Cultura y Costumbres

Folklore

Bandera de Nicaragua

Principales zonas folklóricas
Nicaragua es un país con gran tradición e idiosincrasia folklórica (tanto en sus aspectos artísticos como en el ámbito de sus supersticiones, leyendas, arte culinario, dichos y refranes, etc.), las cuales se manifiestan principalmente en las fiestas religiosas que se celebran en las ciudades nicas por todo el país; es posible apreciar también muestras de manifestaciones folklóricas en otro tipo de celebraciones no necesariamente religiosas, como por ejemplo fiestas propias de las ciudades o celebraciones por cambio de temporada como las que se celebran en Bluefields en el mes de Mayo.
Las principales regiones donde se manifiesta y prácticamente “se siente” el folklore son: Masaya (capital del folklore nicaragüense), Diriamba, Granada, Nindirí, León y Bluefields (en estos casos la principal muestra del folklore es el artístico con sus bailes y cantos propios). Los otros aspectos folklóricos no pueden asignarse a ninguna región en particular, porque no son patrimonio exclusivo de región alguna, sino que pertenecen en común a prácticamente toda la nación.

Las danzas principales son:

El Baile de las Inditas o de los Viejos
El Baile de los Diablitos
El Torovenado
El Baile de Las Negras.

Refranes y Dichos
Los nicaragüenses solemos emplear en nuestro lenguaje familiar una serie de refranes, dichos o frases hechas, que hacen relación con la idiosincrasia y costumbres de nuestro poblador nativo.
Con “indios”

“Un indio menos, un plátano más” o “Un indio menos, una tortilla más”
“Machete caído, indio muerto”
“El perro y el indio nunca se pierden”
“No hay cosa peor que poner a un indio a repartir chicha”
“Indio comido, puesto al camino”
“Hasta dónde se amarró el indio el machete”
“El alba rayando y el indio cagando”
“Salírsele a uno el indio”
“Subírsele a uno el indio”
“Si sos puro indio”
“Quedar o andar como nalga de india”
“Ser indio nápiro”
“El que anda con indio, anda solo”
“Cuando el indio se levanta y el chancho chilla, ya es de día”
“Hacer fila india”

Generales

¡Qué tal te verés con caites!
¡Te voy a enseñar cuántos hoyos tiene un caite!
El muerto al hoyo y el vivo al bollo
Unos a la bulla y otros a la cabuya
Valiente en la cocina
En la jabonería el que no cae resbala
En casa de ahorcado no se mienta sondaleza
¡Es una muela!
Parece que ese hombre ha bebido mondongo
Andá cagá parado y hacé bolitas
Estar melero
Ser un masate
Parecer jugado de cegua
Vos creés que la vida es moronga
Ser peor que un pujo en vendabal
Yo no creo en santos que orinan
Lo llevan como entierro de pobre
Te asustaron los frijoles
Eso es más hojas que nacatamal
Eso es más viejo que el pinol
Músico pagado no toca buen son
Andar a pincel
Andar palmado o con la palma real
Andar coyoteando
Beberla o derramarla
El que nació para olote, aunque el invierno sea copioso
Todo fue friendo y comiendo
Pelar el ojo
El que va para viejo, va para pendejo
Se lo llevó candanga
Donde manda capitán no manda marinero
El tiempo perdido los santos lo lloran
Sólo van a traerla. Van a la fija
Yo he visto muertos cagando basura
Esas son guabas, son guayolas
Andar como que no has quebrado un plato
Hablan como desembarcados
No hay peor cuña que la del mismo palo
El que no tiene jeringa, tiene de mandinga

Fábulas y Leyendas
La imaginación popular enumera los seres y tipo de las fábulas, así: La Chancha Bruja, Los Micos Brujos, Las Ceguas, El Cadejo, Los Duendes y la Carretanagua.
Chanchas y Micos Brujos, Ceguas
Aseguran muchos que hay mujeres “que tienen la manía de ser brujas”, que se transforman en Chanchas y Micos Brujos y en Ceguas. Todas estas mujeres poseen un guacal grande y blanco. A las once de la noche, hora en que los tunantes salen de las casas, las mujeres brujas se dan tres volantines para atrás y otras tres para adelante, echando el alma por la boca en el guacal. Vomitada el alma, quedan convertidas el ser brujo en que decidieron convertirse.
El objetivo principal de estas transformaciones es el de ejercer venganzas o causar daño a hombres y mujeres por causa de celos, rivalidades, despechos o enemistades enconadas por motivos pasionales u otros.
Como Micos Brujos se dedican a efectuar robos y raterías. Se trepan a los árboles, cortan las frutas y se las lanzan a la familia víctima. Se suben a los techos de las casas, saltan de un lugar a otro, bajan al patio o a la calle y arrojan piedras contra las puertas. Se introducen a la cocina y quiebran lo que encuentran y después corren rápidamente a colgarse de las ramas de algún árbol cercano, a balancearse burlescamente.
Como Chanchas Brujas andan en las calles y caminos siempre al trote. Son chanchas de tamaño grande, negras y embadurnadas de lodo podrido. Apenas miran a la persona señalada, aligeran el trote y comienzan a gruñir fuertemente, con el gruñido con que se caracterizan cuando andan en celo. Ya cerca de la persona, la embisten furiosamente, le dan trompadas y mordiscos en las piernas. Esta trata de correr y si no lo hace a tiempo, la chancha bruja la derriba al suelo y la golpea hasta hacerla perder el conocimiento.
Como Ceguas, quedan transformadas en mujeres jóvenes. Sus vestidos son de hojas de guarumo; sus cabelleras, que les llegan hasta la cintura, de cabuya; y sus dientes están recubiertos de cáscaras de plátano verde, de manera que cuando hablan se les oye la voz cavernosa y hueca.
Una vez sorprendida la víctima por una ó más ceguas, si este no anda prevenido con sus granos de mostaza y oraciones protectoras, queda inmóvil, pierde la voz y sus fuerzas y con frecuencia pierde todo lo que lleva encima. Las ceguas lo golpean, lo aruñan, lo pellizcan, le desarreglan los cabellos, le frotan la cara y los brazos, y lo tiran exámine al suelo y allí lo dejan, retirándose a carcajadas.

Cuentos de Tío Coyote y Tío Conejo
Los cuentos del Tío Coyote y el Tío Conejo, son sumamente populares y prácticamente todo buen nica, si no se los sabe, al menos los ha escuchado y disfrutado de las torpezas de Tío Coyote y las bandidencias de Tío Conejo. A continuación dispongo de algunas muestras.
I
Estera una vez una viejita que tenía una sandilla. Sandillas grandes de tierra negra. Un día por ahí, se vieron Tío Coyote y Tío Conejo, y como estaba madurando el sandillal, se concertaron para merendárselo. Tío Conejo cuidaba un rato y Tío Coyote comía, y así, al revés. Pero la viejita que estaba encariñada con su campito de frutas todos los días renegaba: “¡Bandidos, ladrones, me las van a pagar!”.
El domingo la viejita al salir de misa se fue donde el Señor Obispo y le dijo:
-¡Señor Obispo, le voy a mandar de regalo una gran sandillota, la más rica!
Y el Señor Obispo la bendijo.
Pero Tío Conejo estaba en el patio robándose unas lechugas y oyó a la viejita y ay nomás salió en carrera onde Tío Coyote:
-Tío Coyote, vamos a hacerle una buena pasada a esta vieja renegona.
Y se fueron hablando.
A poquito llegó la viejita y ellos se escondieron detrás de unas matas. Y la viejita fue tanteando todas las sandillas, una por una:
-¡Esta es la más hermosa! La voy a cuidar para el Señor Obispo y pa que estos bandidos ladrones de frutas no la vean la voy a poner bajo estas hojitas de plátano.
Tío Conejo y Tío Coyote se estaban riendo y se volvían a ver. Y cuando se fue la viejita se fijaron donde estaba la sandilla y diario la iban a ver y la tanteaban.
Bueno, pues; pasaron sus días y ya estaba bien madura la sandía. ¡Grande y hermosa, bien aseada!
Y entonces Tío Conejo le abrió un hoyito y con la pata le fueron sacando y se fueron comiendo todo el corazón hasta que la dejaron vacía como calabazo. Y después se cagaron los dos dentro de la sandía y la volvieron a tapar dejándola a como estaba, bien disimulada.
Al día siguiente llegó la viejita:
-¡Qué buena sandilla! ¡Qué buen regalo para el Señor Obispo!
Y fue a traer su rebozo y cortó la sandía y se fue ligerita donde el Señor Obispo.
-¡Aquí le traigo este regalito, mi padrecito!
-¡Muchas gracias, mijita, Dios te lo pague!
Y cuando llegó la hora del almuerzo el Señor Obispo le dijo al Sacristán:
-Andá traeme un cuchillo grande bien filoso, pues yo mismo quiero partir esta sandilla tan hermosa.
Y ya se puso a partirla. Y pega el brinco. ¡Qué susto! ¡Estaba repleta de ñaña!
-¡Buff, dijo el Obispo, y la aventó de un lado -¡Esta vieja puerca ahora verá!
Y mandó al Sacristán que se la fuera a llamar.
La viejita llegó muy alegre, corriendo. “Esto es que el Señor Obispo me quiere agradecer con algún regalo”, pensaba. Pero en llegando, el Señor Obispo esta furioso y le dio una gran regañada y le enseñó la ñaña de la sandilla y le dijo que se iba a ir al infierno por irrespetuosa.
Y se volvió triste. Y le iba echando maldiciones al que le hubiese hecho la trastada.
-Me las paga el que sea, dijo. Y puso a la entrada de la huerta un muñeco de breya (brea).
El Tío Conejo, que es fachento, llegó ese día al frutal y vio el muñeco que le cortaba el paso.
-¿Ideay, hombré? ¡Quitate de ahí o te quito!
Como el muñeco se quedó callado ay nomás le dio un trompón y se quedó pegada la mano en la breya.
-¡Soltame o te pego!, le dijo Tío Conejo.
Y como el muñeco se quedó callado le deja ir otro trompón y se pega de las dos manos.
-¡Si no me soltás te pateo!
Y le da una patada y se pega de las dos patas.
Ya arrecho Tío Conejo porque estaba forcejeando para soltarse, dice otra vez:
-Si no me soltás, bandido, te pego un panzaazo.
¡Y ónde le iba a responder el muñeco! Entonces -¡Pas!- le da con la barriga y se pega todito.
En eso llega la vieja.
-¡Ajá! ¡Con que vos sos, conejo bandido, el que me has hecho tantas carajadas! ¡Vas a ver!
y cogió una red y lo encerró. Y Tío Conejo veía que la vieja prendía las brasas de la cocina y ponía a calentar el asador al fuego.
Cuando en eso pasó por allí Tío Coyote. Entonces Tío Conejo apenas lo vio le dijo:
¡Adiós, Tío Coyote! ¡Venga para acá!
Tío Coyote se le arrimó.
-¿Qué estás haciendo encerrado ahí?
-Pues estoy esperando una gallina que me están cocinando. ¿No quiere acompañarme?
-Bueno, Tío Conejo.
-Entre por aquí entonces, Tío Coyote, le dijo Tío Conejo.
Y Tío Coyote por de fuera abrió la red y en lo que se iba metiendo, el conejo salió en carrera. Ya estaba llegando la vieja cuando eso. Y traía un gran asador bien caliente, rojo.
-¡Ahora verá ese cagón si no me las paga todas!
-Conque tenés tus mañas. ¡Velo al bandido!, ¡ya se hizo coyote! ¡Pero a mí nadie me engaña!
Y le mete el asador entre el culo. ¡Nunca había brincado tanto Tío Coyote! Y sale disparado pegando gritos y dándose contra los palos. Y ahí bajo de una mata estaba viendo todo Tío Conejo, y cuando pasó chiflado Tío Coyote, Tío Conejo, muerto de risa, le gritaba:
¡Adiós Tío Coyote, culo quemado! ¡Adiós Tío Coyote, culo quemado!

II
A pues otra vez, se encontraron Tío Coyote y Tío Conejo, a la orilla de un zapotal.
-Vamos a comer zapotes, Tío Coyote, le dijo Tío Conejo.
Pero Tío Coyote ya andaba roncero. Tenía hambre. Pero maliciaba del Tío Conejo.
-¡Vamos, hombre! ¡Hay que ser resuelto, están toditos maduros y vea qué ricos!
-¡Vamos pues!, le dijo al fin Tío Coyote.
-Entonces como usté no puede subirse a los palos, se queda abajo, y yo me subo arriba y se los voy aventando.
Y así fue: Tío Conejo ligerito se encaramó a un zapote bien cargado. Allí cortó los más maduros y se los comió.
-Ahora le toca, Tío Coyote. ¡Abra la boca que ahí le va uno bien maduro!
Y en diciendo eso cortó un zapote celeque, bien duro de tan verde y se lo voló. El Tío Coyote, creído, abrió la bocota esperándolo suave y madurito. y ¡pás! le cayó pesado y le quebró toditos los dientes.
¡Qué carrera otra vez la del Tío Coyote, con todo el hocico golpeado y sin dientes! Y Tío Conejo, muerto de risa, le gritaba desde arriba del palo:
-¡Adiós Tío Coyote, dientes quebrados, culo quemado! ¡Adiós Tío Coyote, dientes quebrados, culo quemado!

Sobrenombres de Ciudades
El nicaragüense demuestra el cariño a sus ciudades de diferentes maneras, una de ellas, poniéndoles motes, apodos o sobrenombres, que denotan su principal actividad comercial, gustos de sus habitantes o el ambiente que las caracteriza o del que forman parte.

• Boaco, “La Ciudad de Dos Pisos”
• Chinandega, “La Ciudad de las Naranjas”
• Corinto, “La Ciudad Porteña”
• Estelí, “El Diamante de Las Segovias”
• Granada, “La Sultana del Gran Lago” o simplemente “La Gran Sultana”
• Jinotega, “La Ciudad de las Brumas”
• León, “La Ciudad Universitaria”
• Managua, “La Novia del Xolotlán”
• Masaya, “La Ciudad de las Flores”
• Matagalpa, “La Perla del Septentrión”
• Rivas, “La Ciudad de los Mangos”
• San Carlos, “La Ciudad Lacustre”

Fuente de información:

http://www.oocities.org/nicaraocalli/Nicaragua/Folklore.htm

 


La diversidad nicaragüense en una breve mirada al pasado

Para que a grandes rasgos podamos comprender la esencia de la cultura nicaragüense, debemos tener en cuenta ciertos factores como la ubicación del país y los resultados de la conquista hispanoamericana. En la región oeste de Nicaragua fue donde los españoles desarrollaron varias de las colonias con mayor poderío, por lo que en términos de influencia hispánica, en estas zonas la situación no varía demasiado en relación con muchas otras tantas localidades de América central y América del Sur.

Por ende, los espacios urbanos tales como plazas y parques, presentan una arquitectura típicamente colonial. La iglesia tuvo, y aún hoy tiene, una importante influencia tanto como edificio como en lo que a los modos de vida refiere. Pero al otro lado del país, la conquista se desarrolló a manos de las fuerzas británicas. Por eso, en el este de Nicaragua las costumbres y tradiciones son más similares a las de otras naciones caribeñas, que también fueron colonias de Gran Bretaña.

También hay minorías de otros lugares, como chinos, árabes, alemanes e italianos, quienes han incidido en una mayor diversidad cultural. Además de todo esto, algunas tribus indígenas locales aún luchan por mantener sus costumbres y tradiciones más antiguas. La fuerte y colorida influencia tanto Maya como Azteca siempre está presente, haciendo de Nicaragua un país repleto de diversidad.

De fiestas y religión

Los nicaragüenses tienen la reputación de fiesteros en todo el mundo y muchas veces, hasta los propios nicaragüenses se autocritican y dicen que allí se trabaja poco en relación con lo que se festeja. Las fiestas y las vacaciones, se toman realmente en serio.

A pesar de que no hay una religión oficial en Nicaragua, la gran mayoría de la población es católica. También hay muchos practicantes y grupos de protestantes, evangelistas y mormones. La semana Santa, por ejemplo, es una celebración que se lleva a cabo durante toda la semana previa al llamado domingo de pascuas.

En el correr de esta semana, el pueblo nicaragüense se dirige a las playas, muchos negocios cierran sus puertas y hasta no terminada la celebración, muchas ciudades se convierten en verdaderos pueblos fantasmas.

Otras tantas celebraciones religiosas se llevan a cabo sobre todo en el mes de agosto, cuando los comercios se cierran y la gente se acumula en las calles para participar en procesiones y desfiles de caballos. Al igual que muchos países de Latinoamérica, también celebran navidad, el carnaval, y otras festividades similares, también existen algunas clásicas leyendas urbanas como por ejemplo la de “la llorona”.

Las lenguas nicaragüenses y la música

En Nicaragua se habla mayoritariamente español aunque en algunos lugares predomina el inglés e incluso algunas lenguas indígenas que con esfuerzo, aún se mantienen vivas. Los nicaragüenses le llaman a su español “nicañol” y se estima que casi el 90% de los habitantes hablan esta lengua.

El instrumento musical más importante en Nicaragua se llama “marimba”, este se toca sentado y se le sostiene con las rodillas. Generalmente se le acompaña con una guitarra o guitarrilla, que viene siendo algo así como una mandolina. Toda la parte del Caribe de Nicaragua se conoce por tener un estilo de música muy bailable, a veces ruidoso, especialmente durante el festival Palo de Mayo. También se escucha Soca, Reggaeton y por otro lado, Reggae.

Una de las partes más importantes en el folclore nicaragüense se trata del Güegüense, una suerte de drama satírico y el primer trabajo literario de la Nicaragua pre-colombina. Se trata forma de expresión muy significativa que de forma realmente auténtica combina música, teatro y baile. Se hace siempre durante San Sebastián, desde el 17 al 27 de Enero de cada año.

Fuente de información

http://www.nuestrorumbo.imujer.com/2010/09/05/tradiciones-y-costumbres-de-nicaragua


 

Costa Atlántica

En el interés de que se conozca el entorno étnico y cultural en que nacen, crecen y se desarrollan los niños y niñas de la Costa Atlántica de Nicaragua, y con el propósito de que se comprenda mejor el sistema ancestral de las formas de vida que por herencia se les va inculcando a la niñez y la adolescencia en cuanto a la preservación de sus identidades y valores, propios de las culturas existentes en las Regiones Autónomas, es que se presenta el tema relacionado con las principales características culturales de las etnias, tomando en consideración que éstas difieren culturalmente de la población restante del país.
Por lo tanto, para conocer bien los problemas y situación de los niños y las niñas, es necesario interiorizar un poco en las vidas y tradiciones de sus comunidades, a fin de comprender mejor las actitudes, hábitos e idiosincrasia de la niñez y la adolescencia de las diferentes etnias de la Costa Atlántica.
Viviendas y aldeas.
Las villas o aldeas se construyen por lo general junto al agua, ya sea el mar, las lagunas o los ríos, que constituyen los principales medios de comunicación. Para prevenir el peligro de las inundaciones estas villas o aldeas se ubican a menudo en las riberas más altas de los ríos. Las viviendas se construyen de materiales perecederos que consisten en cuatro postes de madera dura, sobre los que se apoya un techo muy encumbrado y bien revestido de hojas de palma o zinc metálico, y tienen forma rectangular en su mayoría. La mayoría de las viviendas y chozas están provistas de tabancos, cierta clase de desván o de rudo ático, inmediatamente debajo del techo, formado por un tinglado de cañas hendidas de bambú, dispuestas entre las vigas y levantado unos 7 pies sobre el piso, se sube por medio de una escalera que consiste en un tronco de árbol con muescas. En el tabanco se almacena comida, pero también se utiliza como dormitorio.
También, cuenta con un fogón que se prepara sobre el piso, de barro plano, ligeramente levantado para evitar la humedad, lo constituyen tres rajas de leña colocadas como formando una “Y” pero sin tocarse, en cuyo centro queda un espacio libre para el fuego.
En los lugares donde las etnias han tenido contacto con los extranjeros se nota una mejoría en sus casas, con la adición de paredes laterales y la presencia de un piso de bambú o de tablas de madera. Este último se levanta unos tres pies sobre el terreno. Pueden encontrarse en ocasiones paredes de barro como una innovación llevada por los mestizos y los garífunas.
En las viviendas o chozas más modernas existen una puerta y varias ventanas enmarcadas por varillas de bambú u otro material parecido. Las habitaciones indígenas están divididas por lo general en dos aposentos de desigual tamaño; el más grande sirve de sala y cocina, mientras que el pequeño se usa como dormitorio.
Los productos de la huerta se depositan generalmente en el suelo o se ponen en el tabanco o encima de las mesas; pequeñas repisas se suspenden del envarillado para mantener la comida cocinada, carnes o frutas, fuera del alcance de los insectos rastreadores y trepadores que infestan las habitaciones. Debajo del techo se ven varios implementos, para pesca y cacería, ensartados entre el tramado o embrocados sobre ganchos; otros objetos que se observan en el envarillado son: bolsas con hollín de pino, botellas con achiote o con aceite de cabello, y pequeñas calabazas con perdigones para la caza.
• Utensilios domésticos.
• Producción de fuego: las varillas de acero y pedazos de pedernal, que fueron los primeros artefactos introducidos para encender el fuego, han sido reemplazados por los cerillos o fósforos manufacturados; para activar las llamas se atan juntas una docena de plumas largas, generalmente de pavo o gallinas, formando un abanico.
• Agarraderas: se usan agarraderas de bambú o tenacillas ocasionales para extraer del fuego el plátano asado, la yuca o cualquier comida sacada de las brasas; otras agarraderas se fabrican de una pequeña especie de palmera o la caña danta.
• Morteros: grandes morteros de madera se utilizan para moler granos o frutas, con la ayuda de un duro majador del mismo material. El metate o piedra de moler para la molienda de maíz y de cacao y para machacar frutas y bayas, suele encontrarse en casi todas las viviendas, y consiste en una piedra de río natural, plana y con una mano de piedra redonda y gastada por el agua.
• Utensilios de cocina: las vasijas de barro con pequeñas patas se encuentran en cada vivienda, pero han sido reemplazados por peroles de hierro o aluminio como objetos de cocina. Para sacar los recipientes del fuego, las etnias utilizan varitas con ganchos en las extremidades, que se insertan en las orejas o argollas de las vasijas. Grandes jícaras, con una pequeña perforación con anchura suficiente para insertar un dedo, constituyen recipientes de agua comunes, la tapa es un pedazo de “olote” (mazorca de maíz desgranada); también, se utilizan canutos de bambú para acarrear agua. Las bebidas fermentadas se almacenan en vasijas de barro o toneles de madera. Los guacales sirven de platos, tazas y vasos en los hogares indígenas y étnicos; se fabrican del jícaro que se corta en dos mitades removiendo la pulpa con sus semillas. Perforando dichos guacales con pequeños agujeros se obtienen coladores.
Tazones sin agarraderos y cuencos de madera son fabricados a mano utilizando la caoba y otros tipos de madera. Otros utensilios que se usan son: cestos de raíces fibrosas cuelgan de los techos conteniendo cucharas grandes de madera, batidores para cacao y palitos de guabul (nombre de árbol tropical) que son fabricados con madera de cedro, caoba, níspero y palo de rosa. Rayadores metálicos se ven con frecuencia. Las hojas ásperas de un arbusto y las de los bejucos se emplean para fregar trastos, son conocidas como “raspa guacal”, “hoja-chigüe” o “yahal”.
Otros implementos: el machete es el fiel compañero de trabajo y de viaje, y el principal implemento en la casa, el jardín, el huerto y el monte. Los indígenas son muy diestros en el uso de las hachas en los cortes de madera; las mujeres aún manejan muy bien el hacha, sobretodo, para conseguir la leña del hogar. Las “azulas” son muy comunes y se les utiliza en la fabricación de canoas y otros objetos de madera, se usan de la misma manera que la empleada por los ensambladores y carpinteros; este implemento es posiblemente de la época postcolombina.
En cada vivienda hay un azadón que lo usan en el campo, para limpiar el terreno de hierbas y malezas que crecen frente a las habitaciones; el azadón es de reciente introducción. El cuchillo largo forma parte hoy de los utensilios caseros de los indígenas y demás etnias de la Costa Atlántica. El trapiche es un molino primitivo empleado por las etnias para exprimir el jugo de la caña de azúcar usando rodos de madera y un torniquete manuable; el trapiche es común en las regiones circundantes al Mar Caribe.

Fuente de información
http://www.galeon.com/puertocabezas/costumbres.htm


 

Costumbres y Cultura

Arles José Centeno

  • Se entiende por costumbre al conjunto de elementos que caracterizan la conducta de una persona o grupo social según los usos impuestos por las generaciones anteriores.
    1. Fiestas
    Los indios no realizan muchas fiestas, pero en general las que realizan son sencillas y honestas. El centro de todas las fiestas indígenas es la “Cama de Cristo”, ya que sienten gran respeto por la cruz por ser el símbolo de nuestra redención. Las cruces veneradas son: la de San Sebastián, la de nuestro Amo Sacramentado, la de San Juan Bautista, San Pedro, Santa Ana, la de la Virgen de Asunción y San Gregorio.
    Estas cruces están hechas de guachipilín y su dueño es el que las manda a plantar, están pintadas de color verde o celeste, en sus brazos tienen escrito el nombre del santo al que se le dedica y la fecha de su celebración. Los herederos del dueño deben reponerla cuando se dañe.
    Cuando se acerca la fecha de su celebración se nombra un mayordomo y una patrona. El mayordomo nombra a las personas que deben llevar la música y la pólvora, también nombra al titante y al maestro de ceremonia; la patrona junto con cinco compañeras se encarga de enflorar la cruz, además prepara: mancarronas, tamales, nacatamales, ciliano, chilate, chicha bruja y el guaro; antes preparaban la carne adovada. Quince días antes de la celebración el titante llega a la casa de la patrona e inician los preparativos.
    En la víspera del día de la celebración de la cruz, como a las ocho de la noche, disparan cohetes y morteros, se reparte la comida entre invitados y devotos, y se deleitan con la música de la marimba.
    Cuando nace un niño no realizan fiestas, sin embargo, los familiares y amigos cercanos visitan la casa de la india para ver como salió del parto.
    a. Agüisotes
    Masaya es una ciudad que a pesar de ser muy pequeña se caracteriza por poseer gran cantidad de leyendas, cuentos, mitos e historias que se han ido transmitiendo de generación en generación y se han convertido en motivo de representaciones folklóricas en esta ciudad, tales como los agüisotes, que es el nombre bajo el cual se han reunido historias populares como: la cegua, el padre sin cabeza, la carreta nagua, entre otras.
    Según Moisés Rodríguez Zelaya; monimboseño de pura cepa, cofrade del gran torovenado del pueblo y uno de los fundadores de la procesión de los agüisotes; el término Agüisote significa: “espanto, mito, leyenda, brujería y creencia”
    También se puede llamar Agüisote a la creencia de algunas personas supersticiosas, por ejemplo: “si alguien moría en una esquina, moría otro en otra esquina; si canta un pájaro güis es que llega una visita; si pica la palma de la mano es que llega dinero; si se quiebra un espejo trae mala suerte; si una mariposa negra entra a la casa es que alguien va a morir”.
    No se puede determinar como surgieron estos cuentos, pero algunos piensan que podría tratarse de personas que se aprovechaban de la ingenuidad de los habitantes del pueblo para encubrir con estas leyendas sus robos.
    Actualmente la procesión de los agüisotes recorre las calles de Masaya a las doce de la noche con el objetivo de aumentar la alegría del Gran Torovenado del Pueblo e imitar todas las creencias y brujerías de los antepasados.
    b. Torovenado
    El torovenado tiene su origen en España, donde se le llamó fiesta de los locos o endiablados, se realizaba durante las fiestas populares en Castilla a partir del año 1761.
    El primer torovenado en Nicaragua fue traído por los españoles y se realizó en la ciudad de Masaya en el año de 1857, teniendo como responsable a Don Evaristo Gaitán Leal, debido a que un año antes, el filibustero William Walker incendió el viejo Monimbó, esa fiesta torovenadil se realizó en la parte Sur de Masaya, posteriormente los sobrevivientes al incendio comenzaron a poblar nuevamente Monimbó y esta fiesta comenzó a realizarse en esta comunidad indígena.
    La cultura de Nicaragua es un poco variado en las diferentes regiones debido a las diferentes influencias que se ejercen sobre estas distintas partes del país. En su mayor parte, la mayoría de las personas muestran una fuerte influencia española. Sin embargo, hay otras partes del país que están más influidos por la cultura Inglés.

    Inicialmente, la mitad occidental del país fue colonizado por España. Esto significa que las personas que viven aquí son muy influido por la cultura española y, en consecuencia, tienen una cultura similar a otros de habla hispana países de América Latina. El español es su primer idioma y la práctica del catolicismo. Pero la cultura no está exenta de influencias nativas y la cultura actual, que se practica entre los mestizos hoy en día, es una mezcla de español y cultura indígena.

    Por otra parte, la mitad oriental del país una vez fue un protectorado británico, por lo que la influencia que ejercen aquí en los pueblos indígenas fue muy Inglés. La mayoría de la gente de esas regiones todavía hablan Inglés como primera lengua y la religión protestante está a favor de más de catolicismo. Sin embargo, un mayor número de personas en el país la práctica de la fe católica de una protestante. La cultura en el lado Atlántico del país está más cerca a la que se encuentra en el Caribe lado y hay un gran número de personas que tienen ascendencia africana, así como un pequeño garinagu población.

    En la mitad oriental del país se encuentra un pequeño grupo que se ha mantenido étnicamente distinta del resto del país. Ellos han logrado mantener muchas de sus costumbres tribales y los idiomas y demostrar ser muy interesantes para los visitantes que estén interesados en saber más acerca de otras culturas. Entre estos son los sumos y ramas de personas.

    La mezcla de catolicismo y las costumbres se ha traducido en una fuerte cultura de fiestas basado en el cumplimiento de determinados santos. Cada ciudad en Nicaragua tiene su propia patrona. Algunas ciudades incluso compartir sus santos con otras ciudades. Además de estos santos dar regalos a cambio de bendiciones, como la búsqueda de un mate o para garantizar un cultivo sano, el pueblo de Nicaragua participar en las festividades anuales en su honor. Las fiestas son un momento de alegría y diversión y, por lo general comienzan con un desfile donde una estatua del santo en la pantalla. Danzas tradicionales, obras de teatro y ceremonias pueden ser también parte de estas festividades. Cohetes y petardos explotó y se potable y festejando añadir a la alegría. El público se mantiene entretenido por los músicos y los payasos y la fiesta sólo mueren en las primeras horas de la luz del día a la mañana siguiente.
    El arte culinario nicaragüense se remonta a los tiempos precolombinos, como usted puede decir por los nombres de los platos más conocidos. En aquel entonces, durante la época colonial, la peculiar, creativo y variado menú criollo fue el resultado de la unión de estas dos razas. En este tipo de alimentos, que van desde sopas y carnes a una diversidad de dulces, interesantes ingredientes se utilizan.

    Hijos del Maíz
    Desde su origen, la base fundamental de la gastronomía de Nicaragua ha sido el maíz. Por lo tanto, su amplia utilización y derivados constituye la herencia culinaria dejada por tribus indígenas que vivían en la zona. Este hecho explica las similitudes entre la comida típica nicaragüense y las de otros países de la región de América Central y Mexico. Estamos todos eran hijos del maíz.

    Maíz, como ingrediente, tiene muchos usos diferentes: los lotes de bebidas son hechas de maíz, como la Chicha y Piñol; así como platos principales, tales como Nacatamal, Indio Viejo, y Sopa de Albondiga, y aperitivos y dulces, como Atolillo y Perrereque.

    Un mundo de ingredientes
    También hay otros ingredientes ampliamente utilizados en la cocina nicaragüense, en su mayoría locales, los productos tropicales. Sin embargo, la creatividad culinaria nicaragüense es minuciosa y abierta, que permite la utilización de los ingredientes utilizados en todo el mundo, tales como tomate, cebolla, ajo, harina, arroz, naranja, mostaza y mayonesa, la leche y el queso, vainilla y canela, y mucho más.

    Hay muchos platos tradicionales de Nicaragua. Cada región, según geográficas y características culturales, elaborado diversos platos, bebidas y dulces. A lo largo de los años, los platos se dio a conocer en todo el país. Algunas ciudades todavía siguen siendo conocido como el que originó la idea de algunos alimentos y que todavía se especializan en la creación de este alimento, pero la mayoría de los platos pasaron a ser platos nacionales. A continuación se encuentra una lista de los más famosos platos de Nicaragua.

    Gallo Pinto: la mayoría de la gente en Nicaragua comer esta casi a diario y es considerado un símbolo nacional. Está compuesto de una mezcla de arroz frito con cebolla y ají dulce, frijoles rojos cocidos con ajo. Ellos se mezclan y fritos todos juntos.

    Nacatamal: una pasta que se prepara con maíz molido y mantequilla. Esta es entonces llenado con pequeños trozos de carne de cerdo o de pollo, arroz, patatas, tomates, cebolla, ají dulce (todos en rodajas). This mixture is packed in leaves of plantain trees (not edible), tightened with a small thread, that makes it look like a tiny pillow. Es entonces cocidos dentro de las hojas y hervida durante cinco horas.

    Vigorón: originaria de Granada, donde es deliciosamente preparado. Una placa se cubre con una parte de un árbol de hoja de plátano, además de que la yuca, chicharrón y una ensalada de repollo y tomate se coloca.

    Indio Viejo: la carne es preparada con cebolla, ajo, ají dulce y tomate. Además, algunas tortillas se ponen en agua y esta tiene que ser molidas hasta formar la masa. La carne es desmenuzada y luego fritos con verduras, la pasta, y jugo de naranja. Por último, añadir el caldo.

    Quesillo: inicialmente de La Paz Centro y Nagarote, en el departamento de León. El quesillo es fácil de preparar. Un pedazo de queso (que se llama quesillo) se coloca dentro de una tortilla. Esta es entonces envuelto en una bolsa de plástico. Las cebollas y se añaden el vinagre, y el toque final es poner crema fresca y un poco de sal en la parte superior.

    Sopa de mondongo: esta sopa es la especialidad de Masatepe, en el departamento de Masaya. El mondongo se lava con una gran cantidad de bicarbonato, naranja y limón. El siguiente paso es cortarlo en trozos pequeños y cocinar con cebolla, ají dulce y ajo. Cuando el mondongo es bastante suave, moler, se añade el arroz, así como las verduras en trozos, como quequisque, chayote, chile dulce, cebolla, maíz. Esta debe mantenerse hasta cocinar la sopa está lista. Usted puede comer con queso y aguacate.

    Arroz-con-Piña Bebida: para esta bebida que hervir un “trébol de cuatro hojas”, una piña y arroz, hasta que el arroz es bastante suave. La bebida se enfría y se mezcla, añadiendo agua. Después, quite la parte sólida, dejando sólo la parte líquida. Añadir un poco de vainilla, fresa y azúcar, como lo deseo.

    -Chicha de Maíz: esta bebida necesita un proceso de un par de días. El maíz se deja en el agua para toda una noche por lo que se ablande. Triturar el día siguiente y, a continuación, colocarlo en agua, añadir colorante rojo. El siguiente paso es cocinar. Cuando se enfría, se agrega un tipo de caramelo llamada “dulce” y más agua. Al día siguiente, añadir más agua y azúcar.

    Tres Leches: este es un postre preparado con leche, leche condensada y la nata. Aquí es donde viene el nombre de (tres leches). Usted preparar un pastel con harina y huevos y, a continuación, agregar la mezcla de estos tres leches. Por último, coloque una corona de merengue.

    Cajeta de Coco: para hacer este uso de coco, el coco de agua, yuca y un dulce llamado “dulce”. El coco y la yuca son cortadas en delgadas cuerdas. El agua y el “dulce” se cocinan hasta que forman una especie de miel, a la que añadir los hilos de coco y yuca. A continuación, mezclar los y eso es todo!

    Rosquillas: Estos aperitivos son la especialidad de Somoto, en el departamento de Madriz. Masa de maíz se combina con queso, los huevos, la mantequilla y la manteca de cerdo. Usted darles una forma circular y hornear hasta que brindis.

    Sabores del Caribe
    En Nicaragua, la cultura cambia de una costa a la otra, y la Costa Caribe también tiene su parte en los platos tradicionales. Aquí otros ingredientes importantes, tales como coco se utilizan.

    Rondón: tradicionalmente de Bluefields. Rondón se prepara con carne de tortuga, pescado y carne roja o carne de cerdo. A veces se combinan dos de estas carnes. Al preparar, cocinar la carne con pimienta, chile picante, una hierba de nombre nargan, cebolla, ají dulce, plátano, yuca y quequisque.

    Gaubul: esta es una bebida típica nicaragüense en el Caribe, casi desconocido en el Pacífico y centro del país. Para crear esta copa, hacer una mezcla de plátano verde (previamente cocidas y en puré de agua), leche y agua de coco, y un poco de azúcar.

    Arroz y frijoles: este es el mismo que el Gallo Pinto y es preparado de la misma manera, utilizando arroz y frijoles rojos. La única diferencia.

    Folklore granadino

    Atabal

    La ciudad de granada es famosa en Nicaragua por su Atabal que es su expresión folklórica mas caracterizada, es única y especial, y no ha sido imitada por ninguna otra localidad del país.

    Consiste en un conjunto de ocho a quince instrumentos de percusión, perfectamente acoplados y bien ejecutados: siete o catorce tambores y un bombo. Sus sones son gratos al oído; pues sus diversas variantes y registros, atenúan la monotonía característica de tales instrumentos.

    Los principales sones son 4:
    • Trago de aguardiente.
    • Chicha de coyol.
    • Alegre callejero.
    • Entre nardos y cipreses.
    • Son de los palitos.

    Nació en el barrio de Santa Lucia en las vecindades del templo de San Francisco, es una manifestación religiosa en honor a la virgen del Rosario, por eso sale los sábados del mes de Octubre, que es consagrado a ella por la Iglesia.
    Por lo general se inicia a las 10 de la noche y termina aproximadamente a las 2 de la mañana recorre muchas calles y visita 20 partes aproximadamente. Las casas que desean ser visitadas, avisan con anticipación al mayordomo.
    Durante el recorrido los atabaleros van ejecutando con entusiasmo y alegría, y al llegar a una parte se detienen en la calle y dejan de tocar. Del grupo irrumpe un “Poesiyero” y con vos bien timbrada dice su “poesiya” una copla por lo general en versos octosílabos, en que se elogia o se satiriza a la persona visitada que esta con las puertas cerradas. Al terminar el declamado los tambores redoblan con energía, a modo de salva, y se produce el fuerte clamoreo de los acompañantes, que son muchos. Hay personas que tienen la devoción de acompañar al atabal en sus andanzas.

    “Aquí te vengo a cantar
    Y en esta no hay que dudar
    Madre mía del Rosario
    Es la dueña del atabal”

    El cartel

    El cartel es una danza festiva que recorre las calles, con la finalidad de colectar fondos para alguna celebración religiosa próxima. Sale antes del 15 de agosto día de la Virgen de la Asunción, que es la titular de las fiestas patronales de Granada y en los días precedentes a las fiestas de la Inmaculada Concepción de María. Por excepción cuando hay necesidad de recoger dinero para algún fin beneficioso o religioso. Participan disfrazados de toda clase: el macho ratón, la muerte quirina, la vieja, el oso, el tigre, el león e infinidad de caracterizaciones de imitaciones de personajes conocidos de la localidad o del resto del país. Todos bailas al compas de los sones de toro es muy parecido al toro venado de Masaya.

    El baile de la yegüita

    El baile de la yegüita lo sacan en el mes de junio con ocasión de las fiestas de San Juan Bautista (24 de junio), vuelve a salir el día de San Pedro (29 de Junio).
    La yegüita, cuya estructura es igual en todo el país, va acompañada de una pandilla de hombres armados de palo con garras de cuero formados en 2 bandos que combaten entre sí. Cada bando está encabezado por un mandador. Según la relación ellos son dos viejos o güegües que se disputan a garrotazos la posesión de yegua. En lo más encarnizado de la lucha, la yegüita interviene y se separan los contendores. Enseguida se vuelve a comenzar. Eso es todo.
    El granadino tiene un temperamento muy alegre y vivaz, es muy optimista. Ve la vida del lado bueno. Es muy ingenioso y chispeante.

    La Semana Santa en Nicaragua,
    época que en otros tiempos era más respetada, se ha caracterizado siempre por su religiosidad y tradicionalismo en en celebración de los Viacrucis.
    La palabra “Vía Crucis” proviene del desaparecido latín que significa Via = camino y Crux = Cruz, o sea “Camino de la Cruz”.
    Esto representa en síntesis, el sufrimiento de Nuestro Señor Jesucristo en los tiempos de su estadía en la Tierra. En Nicaragua esta tradición es de mucha devoción entre el pueblo católico y no católico ya que forma también parte de las tradiciones del pueblo.
    El Viacrucis se representa con una serie de imágenes de la Pasión conocidas como “Estaciones” y que corresponden a momentos particulares cuando Jesús sufrió por nuestra salvación.
    Para la feligresía católica estas estaciones son motivo de dolor y recordación del sufrimiento y la afrenta padecidos por Nuestro Señor Jesucristo a lo largo de esta cruel, inhumana y sacrílega ruta de martirio.
    Estaciones
    1. Jesús es condenado a muerte.
    2. Jesús carga con la cruz.
    3. Jesús cae por primera vez.
    4. Jesús encuentra a su Santísima Madre.
    5. Simón el Cirineo le ayuda a llevar la cruz.
    6. La Verónica limpia el rostro de Jesús.
    7. Jesús cae por segunda vez.
    8. Las mujeres de Jerusalén lloran por Jesús.
    9. Jesús cae por tercera vez
    10.Jesús es despojado de sus vestiduras.
    11.Jesús es clavado en la cruz.
    12.Jesús muere en la cruz.
    13.El cuerpo de Jesús es bajado de la cruz.
    14.El cuerpo de Jesús es colocado en el sepulcro.

    Las imágenes pueden ser pinturas o esculturas. Algunas representaciones son grandes obras de arte inspiradas por Dios para suscitar mayor comprensión del amor de Jesucristo y movernos a la conversión. Entre éstas se destacan las de la catedral de Antwerp en Bélgica y las del Santuario de Lourdes en Francia.
    Las estaciones generalmente se colocan en intervalos en las paredes de la iglesia o en lugares reservados para la oración. Los santuarios, casas de retiros y otros lugares de oración suelen tener estaciones de la cruz en un terreno cercano. En los monasterios generalmente se encuentran en el claustro.
    La erección y uso de las Estaciones se generalizaron al final del siglo XVII. Al principio en número de Estaciones variaba pero se estandarizó en las catorce arriba mencionadas. La finalidad de las Estaciones es ayudarnos a unirnos a Nuestro Señor haciendo una peregrinación espiritual a la Tierra Santa, a los momentos más señalados de su Pasión y muerte redentora.
    Pasamos de Estación en Estación meditando ciertas oraciones.

    Varios santos, entre ellos San Alfonso Ligorio, Doctor de la Iglesia, han escrito meditaciones para cada estación. También podemos añadir las nuestras. Es tradición, cuando las Estaciones se hacen en público, cantar una estrofa del “Stabat Mater” mientras se pasa de una estación a la otra. La costumbre de rezar las Estaciones de la Cruz posiblemente comenzó en Jerusalén.
    Ciertos lugares de La Vía Dolorosa (aunque no se llamó así antes del siglo XVI), fueron reverentemente marcados desde los primeros siglos. Hacer allí las Estaciones de la Cruz se convirtió en la meta de muchos peregrinos desde la época del emperador Constantino (Siglo cuarto).
    Según la tradición, la Santísima Virgen visitaba diariamente las Estaciones originales y el Padre de la Iglesia, San Jerónimo, nos habla ya de multitud de peregrinos de todos los países que visitaban los lugares santos en su tiempo. Sin embargo, no existe prueba de una forma fija para esta devoción en los primeros siglos.
    Desde el siglo doce los peregrinos escriben sobre la “Vía Sacra”, como una ruta por la que pasaban recordando la Pasión. No sabemos cuándo surgieron las Estaciones según las conocemos hoy, ni cuando se les comenzó a conceder indulgencias pero probablemente fueron los Franciscanos los primeros en establecer el Vía Crucis ya que a ellos se les concedió en 1342 la custodia de los lugares más preciados de Tierra Santa.
    Tampoco está claro en qué dirección se recorrían ya que, según parece, hasta el siglo XV muchos lo hacían comenzando en el Monte Calvario y retrocediendo hasta la casa de Pilato.

    Ferraris menciona las siguientes Estaciones con indulgencias:
    -El lugar donde Jesús se encuentra con su Madre.
    -Donde Jesús habló con las mujeres de Jerusalén.
    -Donde se encontró con Simón Cirineo
    -Donde los soldados se sortean Sus vestiduras.
    -Donde fue crucificado -La casa de Pilato
    -El Santo Sepulcro Muchos peregrinos no podían ir a Tierra Santa ya sea por la distancia y difíciles comunicaciones, ya sea por las invasiones de los musulmanes que por siglos dominaron esas tierras y perseguían a los cristianos.
    Así creció la necesidad de representar la Tierra Santa en otros lugares más asequibles e ir a ellos en peregrinación. En varios lugares de Europa se construyeron representaciones de los más importantes santuarios de Jerusalén. En los siglos XV y XVI se erigieron Estaciones en diferentes partes de Europa.
    El Beato Alvarez (m.1420), que en su regreso de Tierra Santa, construyó una serie de pequeñas capillas en el convento dominico de Córdoba en las que se pintaron las principales escenas de la Pasión en forma de estaciones. Por la misma época, la Beata Eustochia, clarisa, construyó Estaciones similares en su convento en Messina.

    Hay otros ejemplos. Sin embargo, la primera vez que se conoce el uso de la palabra “Estaciones” siendo utilizada en el sentido actual del Vía Crucis se encuentra en la narración del peregrino inglés Guillermo Wey sobre sus visitas a la Tierra Santa en 1458 y en 1462. Wey ya menciona catorce estaciones, pero solo cinco de ellas corresponden a que se usan hoy día, mientras que siete solo remotamente se refieren a la Pasión. Por la dificultad creciente de visitar la Tierra Santa bajo dominio musulmán, las Estaciones de la Cruz y diferentes manuales para rezar en ellas se difundieron por Europa.
    Las Estaciones tal como las conocemos hoy fueron aparentemente influenciadas por el libro “Jerusalén sicut Christi tempore floruit” escrito por un tal Adrichomius en 1584. En este libro el Vía Crucis tiene doce estaciones y estas corresponden exactamente a nuestras primeras doce.
    Parece entonces que Vía Crucis, como lo conocemos hoy surge de las representaciones procedentes de Europa. Pocas de las Estaciones en los tiempos medievales mencionan la segunda (Jesús carga con la cruz) ni la décima (Jesús es despojado de sus vestiduras). Por otro lado algunas que hoy no aparecen eran antes más comunes. Entre estas, el balcón desde donde Pilato pronunció Ecce Homo (he aquí al hombre).
    En el año1837, la Sagrada Congregación para las Indulgencias precisó que aunque no había obligación, es más apropiado que las estaciones comiencen en el lado en que se proclama el Evangelio. Pero esto puede variar según la estructura de la iglesia y la posición de las imágenes en las Estaciones.
    La procesión debe seguir a Cristo más bien que encontrarse de frente con El. Comprendiendo la dificultad de peregrinar a la Tierra Santa, el papa Inocente XI en 1686 concedió a los franciscanos el derecho de erigir Estaciones en sus iglesias y declaró que todas las indulgencias anteriormente obtenidas por devotamente visitar los lugares de la Pasión del Señor en Tierra Santa las podían en adelante ganar los franciscanos y otros afiliados a la orden haciendo las Estaciones de la Cruz en sus propias iglesias según la forma acostumbrada. Inocente XII confirmó este privilegio en 1694 y Benedicto XIII en 1726 lo extendió a todos los fieles.
    En 1731 Clemente XII lo extendió aun mas permitiendo las indulgencias en todas las iglesias siempre que las Estaciones fueran erigidas por un padre franciscano con la sanción del ordinario (obispo local). Al mismo tiempo definitivamente fijó en catorce el número de Estaciones. Benedicto XIV en 1742 exhortó a todos los sacerdotes a enriquecer sus iglesias con el rico tesoro de las Estaciones de la Cruz. En 1857 los obispos de Inglaterra recibieron facultades de la Santa Cede para erigir ellos mismos las Estaciones con indulgencias cuando no hubiese franciscanos.
    En 1862 se quitó esta última restricción y los obispos obtuvieron permiso para erigir las Estaciones ya sea personalmente o por delegación siempre que fuese dentro de su diócesis. Las instrucciones de la Sagrada Congregación, aprobadas por el papa Clemente XII en 1731, prohíben especificar que o cuantas indulgencias pueden ganarse con las Estaciones de la Cruz.
    En 1773 Clemente XIV concedió la misma indulgencia, bajo ciertas circunstancias, a los crucifijos bendecidos para el rezo de las Estaciones, para el uso de los enfermos, los que están en el mar, en prisión u otros impedidos de hacer las Estaciones en la iglesia. La condición es que sostengan el crucifijo en sus manos mientras rezan Padre Nuestro, el Ave María y la Gloria un número determinado de veces. Estos crucifijos especiales no pueden venderse, prestarse ni regalarse sin perder las indulgencias ya que son propias para personas en situaciones especiales.

    Fuente de información:
    https://400elefantes.wordpress.com/2008/04/14/cultura-y-costumbres-de-nicaragua/

     Escogidos por Poetas Famosos de Nicaragu

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