombre, de qué nos sirven las noches” encabeza nuestra selección de su obra.

Rosario Murillo: La ‘primera compañera’ de Nicaragua

AP / ALBERTO ARCE / MANAGUA, NICARAGUA Publicada el 28/07/2014

Hoy, Rosario Murillo luce un pelo largo, negrísimo, y atuendos coloridos, muchos rosados y azules, aparentemente por los colores del divino propósito y armonía con la familia y el mundo. Foto: AP

En Nicaragua, donde el dogma marxista ha dado paso a una economía de libre mercado, la bandera rojinegra de la revolución sandinista ha sido suplantada por el rosado y el azul, los colores favoritos de la primera dama del país, “la compañera” Rosario Murillo.

Su esposo, Daniel Ortega, es el presidente, pero como jefa de comunicaciones, Murillo es la voz y el otro rostro del gobierno. En los cruces fronterizos y en las vallas publicitarias en todo el país, “Daniel y Rosario” están juntos. En el portal de internet del gobierno, ella domina la página “El 19, por más victorias! Discursos de Daniel y Rosario”.

Y aunque Ortega ocasionalmente aparece en público, Murillo habla de temas de actualidad todos los días entre semana en la televisión nacional, muchas veces acompañada de copartidarios. Murillo habla a nombre del gobierno de su esposo en una ola retórica que mezcla socialismo, espiritualidad New Age y catolicismo. Pero no admite críticas.

Este mes se conmemora el aniversario 35 del derrocamiento del dictador Anastasio Somoza por la revolución sandinista y, como siempre sucede en tales ocasiones, Murillo estuvo al lado de Ortega en el acto oficial, recibiendo a los dignatarios latinoamericanos con el puño, repleto de joyas, en alto y en señal de triunfo.

“La fe dentro de cada uno de nosotros, y en todos, ha hecho posible que Dios nos llene de milagros”, dijo Murillo a la multitud. “Quién nos hubiese dicho que 35 años transcurrirían tan rápido, siempre en olor y fragor de combate”, prosiguió. “Los pueblos en revolución, en los siglos pasados y en este siglo, nos inspiraron en el avance hacia el socialismo, que en para nosotros en Nicaragua está hecho de fe cristiana, valores de familia, espíritu y vida de comunidad, y en solidaridad”.

La política siempre ha sido cosa de familia Nicaragua, y en América Latina hay una tradición de lideresas que surgen cuando sus esposos abandonan el escenario político. Sobre esa base, la alianza política entre Ortega y Murillo ha llevado a muchos a especular que Murillo aspira a suceder al presidente algún día.

Ortega mismo puede haber hecho eco a esos rumores en abril después de que un terremoto de magnitud 6,2 averió muchos edificios de la capital, Managua. El presidente habló por televisión y dijo que mientras él protegía a sus nietos, Murillo comenzó a dar instrucciones a los miembros del gabinete presidencial.

“El problema de la pareja presidencial es que tienen vocación de permanencia en el poder”, dijo Rosa María Zelaya, ex presidenta del Consejo Supremo Electoral. “Cueste lo que cueste, están preparando la sucesión en la figura de Murillo para cuando sea necesario”.

Sin tomar en cuenta una enfermedad o la muerte, es probable que Ortega, de 67 años, no abandone pronto el poder pues goza de respaldo en el Congreso y la Corte Suprema, que aprobó una modificación a la Constitución que permite la reelección ilimitada. Sus partidarios dicen que la imagen de una primera dama hambrienta de poder es una forma de sexismo que pasa por alto sus muchas contribuciones a Nicaragua.

“Los opositores querrían que Rosario no existiera”, dijo Aldo Díaz Lacayo, exembajador de Nicaragua en la ONU. “Ella es eficiente, coordina muy bien… es el pivote de la aplicación de todas las políticas del gobierno”.

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Murillo, de 63 años, se unió al movimiento sandinista en los años sesenta, mientras trabajaba como secretaria de Pedro Joaquín Chamorro, director del diario La Prensa, quien fue asesinado posteriormente por su oposición al régimen de Somoza.

En una foto tomada el 19 de julio de 1979, el día que Somoza huyó de Nicaragua, se ve a Murillo de uniforme verde olivo, una boina negra sobre el cabello corto y un fusil colgado al hombro, junto a varios de los nueve comandantes sandinistas que lideraron la sublevación.

Pero hoy Murillo luce un pelo largo, negrísimo, y atuendos coloridos, muchos rosados y azules, aparentemente por los colores del divino propósito y armonía con la familia y el mundo, propios del movimiento New Age. Además de la referencias a Dios, los discursos de Murillo están llenos de alusiones a los misterios y milagros de la vida, y la Madre Tierra.

Muchos nicaragüenses la consideran su protectora.

“Nosotros somos los niños y ella es la madre que nos cuida”, dijo Dennis Centeno, programador informático que asistió a un concierto en homenaje a Augusto César Sandino.

Amante de las joyas, Murillo usa collares, brazaletes y anillos de turquesa en cada dedo. Su estilo constituye un agudo contraste con el de Ortega, que ha perdido el cabello y tiene panza, y por lo general se viste de camisa blanca.

Murillo sigue siendo confidente, guardián y portavoz de Ortega cuando todos los líderes sandinistas iniciales, salvo uno, se han separado de él o han fallecido. Partidarios y detractores por igual dicen que para llegar a Ortega primero hay que pasar por Murillo.

“Ortega tiene el poder político, pero ella lo usa en su nombre”, dijo Dora María Téllez, la militante sandinista que lideró el asalto al Palacio Nacional en 1978 y tomó como rehenes a los legisladores de Somoza.

Téllez rompió con Ortega y Murillo hace años por su estilo autoritario del gobierno, según dijo. “Antes era el somocismo, ahora es el orteguismo”, agregó. “El modelo político somocista no ha sido derrotado en Nicaragua”.

Ortega gobernó Nicaragua de 1979 a 1990, primero como coordinador de la Junta Nacional de Reconstrucción de Nicaragua y después como presidente, hasta que perdió las elecciones a manos de Violeta Chamorro, esposa del asesinado editor de La Prensa, para quien Murillo había trabajado.

Murillo lideró la campaña de reelección que devolvió a Ortega al poder en 2006 y de nuevo en 2011. El gobierno de Ortega se identifica con líderes izquierdistas de la región, como el cubano Raúl Castro y el venezolano Nicolás Maduro, y se autocalifica de socialista por las prestaciones que da a los pobres.

Gracias al apoyo anual venezolano de 500 millones de dólares, miles de familias nicaragüenses reciben todos los meses arroz, frijoles y otros alimentos básicos, además de frutas secas y sardinas cuando es Navidad o Día de las Madres. Y los médicos atienden gratis a los pobres.

A los ojos del vendedor de helados Leonel López, ese es un buen gobierno. Sus hijos reciben útiles escolares y almuerzo gratis en la escuela.

“Ellos nos ayudan porque somos pobres”, dijo López.

Pero el principal apoyo del gobierno viene de la comunidad empresarial a la que antes se opuso. José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada de Nicaragua, explica que su organización ha apoyado la abrumadora mayoría de las leyes aprobadas por el Congreso, controlado por los sandinistas, que por lo general saldan sus diferencias con Ortega y Murillo antes de presentar un proyecto de ley a votación.

“No vamos a derrotar a los sandinistas en las elecciones”, dijo Aguerri. “Tenemos que negociar”.

La licitación más grande del gobierno no se adelanta con empresarios locales. La concesión para construir el Gran Canal Interoceánico de Nicaragua, que es tres veces más grande que el canal de Panamá, fue adjudicado a la compañía de telecomunicaciones con sede en Beijing CEO Wang Jing, junto con otros proyectos de infraestructura asociados al canal, libres de impuestos, incluyendo la construcción de puertos en el Pacífico y el Atlántico nicaragüense, un oleoducto que bifurca del país, un ferrocarril de carga, dos zonas de libre comercio y un aeropuerto internacional.

La propuesta para el canal no está exenta de detractores. Algunos se preguntan por qué el gobierno no ha sido más abierto en cuanto a temas de financiación, plazos y las normas que regularán un proyecto de construcción de esa envergadura.

Pero Ortega y Murillo han dicho que se trata de un nuevo y próspero comienzo de lo que será el futuro de Nicaragua. El gobierno recibirá diez millones de dólares al año una vez el canal se haya construido y, poco a poco, va a adquirir la plena propiedad a lo largo de un siglo.

Cuando la ruta propuesta para el Canal fue anunciada este mes, Murillo dijo que era casi una realidad y agradeció a Dios.

“Estamos en el mes de julio, mes de las transformaciones, mes de la evolución, para nosotros”, dijo “Un día histórico para nuestro país, un día de gran trascendencia en las rutas de evolución, de transformación de la vida, material, social, cultural, en nuestro país”.

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En la década de los 80, Murillo fue líder de la Asociación Sandinista de Trabajadores de la Cultura y en los años 90 fue miembro del Congreso y portavoz del Frente Sandinista, que entonces era un partido opositor.

Para muchos de sus antiguos aliados, la ruptura con Murillo ocurrió en 1998 cuando su hija, que entonces tenía 30 años, Zoilamérica Ortega Murillo, acusó públicamente a su padrastro, Daniel Ortega, de haber abusado de ella sexualmente y de manera repetida cuando era una niña. La mujer interpuso una denuncia contra su padrastro pero luego desistió de ella y se fue a vivir a Costa Rica.

Zolilamérica rechazó una solicitud de entrevista para comentar sobre esta historia. Ortega negó las acusaciones y Murillo lo defendió públicamente.

“Ortega se queda callado, paralizado. Y ella asume la estrategia de defensa”, dijo Azalia Solís, una feminista y activista y ex guerrillera sandinista.

Desde entonces, Ortega y Murillo han mantenido un estrecho contacto con el resto de su familia. La mayor parte de su familia vive en una comunidad cerrada en el centro de Managua, rodeada de altos muros. Viajan en convoyes acompañados de guardaespaldas y severas medidas de seguridad. El gobierno, la familia Ortega y amigos controlan a la mayoría de los medios de comunicación, entre ellos siete de las ocho estaciones de televisión que tiene el país y todos los periódicos, a excepción del de la familia Chamorro, La Prensa.

Murillo es un jefe de comunicaciones que no acepta preguntas difíciles y que tampoco es blanco de críticas. Los funcionarios gubernamentales sólo se reúnen con los periodistas sandinistas de su entera confianza. Incluso, quienes son leales a Murillo se niegan a hablar de sus logros públicamente por temor a represalias. Reiteradas solicitudes de entrevistas con Murillo, cuatro ministros del gobierno, el alcalde de Managua y funcionarios del Frente Sandinista, realizadas por la AP, se quedaron sin respuesta.

“Ortega y Murillo son desde hace años un tándem político”, dijo Carlos Fernando Chamorro, editor de Confidencial, una publicación online.

Chamorro es el hijo de la ex presidente Violeta Chamorro y su último esposo, Pedro Joaquín Chamorro. Fue sandinista y ahora es un fuerte opositor del dúo Ortega-Murillo. Él y su publicación han sido el blanco de ataques políticos de parte del gobierno, que ha incluido investigaciones penales por presunto lavado de dinero que se remontan a 2008 y que continúan abiertas.

“Él toma decisiones, ella hace el ‘delivery’ del mensaje del gobierno… Apela a los valores más conservadores de la sociedad nicaragüense”, dijo Chamorro. “Hay dos valores: la familia tradicional y la decisión de Dios, plasmada e interpretada por la voluntad de su representante en materia de comunicación para Nicaragua, que es Rosario Murillo”.

Fuente de información:

Daniel Ortega

(Daniel Ortega Saavedra; La Libertad, Chontales, 1945) Militar y político nicaragüense. Durante su juventud destacó como líder estudiantil antisomocista. Integrado en el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) desde 1962, fue nombrado miembro de la dirección en 1966. Tras pasar varios años encarcelado (1967-1974), se convirtió en comandante guerrillero y en uno de los líderes de la tendencia tercerista del FSLN.


Daniel Ortega

Una vez derrocado Somoza (1979), fue coordinador de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional. Elegido presidente de la República como candidato del FSLN (1984), acometió la reconstrucción del país, combatió a la «contra» financiada por EE UU e impulsó la elaboración de una nueva Constitución, que entró en vigor en 1987. Trabajó por la paz en Centroamérica, participando en las conversaciones que permitieron la firma del Tratado de Esquipulas.

En 1990 perdió la elecciones y cedió el gobierno a Violeta Chamorro. En las elecciones de 1996 Ortega fue postulado nuevamente como candidato del FSLN, y sufrió una segunda derrota frente al candidato de la Alianza Liberal Arnoldo Alemán. En las elecciones de 2001 Ortega se presentó como candidato presidencial de la Convergencia Nacional, una alianza conformada por el FSLN y otros partidos minoritarios. El 4 de noviembre sufrió una tercera derrota electoral frente al candidato de la Alianza Liberal, el ingeniero Enrique Bolaños.

Fue sólo en su cuarto intento a ocupar el sillón presidencial que el líder sandinista logró su propósito. En las elecciones del 5 de noviembre de 2006 Ortega consiguió la victoria como candidato del FSLN con el 38 % de los votos, dejando en segundo lugar al oficialista Eduardo Montealegre, quien sólo logró reunir el 29 %.

Fuente de información:

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/o/ortega_daniel.htm

Norma Helena Gadea

 

Aunque de niña Norma Helena Gadea quería ser pianista, la vida la llevó acertadamente por el camino del canto, deleitando a lo largo de tres décadas en escenario nacionales e internacionales.

Esta dama de particular voz, se inició en el arte apoyada por su padre don Heriberto Gadea Mantilla, que le enseñó los primeros signos de la guitarra, y su madre Carmen Avilés, cantante de tango en los años 50.

De esa época quedan guardado en su memoria bellos recuerdos que la llenan de emoción y sentimientos. Sin olvidar sus años de colegiala en el Inmaculado Concepción de María, de Ocotal; el Francés Nicaragüense, de Managua, ni tampoco sus años de universitaria.

Ahora ella sabe que el canto era su vocación de vivir. “Quise ser pianista, pero no podía tener un piano, así que me decidí aprender a tocar guitarra, sé que no lo hago bien, pero me acompaña (ríe)”.

En la universidad interpretó canciones de protesta contra la dictadura de Somoza y en los 80 su canto alzaba la bandera del Frente Sandinista.

Ahora dice sentirse libre. “Antes levanté una bandera específica de una lucha identificada con el partido Frente Sandinista, a pesar de que nunca fui militante, pero creo que llegué a un punto en que la bandera que levanto es la bandera de la vida, del amor, de la paz, de la armonía, la bandera de todos los seres humanos que no tienen color definido. Pero siempre le canto a la dignidad”.

MIRADAS DE HOMBRES

El cantautor Luis Pastor González dijo que “Norma Helena es dueña de una de las voces femeninas más destacadas de Latinoamérica, que ha defendido la canción nicaragüense en cualquier escenario. Su voz tiene una fuerza privilegiada y su personalidad un carisma que atrapa al público”.

Salvador Cardenal expresó: “Para mí, Norma Helena tiene una de las mejores voces femeninas que he oído. Recuerdo que yo estaba en cuarto año en el Centroamérica cuando la oí por primera vez, su voz era muy dulce y cautivadora. Su voz me sigue fascinado al igual que me fascina que cante mis canciones y no tiene que pedirme permiso para hacerlo”.

Eduardo Araica: “Es una artista que le añade a su calidad vocal, un toque de apasionamiento, de amor; por eso sus conciertos son muy intensos, muy expresivos y el resultado es que convence con su canto”.

El cantautor Luis Pastor González, productor y director del concierto “Vocación de Vivir”, dijo que éste tiene un concepto muy íntimo en el que participan como invitados especiales cantautores y músicos que han estado muy de cerca en la carrera de Norma Helena. Como Luis Enrique y Carlos Mejía Godoy, Eduardo Araica, Salvador Cardenal, Elsa Basil, Los Juglares, su primo Moisés Gadea, Ronald Hernández, Jeffry Rubens, Carlos Luis Mejía y Tierra Fértil.

“Vocación de Vivir” tendrá muchas sorpresas. Se presentará una semblanza de la cantante. Su hija, María Candelaria, bailará un tango interpretado por Gadea. Se leerán poemas de Giconda Belli y Daysi Zamora.

Este concierto, cuyo costo de producción es de 12 mil dólares, será grabado para lanzar un disco y un DVD.

Fuente de información;

http://www.nicaragua-actual.info

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