Dichos y hablados parte IV

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Hasta aquí encontramos elementos de violencia, contundencia, agresividad o dureza, que en alguna forma pueden vincularse a la masculinidad, pero rara vez a la feminidad. Las palabras parecen adquirir un carácter propio ponderativo que en nada se asocia a un sexo determinado. Veámoslos ahora como elementos de:

Apreciación de la belleza o cualidad de algo:
! Cuadro más de a cachimba! te felicito porque está de a ver(g)a.

De algo excelente y bien hecho:
Este trabajo me está quedando de a cachimba. Lo que se dice de a ver{g}a. !p!.judo! !cachimbón!. Y eso que lo escribí de un solo cachimbazo.

O todo lo contrario:
Te está saliendo cachimbeado, mejor ni sigás. !Sos una pura v(er){ga}! (la pura penca)

Menosprecio o desprecio de algo:
Me billy Vargas (por me vale ver {g} (a))

Veámoslos como exclamación de censura o reclamo:
!Ideay de a cachimbá, me dejaste esperando!

Alguien fresco e irresponsable:
Vos si que estás de a cachimba. Que deaverga que te veo. No seas pencón..!trabajá!

Con su correspondiente eufemismo:
!Ve que diaca que estás vos! Vos sí que sos de a penca.

Veamoslos ahora convertidos en unidad de medida:
Monetaria
La multa es de 250 cachimbas. No te apeás doscientas turcas.

O alcohólica:
Ya les dije, solo un par de cachimbazos (ver (g)azos, pijazos, pencazos) y los vamos.

De intoxicación y estado de ebriedad:
Pero no me hicieron caso, nos pusimos hasta la cachimba (hasta la ver..hasta elbicho, hasta la viris, hasta el virote)

De velocidad:
Juan fue el que manejó, iba a toda cachimba ( a todaver..g@), se salió de la carretera y ahí fue donde nos dimos el gran pijazo contra el poste.

O de cantidad:
El cine estaba hasta la cachimba de gente. Pero lo que se dice hasta el virote. Hacía tiempo que no veía semejante cachimbazo de gente.

Generalmente abundancial:
Un millón es un cachimbo de reales.(unver..g@zo, un turcazo o un pijazo de reales).

Pero puede denotar, sin embargo, todo lo contrario:
Estoy cachimbeado de reales. (En banca rota) Todo el comercio estáver..gue@do

Lo mismo puede utilizarse para describir una situación agradable:
!Vení locó! la vamos a pasar de a cachimba.

Que todo lo contrario:
El pereque estuvo cachimbeado, una pura ver..

O gran grado de dificultad:
Le zumba la cachimba subir hasta allá. Eso es encachimbado.

Una profesión u oficio modesto, generalmente mandadero o edecán:
Era el cachimbero de Somoza y le echaron treinta años al pobre.

Con su equivalente en inglés:
Se fue para los Yunais y acabó de cachimberboy en Miami.

La única ocasión en que se utiliza como insulto es como eufemismo de algo más grosero:
Este hijo de la cachimba me las va a pagar. Es un hijuelaverga bien hecho.

En ninguno de los ejemplos examinados se vincular al acto sexual. No sucede lo mismo con p!.c.h.a Del Gallego: pixa, de donde nos viene pisar.

Observamos igualmente que jamás son intercambiables con otra decena de palabras igualmente utilizadas para nombrar los genitales: Mico, paloma, polla, cucuya, vince, cuca, chilillo etc.

Trascendiendo el ámbito de la banca, se adentran en el campo de la medicina, la psiquiatría, la mecánica automotriz y la economía para la designación de situaciones o estados.

Locura:
Juan es un descachimbado mental. Está deviaje desturcado del cerebro desde que se desmambichó de arriba del techo.

Stress, surmenage, agotamiento:
Me siento cachimbeado por tanto trabajo.

Mal funcionamiento:
Ese motor está cachimbeado. Ahora sí que ya se desmambichó por completo.

El descalabro total de nuestra economía
Y con el alza de los impuestos vino el descachimbamiento (o desmambiche) total del comercio y de la industria.

Acerca del tamaño de los genitales existen creencias muy curiosas:
A como es el niño es el juguete, se dice de los hombres, o lo que es igual, en proporción directa a su estatura. (O al tamaño de sus manos)

La mujer de nalgas pachas (aplastadas) tiene grande la cachimba (olapupusa)

Lo mismo con respecto al ardor sexual de la mujer:
La mujer de jeta caída, es floja de grupera.
Mujer chiquita y mula baya, abrile la puerta y que se vaya.

Pero por último se seya lo que se seya:
Mujer alta y yegua grande, ande o no ande

El habla nicaragüense vive en perpetua evolución y cambio. Muchas de sus palabras surgen de un evento social, de un suceso político, de una persona, de un producto, de una canción. Están hechas de la vida cotidiana.

Los juegos infantiles desarrollan un vocabulario propio que tiende a perpetuarse. El juego de trompo, por ejemplo, ha creado una terminología tan extensa que justificaría por sí sola un capítulo aparte:

pique
pasarraya
mancha brava
vuelo alto
sembrado
señorita
mele
trompo pajito
trompo sedita
trompo tatarata
puyón tajadizo
rompo y rajo
guapotazo

Los verbos:
Picar una mancha
Llevar al bote y al miado
Agarrar a alguien de monecacho
Cambiar secos
Tener su trompo enrollado
La expresión interjectiva:
Echame ese trompo en la uña

Como es de esperarse, el beisbol, deporte nacional por excelencia, ha dejado su huella en el habla. Recojemos las expresiones más frecuentes y que se usan fuera del contexto del juego, aplicadas a otras circunstancias de la vida. Ellas son:

Agarrar a alguien de guante de catcher
Barrer las bases
Botar la gorra
Calentar banca
Colocarse en posiciún anotadora
Echar la colemico
Entrar a bateo libre
Estar bateando mil
Estar fildeando
Poner a alguien en tres y dos
Meterla de hit
Quedarse en jon
rayar el cuadro
Ser cuarto bate
Tener a alguien contra la cerca
Volarse la barda.

Y las frases interjectivas:
!Ni corrás que sos out!
!Calma Jolea!
!A morir a jon Reñazco!
!Nipicha ni cacha ni deja batear!
!Pica y se extiende!
!Y se va…se va, y se fue!
El habla y (el mundo) de la mujer nicaragüense.

El habla de las madres. De las madres solas, sin marido aun cuando lo tengan o hayan tenido alguna vez:
“El papá era bueno a su guásimo (y lo sigue siendo) ¿será por eso que el chavalo es movido?”

El habla femenina encuentra el símil en la casa:
A como la ceniza cuando se moja, así la hiede el orincito
Permanece que es una tinaja, y todo se me desgobierna.
Símil de fogón y tinajero como casa de pobre. Lenguaje de vecindario citadino donde el enfermo parece radio viejo como le suena el pecho por el asma.
Y en el trasfondo, la vida trágica de la mujer nicaragüense, mil veces abandonada; sola y desolada frente al niño con calentura que todo lo echa caliente de la boquita, y el que tiene las patitas aguaditas como que fueran de trapo, y ya tiene diez meses. El busca la fijeza pero no se le sostiene la cabeza. Y el que nació chancomido de la boca y el amoroso a comer tierra (víctima de la desnutricion,) , y en la noche el temblido y la helazón. Y el niño tripudo, cacreco y apulismado por los parásitos:
“Es una rechinadera de dientes por las noches como si estuviera comiendo maiz tostado”.

Un habla hecha para llorar:
La pobrecita solo es llorar; se rasca y se hace pedazos.

Dentro de esta sintomología del habla nicaragüense, lo primero que salta a la vista es que:
1.El nicaragüense no se expresa mediante conceptos, sino mediante imágenes. No define, sino que ilustra.

forzado a explicar algo, abandona el concepto y salta en mitad de una frase hacia la imágen.

De los jarabes para la tos -veya- hasta enjuagar los vasos, se los he dado, y no le veo mejoría.

Tiene una calentura que -veya- como que está pintadita; toda enchapadita.

Veya: son chiflonadas de mocos los que echa.

Este veya es la voz de alerta al interlocutor, de que hay un salto del concepto hacia la imagen. Ya no es necesario comprender. Basta mirar.

Esta capacidad de expresión gráfica no-conceptual es una manifestación más de su nahuatl-oculto; presencia de una cultura y de una lengua que expresaba sus conceptos abstractos mediante la yuxtaposición de imágenes concretas: In ixtli-in yoloti, cara y corazón, para expresar el concepto de Persona. Es el mismo sistema que el nicaragüense de hoy continúa usando para la designación de conceptos como: obligatoriedad, secuencia ininterrumpida, y totalidad, mediante los difrasismos:
Por güevo y candela
Al bote y al miado
Pelo y barba.

Para lograr la imagen para dibujar sus ideogramas el nicaragüense se vale hoy de cinco instrumentos o pinceles principales que son: el símil, la metáfora, la invención, la onomatopeya y el gesto.

El estómago era un calabazo (metáfora) y cuando se volteaba de un costado, haga de cuenta y caso que (símil) vaciaban una tinaja, tal el ruidaje de las tripas.

Parece que tosiera dentro de un cajón cerrado.

Solo brava se mantiene, como si bebiera sopa de alacrán.

Las piernitas se le han torcido como ganchos de hulera.

El impacto gráfico del símil, encuentra su perfección en la metáfora:

En el pechito le gira una gran tos
La cajita del cuerpo era un brasero
Es un invierno para volar orines

El lenguaje se torna entonces sugestivo y alcanza niveles poéticos verdaderamente admirables:

A veces se la va la respiración, y cuando la consigue de nuevo, queda cansado, cansado.

No es ella quien halla el sueño

El medicamento no me le oye

Y cuando va cayendo la tarde, él va buscando la calentura.

Pero la capacidad de expresión gráfica va más alla de la metáfora y el símil. Es en sí misma una forma de expresión, a la vez sugestiva y exacta:

Con el ataque que me le dio, se me dobló en dos tantos en la tijera.

Es un dolor de cabeza que le comienza en la cabeza, le sube luego al cráneo, y le va terminar al cerebro.

A veces tiene a modo de cólico y se me le reparten tres pelotas ay en el estómago.

Le ha salido un pellejito en lo que es el blanco del coyol del ojo que le va caminando para la niña del ojo.

Le chelicosean los ojos y de perenne se le desgaja una lágrima que se le empoza en lo que eselculo del ojo.

El habla y (el mundo) de la mujer nicaragüense.

El habla de las madres. De las madres solas, sin marido aun cuando lo tengan o hayan tenido alguna vez:
“El papá era bueno a su guásimo (y lo sigue siendo) ¿será por eso que el chavalo es movido?”

El habla femenina encuentra el símil en la casa:
A como la ceniza cuando se moja, así la hiede el orincito
Permanece que es
La onomatopeya adquiere en el habla nicaragüense valores pcos comunes. Siendo ante todo imitacion de un sonido, sustituye normalmente a la palabra presisa:

Toda la noche es un solo juy, juy, juy. Los pulmoncitos hasta que le charchalean de la tos.

Otras veces, como el gesto, no sólo suple, sino que completa y subraya lo expresado:

Deme lo que seya, que lo que es él, lo que le den se lo bebe trucú, trucú, trucú.

Otras sin embargo, trascienden y supera toda posible expresión conceptual. En la frase:

Hay que andar tis, tis cuando él está con el indio adentro.

La onomatopeya encierra y compendia toda una actitud de prudencia, tacto, temor, sigilo, suavidad, silencio etc., en la que el alma misma camina de puntillas, ante el temor que al otro se le salga el indio.

El gesto, como se dijo, suple y subraya. Fuera de lugar, en este estudio, basten como ejemplo las conocidas frases interjectivas:

!Esta! (dijo Mena)
!Tomá! (tupichon dormido)

palabras que suponen siempre el acompañamiento del gesto y palabras tales como así que pueden denotar según el gesto, cosas tan diversas como:

Altura de un objeto, si la palma de la mano se muestra extendida y horizontal:
Estatura de persona si se muestra semi-empuñada y vertical
Estado animico o de salud, si la palma boca abajo se balancea hacia ambos lados de la muñeca (así, así…regular).
Y más curiosa aún la palma semi-empuñada con el índice y el pulgar formando un semi-circulo que:
Boca abajo indica altura de animal
Vertical, diámetro o área de un objeto pequeño: Así era la gran chorcha.
Y boca arriba, cantidad de dinero (Está cargado).

Más sobre el náhautl oculto
Publicado en La Prensa Literaria del 11 de diciembre de 1993

Decía en 1972 que: La lengua náhuatl es demasiado potente y el nicaragüense de hoy habla muchas veces en náhuatl, usando palabras castellanas. Es lo que llamé náhuatl oculto, que se esconde pero no desaparece. Se disfraza de palabras castellanas para poder sobrevivir, pero sigue siendo nahuatl.
Lo encontré en la construcción gramatical de la narrativa nicaragüense que Pablo Antonio Cuadra descubrió a su vez de “Los Nocturnos” de Rubén. Lo encontré en los mitos solares, vigentes aun en las creencias de las madres que acuden a la consulta externa de pediatría y que recoge el Dr. Cesar Ramírez en su lengua madre.

Lo encontré en el Mercado Oriental, donde habla en nahuatl oculto la distinguida señora que compra una contada de tomates (tomatl tordo). Detrás de la contada se adivina el nahuatl oculto del cempoalli de cem, uno y poalli, contar.
Tanto la contada de hoy como el cempolli de ayer representan 20 unidades. Una contada tiene cuatro manos y cada mano cinco unidades. Es el sistema vigesimal que rigió en todas las culturas indígenas de Mesoamérica.
Se vende en nahuatl “El señor aceite y la Señora Manteca” de “La Corona”, usando como adjetivo el nombre Tecutli: “Señor” para expresar calidad, bondad, fuerza, belleza o gran tamaño de algo. Ya lo recogía el Dr. Hernández en su obra extraordinaria -una señora obra- sobre la flora y fauna de la Nueva España: El tecuetzpallin, señor lagarto, y la tecutlacozauhqui, la señora culebra, que los códices describen como: tomahuac, tomacti, huiac -es gruesa-, es gorda, es larga,
!Tuco de Culebra! La Tecucóatl.
Y uno se pregunta por qué un tuco de hembra no es un pedazo de mujer, sino una señora hembra (tecu-cihuatl), un tronco de mujer, una hembra real.
Nahuatl oculto en centenares de palabras de uso diario:
Pascón
trapiche
calandraca
chicle.

El nicaraguanísimo “chocho”, que nada tiene que ver con el chochar de los viejos del castellano, sino que viene de chochoqui: tonto o sin juicio:
! Muchacho más tonto este!
La cuita, que no se cuenta, como se cuentan las cuitas españolas porque no es padecimiento del alma sino excreción del cuerpo.
Como el oro: teocuitlatl, que es excrecencia de Dios, o la cera, xicocuitlatl, excrecencia de la abeja o jicote.
Talvez debamos reconsiderar si cotona viene en realidad del frances o del inglés cotton (algodon) nombre que supuestamente aparecía en el cuello de la cotona (que no tiene cuello) y que casi siempre era de manta, y no de cotonqui, cortado, que se encuentra en el brazo faltante del coto y en el cuascoto (literalmente arbol cortado) de las cocinas. ¿Será por eso que nuestro pueblo llama todavía un corte al retazo o pieza de tela de donde salen sus cotonas?.

Náhautl oculto, el nombre coyote que damos a nuestros cambistas, y los mejicanos a quienes ayudan a cruzar ilegalmente la frontera a los espaldas mojadas. Cua-coyotl, cabeza de coyote llamaron nuestros antepasados a las personas astutas y matreras. Orozco y Berra comenta que coyote significa siempre persona astura. Astuto el coyote saca fiestas sin vigilia en los dias de trabajo, diría el Gueguense, que vive y hasta fuma a costa de los demás.

Cua-temolli, Cabeza de Tábano, llamaron a las personas molestas o inoportunas, como lo son hoy nuestros tábanos, los cobradores que nos acosan persistentemente, y dan siempre con nosotros en el momento más inoportuno.
Cuauhxayacatl, cara de palo el sinvegüenza que permanece impasible sin reflejar emoción alguna en el rostro.

Ix-matlatl: la cara de red, o de matate, el enredador, pleito que no gana lo enreda y que le da matate a la gente.

La lista de palabras, creencias, expresiones, y aun metáforas y refranes que permanecen vivas en nuestra habla cotidiana es interminable; pero no es el tema de este escrito.
Deseo simplemente someter a la consideración de mis hermanos académicos una posible explicación a dos características todavía inexplicadas del habla nicaragüense.

La primera tiene que ver con la formación de los diminutivos y superlativos, que en Nicaragua se aparta de las formas castellanas y adopta el sistema náhuatl de la reduplicación de sílabas:

Quiero me dice mi hija, un caballo grandototote y un gatito chiquititito.

(En Costa Rica entra un asaltante a un banco con un gatito bajo el brazo y grita:
! Arriba las manos o aprieto el gatillo! El diminutivo es distinto)

El corre-corre y el brinca-brinca del pegue-pegue parece hacerla extensible también a los verbos.
En lengua náhuatl la reduplicación se usa para la formación de los diminutivos, superlativos y reverenciales sin distingo de verbos, nombres, adjetivos o adverbios.

‘Tlacuatzin, Señor Tlacuache, Tlatlacuatzin, Tlacuachito.
Coyotl: Coyote; Cocoyotzin: Coyotito
Choca: llorar; Chochoca: llorar mucho
Cuica: cantar. Cuicuica: cantar mucho. etc.

La segunda tiene que ver con el fenómeno de la acentuación en la última sílaba de los nombres propios y aun de los comunes para la formación del vocativo.
No me refiero a la conjugación de nuestros verbos en el imperativo: tomá, mordé, comé, o no fregués. Me refiero al vocativo cercano, citadino:

Hombré Chalé: !de onde sacás tanta chochada!
A ver niñá enseñame que llevás..
¿Ajá niñó, dónde te has perdido?

Nota: Por ser de regular extensión y no contar con el tiempo suficiente se omiten dos entrevistas que el autor de esta obra hizo a varios residentes de la Sierritas en 1965, tratando de reconstruir y revivir el desaparecido Coloquio de Santo Domingo. Aunque el intento fue en vano, se obtuvieron datos de interés histórico que merecerían publicarse con dos muestras del habla nicaragüense, que son de interés lingüístico, por cuanto ilustran modalidades particulares en nuestra manera de hablar.
La primera ilustra la supervivencia de la sintaxis nahuatl en el habla nicaragüense, y la segunda, lo que podríamos llamar El hablar cantinflesco en Nicaragua. O como hablar durante una hora, sin decir absolutamente nada.
Si hay tiempo al final de este trabajo incorporaré las entrevistas hechas a campesinos de las Sierritas de Managua tratando de hacer una transcripción fiel de las conversaciones grabadas.

Introducción al refranero nicaragüense

El Diccionario de la Real Academia Española define el refrán como un: “dicho agudo y sentencioso de uso común”. Existen sin embargo marcadas diferencias de opinión sobre sus elementos esenciales. Algunos ponen todo el énfasis en su característica de tradición oral (es un dicho antiguo) otros en su característica de dicho o expresión de uso generalizado entre la gente, otros en su elemento de sabiduría popular.

Por su valor histórico, incluimos refranes que alguna vez formaron parte de refraneros o diccionarios nicaragüenses anteriores, aunque su uso sea cada vez menos frecuente, o hayan desaparecido totalmente. Valga como ejemplo: “Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca del oído o la saca del altar”, recogido en la década de los cuarenta (1942)/1951) por los Cuadernos del Taller San Lucas y que ha caído en desuso -junto con la demanda de la cera- como tantos otros.
Finalmente incluimos dichos y refranes que están todavía en su periodo de gestación y que, aunque gozan ya de gran difusión, desconocemos si lograran una permanencia en el hablar nicaragüense, o caerán en el olvido.

Los refranes nacen espontáneamente del pueblo y pueden tener su origen:

En una fábula, como aquel: Están verdes las uvas; excusa resignada de quienes no logran alcanzar lo que deseaban; la expresión no matar la gallina de los huevos de oro que, dicho sea de paso, en la fábula original no es gallina sino ganso; o aquel: Y sonó la flauta por casualidad, tomado de la fábula “El Burro Flautista”.

Pueden originarse en algo tan trivial como un chiste, como aquel de: Cada cual llora por donde lo siente, que con gran acierto se oye aplicarse como refrán en diversas situaciones.

Pueden inspirarse en un principio legal como:
El que calla otorga
A las pruebas me remito
No se puede ser juez y parte
!Caso cerrado!
!Habló Roma!

Puede nacer de un incidente cualquiera; como aquel: “Santiago, a lo que te truje” (..menos versos, diplomacia), que todavía se escucha con frecuencia pues parece haber adquirido categoría de refrán y que tiene su origen en una amonestación rimada que hiciera el bardo Rubén Darío a su colega Don Santiago Argüello por no atender debidamente su trabajo.

O aquel otro incidente, del chinito que vapuleado por ambas facciones durante una de nuestras muchas guerras intestinas, optó por contestar a la pregunta: “Decí que sos vos chino, ¿liberal o conservador?” cuya respuesta fue: !Dechí vo plimelo! para evitarse una nueva vapuleada.

Puede derivar de una anécdota que repite el pueblo y convierte luego en refrán, como aquel ni se siente, que dijo Motete, que escuché en Tipitapa. “Motete” era el barbero del pueblo y al parecer tenía la mano muy pesada. Cuando una inocente víctima le advirtió: “Cuidado me fregás con la navaja” contestó Motete “Ni se siente amigo”. Al final de aquel -pelo y barba- el cliente tenía toda la cara “tasajeada”. Motete muy sonriente, comentó: “Le dije que mejor ni se sentara”

Muchos refranes brotan de algo sencillo y tan cotidiano como es la observación de la realidad que nos rodea. El refrán extrae de ella una verdad que puede ser aplicada a circunstancias distintas y que se conserva a manera de enseñanza. Refranes extraídos de la observación de un evento sencillo son, por ejemplo:
Alacrán que pica, huye
Caballo que corcovea, no sirve pa’ carretón.
Caballo que vuela no quiere espuela.
Camarón que se duerme se lo lleva la corriente.
Donde hay zopilotes, hay vaca muerta.
Donde se llora, está el muerto.
El pie de lavandera, ni huele ni hiede.
El que es perico donde quiera es verde.
Hijo de tigre nace rayado
La cabra siempre tira al monte.
La mala hierba nunca muere.
Loro viejo no aprende.
No todo el monte es orégano.
No todo lo que brilla es oro.
Perro que ladra no muerde.
Regresando nunca se llega.

De verdades tan sencillas está lleno nuestro refranero. Otros por el contrario, son cápsulas de gran sabiduría, fruto de una mayor meditación e interiorización de lo observado. Copiamos a continuación algunos que podríamos llamar “Refranes Filosóficos” y que guardan una sabiduría popular nacida de la experiencia que es luego trasmitida de generación en generación.

A Dios no se le va chancho con mazorca
A gato viejo, ratón tierno
A grandes males, grandes remedios
Al buen entendedor, pocas palabras bastan
Al mejor mico se le cae el zapote
Cuando digo que la burra es parda, es porque tengo los pelos en la mano.
Dios da el frío conforme la ropa
Carbón que ha sido brasa, con nada que sopla prende
El corazón no envejece, el cuero es el que se arruga.
El indio come sin sabor, se casa sin amor y muere sin dolor
Lo prometido es deuda
Los viudos, ni cocidos ni crudos
No hay que tocar a Dios con las manos sucias
No hay que vender el cuero antes de matar el venado
Nunca ven estrellas, ojos que empañan temores
Un clavo saca otro clavo. Etc.

Algunos refranes provienen de una práctica o que se expresa primero como simple aseveración, pero que luego se traslada al plano de lo filosófico para aplicarlo a situaciones muy diversas que no tienen nada que ver con la práctica o creencia que les dio origen.
Ejemplo de lo anterior es el refrán: “En río revuelto ganancia de pescadores”, que tiene su origen en la creencia real y en la práctica generalizada de los antiguos pescadores de revolver las aguas o de pescar en aguas revueltas para obtener una mejor pesca. La versión filosófica que llega hasta nosotros encuentra su origen en la primera pero la trasciende y lo que nos enseña es que los más astutos encuentran siempre una oportunidad para lucrarse de las situaciones conflictivas.

Los refranes “filosóficos” tienen en la lengua dos formas de expresión que parecen repetirse en todos los países de habla hispana. Son aquellos que inician sus sentencias con encabezado “más vale”.. y otro grupo, más amplio todavía, que las inicia con el encabezado “el que”.. Sirvan de ejemplo:

Más vale caer en gracia que ser gracioso
Más vale creerlo que averiguarlo
Más vale llegar a tiempo que ser convidado
Más vale lo viejo conocido que lo nuevo por conocer
Más vale maña que fuerza
Más vale ponerte rojo antes, que verde después.
Más vale quedarse para vestir santos, que para desvestir picados.
Más vale ser cabeza de ratón que cola de león.
Más vale solo que mal acompañado
Más vale tarde que nunca
Más vale un tomá, que dos te daré

Pensando que “Es mejor que sobre y no que falte”, copio todos aquellos dichos que en Nicaragua comienzan con “El que…”, porque “Lo que abunda no daña”:

El que a buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija
El que a hierro mata, a hierro muere
El que anda con indio, anda solo
El que busca encuentra
El que calla otorga
El que canta su mal espanta
El que come como chancho, ensucia el camino al rancho
El que come montado, no pierde ganado
El que come y esconde, de su alma responde
El que con lobos anda a aullar aprende
El que con niños se acuesta cagadoamanece
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan y pierde el perro
El que de ajeno se viste en la calle lo desvisten
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene
El que dice lo que quiere, oye lo que no quiere
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta
El que es buen músico, con solo una cuerda toca
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda
El que es perico, donde quiera es verde
El que escribe y no lé, es como el que mea y no se pé.
El que habla de tigüilotes, talvez comérselos quiere
El que inocentemente peca, inocentemente se condena
El que la hace, la paga
El que la sigue la consigue
El que madruga, come pechuga, y el que se tarda, come albarda
El que madrugó, una talega se halló (pero más madrugó el que la perdió)
El que manda, manda y no se equivoca. Y si se equivoca vuelve a mandar.
El que más tiene, más quiere
El que menospuja echa una lombriz
El que menos se desayuna es con seis nacatmales
El que mucho abarca, poco aprieta
El que mucho habla, mucho yerra.
El que nació pa’ panzón, aunque lo fajen chiquito
El que nació pa’ tambor desde chiquito es reseña
El que nació pa’ zompopo desde chiquito es culón
El que nació pa’ mecate no sale del corredor
El que nació pa’ tamal, del cielo le caen las hojas
El que nació para chancho, del cielo le cae la horqueta
El que nació para olote aunque el invierno sea copioso
El que nació para tigre desde chiquito es overo
El que nació para triste tras de la música llora
El que nada debe, nada teme
El que nada tiene nada pierde
El que no cae resbala
El que nunca ha tenido y llega a tener, loco se puede volver
El que no laza, ataja
El que no llora, no mama
El que no nada se ahoga
El que no pueda andar…que se siente
El que no quiera ver bultos, que no salga a la calle
El que no sabe de penas, no sabe de amores
El que no sabe es como el que no ve
El que no tiene de jeringa, tiene de mandinga
El que nunca ha visto iglesia, ante un horno se persigna
El que oye consejo muere de viejo
El que paga la música, dicta el son
El que paga lo que debe, se roba a sí mismo.
El que paga lo que debe, sabe lo que tiene
El que parpadea pierde
El que parte y comparte, se lleva la mejor parte
El que peca y reza empata
El que pega primero, pega dos veces
El que poco habla, poco yerra
El que pone el baile que pague la marimba
El que por su gusto muere, que lo entierren parado
El que puede, puede
El que quiera camarones tiene que mojarse el fundillo
El que quiera celeste que le cueste
El que quiera vivir sano, que salga a cagartemprano
El que raya pared y mesa, se conoce la bajeza con que su madre lo crió.
El que ríe por último, ríe mejor.
El que sabe el camino, sabe la jornada
El que sabe, sabe y el que no, es empleado público
El que sabe, sabe y el que no que aprenda.
El que se aflige, se afloja
El que se encuentra en la milpa paga los elotes
El que se las usa se las imagina
El que se mete a redentor, sale crucificado
El que se quemó con leche hasta la cuajada sopla
El que se va para Portugal, pierde su lugar y el que viene de Lima se sienta encima
El que siembra vientos, cosecha tempestades
El que solito se ríe, de sus maldades se acuerda
El que tenga su maíz que se coma su pinol
El que tiene más galillo traga más pinol
El que tieneplata platica y el que no la tiene escucha
El que tiene tiricia todo lo ve amarillo
El que va para viejo va parapendejo.

Algunos dichos alcanzan popularidad, no por su sabiduría si no por su simpática idiotez. Se les llama “Idiotismos”:

Lo mismo es atrás que en la espalda
El que no sabe es como el que ignora
Da al César lo que es del Cesar y adiós que te vaya bien.
Tí tiras. A tú te toca
Cuando la cigarra canta y el cielo truene…no hay más señal de agua que cuando llueve.
Ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario
Veremos, dijo un ciego.
En todos los países del mundo existe un caudal de refranes que brotan de la observación de la naturaleza, de los cambios de tiempo, de las lluvias, de las cosechas, o del canto y los hábitos de algunos animales.
También Nicaragua es rica en tales refranes. Sirvan como ejemplo:

Agua corriente, no mata a la gente (agua sin correr, puede suceder)
Agua tardera, agua maicera
Arco Iris al amanecer, agua antes del anochecer
Arco Iris en el poniente, suelta el arado y vente
Comopinta la octava, así acaba (la luna)
Cuando canta la cocoroca, va a cambiar el tiempo
Cuando el tecolote canta, el indio muere (esto no es cierto pero sucede)
Cuando truena abajo, cambia el tiempo
De las aguas mansas líbrame señor, que de las arrechas me libro yo.
De los parientes y el sol, cuanto más lejos mejor
Debajo de la piedra está el cascabel
Dios no le da alas al animal pnzoñoso
Donde hay zopilote, hay vaca muerta
El último mono es el que se ahoga
En la agachada de la oreja sé por dónde me viene la cornada.
En rencura de perro y lágrimas de mujer, no hay que creer
Enfermo que come y mea, el diablo que se lo crea
Gallina que come huevos, aunque le quemen elpico
Gallo que no canta, algo tiene en la garganta
Hasta los palos del monte, tienen su separación; unos sirven para leña y otros para hacer carbón.
La mala hierba nunca muere
Moto (huérfano) y alcaraván, cuando crían alas se van
Mujer chiquita y mula baya, abrile la puerta y que se vaya
Si eso le hace (el agua) a los caminos, que no hará a los intestinos
Siempre que llueve, escampa

Refranes en gestación
Esas son las cosas que arrecheyan a Su Señoría
Por fin dijo misa el padre Chombo
Opino con Saravia
Si elpico es como el de las Tijerino…(trompudo)
Ese es el hombre de la Paula Pasos
!Esta! dijo Mena
Ni corrás que sos out
No es lo mismo Chabelita
No hay Selva bruto, ni Jerez fea
No le hablés a Chico Bustos de hoteles
Otra más del Taller Cajina
Quedó como el mico de la Chayo
!Calma Jolea!.

Esas son las cosas que arrecheyan a su Señoría, tiene ya más de cincuenta años de andar de boca en boca y tuvo su origen en un famoso sermón que pronunciara el Padre Simón Gómez en la catedral de Granada aludiendo a ciertas modas poco recatadas que disgustaron gran sermones, el Padre Simón describió el Domingo de Ramos como “lleno de palmaveras y guirnaldas de ruiseñores”, metáforas que impresionaron grandemente alpoeta Jose Coronel Urtecho.

De origen presbiteral, y de los tiempos de Mons. Antonio Lezcano y Ortega, es también la historia del padre Chombo, de ordenación tan tardía y de tan escasas luces, que la gente pensó jamás llegaría a primo misacantano. Unas versiones más caritativas aseguran que se le impedía predicar y decir misa porque era tartamudo y tímido en extremo. Hasta que Monseñor Lezcano accedió a una petición de la feligresía y por fin dijo misa el padre Chombo.

También presbiteral, aunque de poca divulgación, por tratarse de un dicho tipitapeño, es aquel “¿Por ‘onde iba?, dijo Piura”, estribillo del párroco del lugar quien, acosado ya por los achaques de la vejez, interrumpía con frecuencia sus sermones y conversaciones, preguntando a la feligresía: ¿por ‘onde iba?

Don Hugo Astacio Cabrera nos cuenta la historia de.

“Opino con Saravia”
Segun don Hugo, el Dr. Leandro Rojas, médico de Chinandega, se dedicaba más a festejar a Baco (dios del vino), que a imitar a Hipócrates y gran compañero de sus farras era su amigo Félix Saravia. Una vez el Dr. Rojas amaneció muy mal a consecuencia de un anochecer borrascoso, y alarmada la familia, llamó a su amigo para que lo viera y aconsejara qué hacer. Llegó inmediatamente don Félix, algo preocupado y se acercó al doctor. No está enfermo -sentenció con autoridad- Traigan una botella de aguardiente y denle un trago doble -agregó con firmeza-.
El “moribundo” se incorporó, como resucitando, y de su voz cavernosa salió la frase ritual:

“Opino como Saravia”

La frase se hizo proverbial entre los galenos chinandeganos y así ha llegado hasta nosotros.

El siguiente nos llega también de Chinandega donde se ha hecho proverbial cierto rasgo muy sobresaliente en la fisonomía de la familia Tijerino. Por ello cuando alguien comenta: “a la fulana le calculo unos treinta ypico de años, sobra quien comente: Si elpico es como el de las Tijerino…

Por boca del Ing. Enrique Bolaños conocemos el origen de:

Ni corrás que sos out

Descarada advertencia que hacía al corredor “El churuco”, árbitro de béisbol granadino, famoso por su poca imparcialidad y gran vulnerabilidad ante el soborno.

Fuente de información;

Carlos Mántica

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