La Eterna Poesía

Tan tranquilo, el inmenso mar

 

Tan tranquilo, el inmenso mar
Tan tranquilo como tus labios de coral
Que mataron mil besos
Con el elixir de su éxtasis sensual.
Caricias anegadas a lo extraño de mi piel
Como el encanto de la noche,

Como el ansia de una erógena lágrima

Como nuestros ojos que esperan ver un nuevo amanecer.

Y la sonrisa que permanece ante la luz

que la provoca dentro de tu aliento silencioso
o cuando el ave canta solo a las olas del mar

su eterna melodía y rompe su tranquilidad.

De ola en ola, de piedra en piedra, de mar en mar,

arena ardiendo y naufragar.

 

 

Atulipanadas a ras del cielo

 

Atulipanadas a ras del cielo

las hojas rojas del otoño

corren en pequeñas esperanzas.

Un ramillete de lluvia pretendió bautizar

su verano abriéndose en pantanos medicinales

y la condujeron por veredas hacia arriba.

Árboles de alfabetos negros.

Blancos, rojos, qué más da;

en la montaña luce igual,

siempre lo mismo.

Llave de los misterios

Señorean las empinadas colosales

Nubes estropeadas que humedecen,

dan señal de sonrisa o carcajada,

acentos que se alinean hacia el fondo.

Un lobo se perfila desde lejos;

el desea ver correr agua en vez de sangre

en su vientre silencioso.

Armiño.

Sangre.

Truenos de placeres,

el elemento profano y perenne de una hormiga

en el momento preciso que el invierno

la mastica rabiosamente en sus entrañas.

 

Relámpagos de gozos y latidos

 

Relámpagos de gozos y latidos

el viento sopla en tu tibio rostro,

faisán de la plegaria de tu corazón averiado;

muy lejano su murmullo anuncia oquedades remotas

de un una penumbra que perfila

con llama lógica y enciende un ocaso de miradas ardientes,

yo busco tu camino palpitante.

¿Qué esperanza confunde nuestro aliento silencioso?

Corazón que navega

atravesando océanos de asombro infinito,

hacen estallar la arrugada historia de

la vida.

Saltan mundos de horas confusas;

tu corazón de oro galopa cerca de mí.

Tu alma se abre

desde el instante que entrega su voz de seda

al ilusionar crepúsculos de serafines astrales

clavándonos el tiempo en su próximo ensueño.

 

 

Las ideas

 

Las ideas vuelan silenciosas
iluminando saltando
las ideas en el aire
en la mente
sin palabras
un universo alrededor
las ideas
luz de iluminación
cómo brillan

como una espiral de fuego
cómo nos inoculan de ansiedad.

 

Sueño vivido, sueño de trigo hoy

 

Sueño vivido, sueño de trigo hoy

Entre fuego y pampa, anda

Sonrisa vivida e impensada.

Sueños y esperanzas desvisten

El enigma de la niebla

Pájaros decorados en cielos grises

Para alcanzar el paralelo mundo

En un periódico diálogo.

 

Y este momento: la ventana transfigurada

 

Y en cualquier momento, la ventana infinita

que se abre abarcando,

el silencio adherido y la caricia inminente

pues la llama ha encendido sorpresiva el amor distante

y una intrincada trama, radiante entre diamantes

desafiando el espacio y el tiempo.

Y quizás el alma sea sólo su misterio más incierto.

 

Su cuerpo de luz brillaba

 

Su cuerpo de luz brillaba

siendo el alma fuego ardor

su corazón al infinito huía

siendo espíritu testigo y amor

su mente en flor se abría.

Misteriosa frondosa cavilosa.

 

La noche se deslizaba serena,

al abrir los ojos el ave moría

y mi desnudez soñada

entonces era absoluta y fría.

Candor fervor dolor amena.

 

La fosforescencia del alma

conquistaba tu mirada y obtenía

la gracia de ser bella, vivía

entre besos dulces de colmena,

y aguas rumorosas misteriosas.

 

Sirena fosforescente

 

La sirena fosforescente

con escamas teñidas de azahar

se mece en la hamaca de la Luna.

Y en la plataforma tropical,

es más fácil el arte de su magia.

Y siempre canta a pesar de su nostalgia,

así sus besos, sus gestos, sus caricias,

su navegar feliz a lo largo de la vida,

su cuerpo que ondula sobre

la perpetua ciencia del amor.

Sucede que se cansó de ser sirena,

se sumergió en la transparencia

del mundo convirtiéndose en mujer.

 

 

Rememorado consuelo

 

Rememorado consuelo de mi llorosa pena

Clavando en la penumbra de los días;

Con la oscura melodía de tus ojos fúnebres

Y sombríos,

Que se ocultan tras aquella opaca nube.

Nuestras huellas cabalgan hasta la calle índigo

A recomponer mi alma y sacarla

De la tierra del espanto.

Por ahora y siempre

Vuela apacible con sus blandas alas

Eternizando los minutos y el aire.

Cándidos girasoles, tú farol lumbroso.

Nacarada esperanza en el entorno mío,

Nacaradamente alejan el pensamiento triste

Volveré

Podré

Batir las máscaras rumiando

Los placeres nuestros.

 

 

Devaneo del cuerpo núbil

 

Devaneo del cuerpo núbil

sobre la pendiente de los rostros cabizbajos

descifran los símbolos osados

hablándole cautivos a otros rostros ajados.

Mutabilidad del dogma y el ritual de la magia:

garabateaban caprichos

de penas y poemas,

de adioses y recuerdos

en la imagen risible de los sueños.

Un horóscopo traductor de un mundo,

de muchos mundos,

que pesan y vuelan las flácidas lenguas,

como vuelan las horas

como vuelan los días,

como vuelan los años

traspasando el tiempo que no fluye,

acercándote despacio a mis dominios

que adivinara el último lenguaje de las tinieblas

en la mezcla del aire y soledad del fuego.

Y más bien despliego esa dicha de estar presente

para poder atravesar la fragilidad de toda forma

vitral y ruego.

 

Caen los monumentos al sin fin

 

Caen los monumentos al sinfín

Caen sin reino. Yo los vi caer como sangre en los dedos

Como en recta caída y crepúsculos perfectos. Mil años

que intenté y no pude ¿Qué?

Quizás en tierra santa; dolor de sangre; las venas que duermen,

lo salmos que salvan como la serpiente que abraza

lo que descubrió en mi mientras llegaba el blanco recuerdo de febrero.

Floreros líquenes en hierba de luz caen y caen fuera del yerro.

!Cobre en tu desaliento, al fin bebo la espina espacial!

Enjuagues de tu piel naranja; mi vida se acerca a la tuya, con

puentes colgantes en la curvatura de su trayectoria.

Corazones grotescos, flagrantes y filudos como lanzas de acero

impiden su escapatoria.

Lanzas que lanzan al igual difieren,

sé que hablan de mí, sé que me espían,

sé que me tientan, sé que me arrastra

un amor que me sedujo sin amor,

escucho el rumor de caer,

no mitiga sino que exalta,

mata pero no llega

mata que mata pero ya.

 

La gruta                                                                   

 

La gruta

es una sombra del insomnio

que bate las alas de los pájaros prohibidos,

un último escape cuando el verdor se agota

delante del alfa y del resplandor.

Liquidez de la llave que encierra las horas

imperfectas, empujan con fuerza y toman impulso.

Cantan a la gran multitud en pequeño corazones.

Cultivación de melodías que pueden sorprender

la masificación infinita de sus pecados

y luego se presienten en lo dulce y lo amargo,

se sueñan, se dispersan, se adivinan

se sumergen cada vez más en los cielos

para saborear con límpida avidez el celeste licor universal;

se dejan sorprender en un beso repentino

se escucha la única nota de la marcha triunfal

que despierta a los ausentes

con su negra pesadilla

con la pulsación que agita la indivisibilidad mi alma

Como enigmas entrelazados a la rosa vida

 

Como enigmas entrelazados a la rosa vida,
una mirada que viaja por el firmamento,
un suspiro de luces extraviadas,

un contenedor de lenguas llama-viva,
de todo tiempo obsoleto compungido.

Siente la mente el mordaz suspiro trasmutado,
una tarántula suicida que se desnuca desde su interior,
una agonía de verdosa naturaleza
que se eleva con levadura a un mundo desgastado,
una mañana amartillada por la niebla.

Soy razón de eco que se cierra sin la fe

con palmeras que se abren a la inmortalidad

para que una estrella nos alumbre.

¡Salta la palabra sedienta de melancolía!

cuenta los días en su tangible acontecer,

divaga el alma en su brisa de ensueño.

¡Un canto dulce, una llama más!

Un boceto escueto haciendo lo correcto.

Anida el pájaro, en ti en mí en mí piel en todo lo creado.
Bebemos la sed del infinito que nos toma de la mano,

a vivir un año luz, a salvarnos de la otra vida.

 

Eterniza la estrella naciente

 

Eterniza la estrella naciente
y su primera luz refleja y nos
encadena a la danza de un alegre final,
pensadora romántica de una estepa de ilusión,
el torbellino sideral es la única salida,
la tangencial del tiempo la hizo arboleda,
las caricias apasionadas tienen amaneceres
donde la intangible brisa destila una espesa llamarada.
¡Oh hermoso atardecer juguetón e insolente!
embriagador del calendario que huye del ocaso,
como embeleso balbuciente es doncella claroscuro
con amor, en el clímax, sabe ser sonrisa diametral
y tú estás en la otra orilla arrebatado por el asombro,
no me dejas al dolo de la espina en la flor.
Mi pasión era toda una guitarra y una canción
esplendorosa y firme al vibrante sentimiento.
!Áurea luz, la vivificó de gracia!
pensadora romántica, se muere un pálido beso
en el eslabón incierto de la rauda intrepidez,
todo fue una explosión, alumbra el firmamento,
astros que giran en mi cuerpo con labios sedientos
beben los índigos océanos
y surge en lluvia la leve voz del mundo,
destellos del amor
pensadora romántica
en el brillo de la noche

tu corazón me llena.

 

El sempiterno ruido

 

El sempiterno ruido estremeció mis raíces

Se forma como la naturaleza quiere.

Soy el relámpago de tu pecho nardo.

La hoja que vuela explorando los caminos.

Derramas terciopelo, hoy estoy tan cerca

y es el aire un cuerno endiosado.

Solo la flor silvestre cambiaría la letra

más, eres partitura de flexibles melodías.

El durazno cata quien lo ve hacia:

El árbol de la vida en el que me aferro.

 

Inmensos arrozales sacuden sus ideas

 

Inmensos arrozales sacuden sus ideas.

Una sola mujer cargando la cruz de Cristo.

Un eco sideral pregonando falsas esperanzas.

Por dentro columbra la mano del tigre,

alfombrado de angustias, de penas y lloro;

cansado va, deshabitado de colores.

El grito del eco se arrima al ladrón de la vida.

Se devela su muslo satinado, se cuelga

a tu castigo, a tu idolatría amada, a tu alborada;

que despierta, sueña solo su presente.

Inmensos arrozales sacuden sus ideas.

Y allí te encuentro, por fin, confuso, contento.

 

 

Estremecer cavilosamente lo ya vivido

 

Estremecer cavilosamente lo ya vivido

reprogramando la historia de ante mano,

escarbando mundos desvanecidos,

oscuros, claros, sombríos, llanos.

Ensueños filtrados huyen en imágenes,

como la huida del agua que sobre las manos

prefiere derramarse.

Somos una montaña espesa

cargando encendidos sentimientos,

idea cabal para un deslumbramiento o

para una herida celestial.

En su contraparte terrenal un apretón de manos

tendrá un eco sonoro de la vida,

un crespón rosado en el corazón ,

un delirio en el suspiro de la arcilla,

uno mismo, al final del casi todo.

Celebración juvenil

 

Celebración juvenil

Años de púrpuras violetas

Que agranda primaveras,

Edad de soles atrayentes

Danzando en la hojarasca.

Reflejo de la espiga inmarcesible

basta la apariencia de la belleza

Imberbe en la bruma del engaño

Huyendo de la elocuencia del espíritu

Corazón de muchas alas

Viste la diadema sonriente

Un diamante en la frente

Rubor ardiente de ser doncella

Azabache del cabello sideral

Beso en el polen de la vida

Resucitación de hojas muertas

Florecen en sus labios ambarinos

Roba la mirada en luna iluminada

¡Niégame la razón, si quieres,

déjame la llama del vivir!

No sacudas prematuramente las

espigas,

apagarán el perfume de violetas

que yacen eternas dentro del

alma.

 

Aquí dentro del recuerdo

 

Aquí dentro del recuerdo en un momento de ternura

olvidando el vacío y su sombra,

deteniendo el reloj de arena en mis sienes,

la memoria me desgarra en pedacitos,

quema y duerme en su melancolía de antaño.

Corazón solo para recordar tus labios de fuego,

caricias en un surco de ilusión; hoy fríos campanarios

oxidados en el alma,

Momento sudoroso al fin de gaviotas agonizantes

a la orilla de mi tumba,

vale recordar el suspiro de una flor

que endulza la palabra

cuando el corazón averiado

sucumbe a tus pies,

vuelan libres las gaviotas

vuelan a los cielos del destino

deja que la niña azul del pañuelo blanco

entre al futuro del trastornado mundo.

Todo se recuerda, todo vuelve, todo cambia,

todo se mantiene, todo se crea

en la tierra silenciosa.

Solo la inocencia del alma conoce

cada estrella universal.

 

Se reduce a cenizas un fiero verano,

 

Se reduce a cenizas un fiero verano,

muere en la tempestad de los días,

en la fiereza consumida del calor y del saber

en el día de los santos se consume lleno de pavor,

interpretación de toda calma, no pudo ser amor

cansancio de agonía piensa en tu ojo feroz

la fría cripta de la cual amaba tanto la convirtió en furia,

bebió el tiempo a pedazos hasta hacerlo realidad

tomó dentro de sí la lujuria de los muertos y

la carne temerosa de los vivos,

descubriendo su cuerno de cuervo ¿y se inmoló?,

dejó más vacío el vacío, sin saber que el sentido de perdida

un ángel diablillo lo causó, el ángel diablo su lengua amordazó

y tu dentro de los humos tenías poco que decir,

cataclismo del secreto aumenta su indiferencia

dentro de las ceniza, la chispa de la luz, martirio

ante la sombra de Dante jamás o quizás se divinizó.

Calculación errónea del detalle, nos hace volver atrás.

Todo es asunto de truenos y relámpagos, yo solo veo tu imagen

en ellos.

 

Tras interrogar al membrillo

 

Tras interrogar al membrillo grillo

Lo interrogan por aterrador

Espada de doble filo, gladiador

De adversarios pero además

De la mancha del vino al andar

Emisario, irradia irradiaciones

Útiles encrucijadas del porvenir

Y quien se levanta

Al bostezo de los gatos trapos

Entregándoles su confuso reino

Venganza, adormecida de antaño

Bajo líquidas manos irresolutas

Apresura profecía de la espada fría

Cuando, y desde dónde y porqué

Adquiriendo lúcida geometría

Construye arquitectura interna

Asegurando la inmortalidad

De sus varias vidas ilícitas

Estimulando el apetito Super-man

Sónico se confina a vivir rezando

El logaritmo de sus cálculos fofos

Predicando sustituir los gatos

Por las liebres con su brazo biónico

Irrisorio encuentro del fracaso acaso

Su caída de robot es impasible

Incansable creador de lo no creado.

 

El ensueño enrojece mi cabello demencial                       

           

El ensueño enrojece mi cabello demencial

Sobre una palangana se estanca mi línea recta y perfecta

Aunque pare un enigma de maroma contorsionista.

Los santos señalaban con los dedos que era

Sócrates la mano de todas las parteras.

La infección cerebral que arranca y blanquea la sangre

Invoca mi cabeza la fragilidad de tu cuerpo sagrado

que existe bajo un aguacero de dientes diamantinos.

¡Oh hospitales de la luz, después de tanto rogar y rogar!

Yo veo el río como acero oscuro en estado gaseoso.

Pero era como estigma de aguja, de mercurio y de anestesia

donde hemos enterrado al feto de cera en el bosque del

quirófano: haré paradigma con tus labios, en la siembra de plomo,

mientras en mis pechos disfrutas una insolencia de jarabe caviar.

¿Quién hereda el suelo de mis huesos?

El cirujano inalámbrico ni pregunta, ni da respuestas.

Mis labios besaron la lejanía del espectáculo pleno

Los barrotes quirúrgicos de la feliz y cruel introspección

Me llevaron al nunca, al foso del nunca a purgar mi nombre.

Del reloj nacía mi cabello demencial, y mis ojos

los reciclaron en mis venas.

 

Luces de la foresta que iluminan el camino

 

Luces de la foresta que iluminan el camino

De regreso a casa.

La noche se posa en pedacitos de luna

La noche se cierra en nuestros corazones,

La foresta cantaba su canto florentino

haciéndonos esperar un largo amanecer.

Tantas luces al clamor, ¡Tanto miedo Dios nuestro!

Miedo a lo incierto, miedo al descontento

miedo a los árboles con sus negras raíces

porque de ellas proviene, del mundo,

sus quebradizos anhelos.

De regreso a casa atrapados por la luz

Que nos amamanta con su infinita iluminación

Nos mezclan en las circunstancias

Sin razón alguna.

 

 

Sólo la palabra sabe y cautiva

 

Sólo la palabra sabe y cautiva

El plenilunio absurdo del sueño.

Y de otro sueño que murió

Hace diez mil años.

Esperanzada aun en construir

Una esperanza que se haga

Magia o el zumo eternal de la vida

Que pacte con la ciencia y la fe

Porque un abandono de silencios

Duele en el alma

Recojo colores para que en

Mis manos sobreviva la palabra

Si entra descolorida al mundo

Puede que gire en las tinieblas.

Llevo diez mil años muerta

Y los cuervos me han robado la voz.

 

Cosas y catálogos en cada decir de tu ser

 

Cosas y catálogos en cada decir de tu ser

Cerrar la página indiscreta con rumor de celos,

Alada forma consumidora de tus abrazos

Afelpada de musgo, encantada de colores

Llegan a mis ojos desencantada

Como las cataratas de letras que roban tu silencio.

El mal gusto, el dolor, los errores

En un universo de inventarios y vitrinas

Fluyen todas las cosas en todas las apuestas

Más allá de un cristal, como una montaña inclinada

Mi espíritu se dobla ante tu fragilidad de alas

Maniquís con sus bellos rostros

Olvidar y ahogar el corazón quieren

Calles y tiendas de ceniza, que todo dicen

Sangre de mundos y rumor de precios

Un aspecto de ti

Ver un ingrato manual que elabora la vida

En todos los rincones del orbe.

Engañar al reloj lineal

 

Engañar al reloj lineal

huyendo de la melancolía

las manecillas me acompañan

con un brandis del olvido.

Reciclando el aliento redimido

y vestida de hojas secas

resucita tu figura,

yo he de nacer de ti

cuando se avecina lo imposible.

Surcamos los minutos

sintiendo cosas nuevas

compartimos corazones

compartimos cuerpo y alma

con estruendo y con furia,

alegría alcanzada por instantes,

siempre blanca,

diluida en la luz.

 

Ungida por el faro las buenas nuevas

Ungida por el faro de las buenas nuevas.

Mi rito divinizo ya celebra, su sonrisa y

los tres peniques en un cuerpo duchado,

que perdurando en el instante enristra.

Yo labro con palabras una estela lunar

que en el mar de las delicias me acompaña

Perseo y la Venus terrenal

pues ellos al igual que muchos vienen de lo virtual .

Ya cierta vez lo dije entre líneas y en lo casual:

de nada me arrepiento lo digo y lo repito

mi vida ha sido hecha sólo para la alegría

mi corazón dibujado en besos y en olas

no alberga ni rencores ni tristeza:

es solo sacar un filtro de aventuras que va

de oler a vida quemada a salir a carcajadas.

 

Amarga insistencia del sufrir

 

Amarga insistencia del sufrir

Eterna niebla del dolor

Salto de la conciencia abrupta

Mustia y rencorosa flor

Corazón sufriente en soledad

Con su zumo contagio al beso, olor

No siente la suave brisa de la tranquilidad

Nadie lo mira nadie lo conoce nadie lo saluda

En un golpe de inmisericordia pierde lealtad

Siente frio mucho frio, alma desnuda,

Las flores eran dunas, la luna de yeso

Espíritu boicoteado de libertad

Se corrompió atreves de la edad

Llevo el desencanto y el desamor

Llevo la voz que nunca fortaleció

Día del corazón enamorado

 

Día del corazón enamorado. Helada

Lluvia. Oh, cielos míos tan hermosos:

Celeste entre suspiros, poderosos

Cielo entornado. Estrella desvelada.

 

Palmera y brisa. Hoja deshojada

Ya en tu alborada beso, ansioso

De ocaso, de amor terco fatigoso

Corazón mío, ternura consumada.

 

Es la nueva canción de vida sola,

Huida de placeres huida quieta;

Felicidad infinita que veo a ras de ola.

 

La blanca espuma del recuerdo ido.

¡El cielo, el mar! el universo, el cometa

Se expanden con amor hacia el olvido.

 

Hombre inerte, mujeres de roble

 

Hambre inerte, mujeres de roble
aguacero metálico en senderos jabonosos
aldaba de Do, de aguas visuales
emociones en la rutina. Orquesta sin batuta
en la noche a Diógenes.

Envolventes vainas.  Coraza asequible
plástico viviente,
cabizbaja la mente
recobra una metáfora de orgasmo silencioso

Como en amaneceres del Siena:
calistenias niqueladas me combaten.
Por un error de cálculos el soporte espiritual
es la hechizada costumbre del soñar

Mi brújula nos demora en su ademan frenético.

Feliz de haberte visto en los púlpitos de cedros.

Pato patito de luz

 

Pato patito de luz

Miro tus alas de oro

Miro tu toque revelador

Te miro en las aguas del recreo

Te miro desde mi pantano abrumador

Remo opresor, remo obtuso de fuerza

Muere poeta en desamor

Amé y nunca me amaron

Reí y me rechazaron

Canté y me callaron

Sigo con lo que fui

Escuché,

Pero eran falsas canciones

Pato patito de luz

Tú que reconoces mi sed

Solo la pluma y tu despertar

Me sostiene.

 

Vendrá sin la goma malgastada

 

Vendrá sin la goma malgastada cruzará la ventana

sin la lengua que decía un basta pero escaldada

entretelas de materia verbal para niños cuervos

que se colgaron de la sábana sabihonda

ayudados por el cuerpo hipotálamo del fortín desierto

en la armadura de la arruga chilla un calcetín,

entre mezcolanza y vértebras traga su pastilla el verbo

liberada de sí misma, aprovisionada de todo.

Siento en el corazón el cianuro que pasa

discordia de panes duros, llegó a su reconciliación

Llevo ceguera de chocolate y golpes de cerezas

y mi amor me apretaba mis manos

ante la presencia de cosas viejas

y muchas caras de tristeza que provocaba

el rapar cabezas que caían a los charcos

complicadísimas fiebres que desalman la médula

del pelo pero nunca acrobacia e invento

Lágrima y hemorragia de los libros

dan saludo hacia el espejo y ve pasar el mundo

a través del ojo de un pomelo

su brazo que estiró e interrumpió su vida

juraba deshacer la luna de una manotada

robarse el tiempo hasta dejarlo en cero

para tener una excusa de volver

Valga la aclaración ante la presencia de los muebles

A mí ya no me queda nada más

No es la superficie la que importa

Es el fondo lo que vale vivir y surge del nunca jamás.

 

Un céfiro perdido entrelineas

 

Un céfiro perdido entrelineas cree enloquecer rabia

contra niebla, enojo contraluz

la flauta de la penumbra transparente sobre

pozos de escamas de pescados en el perfil de ver

atentamente y comprender su onceavo mes;

entre listones blancos, música y disparos,

el último suspiro de los muertos.

Y sin embargo en dónde la gloria del poniente,

es el anhelo ciego, entonces esquiva cielos con espinas;

cuando topa contra las piedra la verdad, el hierro amargo

da paso a la embriaguez de pechos deshilachados

Ante todo litoral que se torna elegía,

niega la oscuridad en un chubasco de pensamientos.

 

Fuego de un trazo albur

 

Fuego de un trazo albur

pulpa culpable hipnotizada

seto que arrastra sus trenzas doradas

trecho soberano e infeliz

cicuta deleitante

en la que nos hunde en la emoción

vaso frágil manifiesto

intermezzo que niega la pregunta

en mi espalda

El moho domina la repuesta

hora en que el mundo en fuego se reconcilia

aquí estancada en el pantano blanco

que jala con los tentáculos de medusa

a pesar de mi olvido

no hay lugar

que muestre la salida

ni camino donde pueda yo correr

 

La posibilidad del sueño refractario

 

La posibilidad del sueño refractario

Sueño que arranca enigmas oscuros

Sintiendo el peso de los pesares

Dejando los corazones sin albores

Sentir la frialdad del mármol como un

Latigazo dentro del alma para combatir

La interrogante de una lluvia asesina

Seguimos el camino del insecto proscrito

Lo que llevase consigo lo cambiase por

Una piel de animal condenado en el

Jugo de sus dudas

 

Un puñado de diéresis nos separan

 

Un puñado de diéresis nos separan,

una muchedumbre de paréntesis,

solo el blanco y negro su polaridad,

indómitas longitudes aleatorias.

Lo cierto del dolor innecesario

lo errado que espera responder

el haber nacido superficial.

Tormento del mal actuar

de tal manera que lo esperado

encierra el amor entre sus nudos

de metal.

 

Al tiempo alucinado de pasión

 

Al tiempo alucinado de pasión

La sevicia, agua madre del suplicio

La joya astral frecuentando la gloria

El fuego escucha atentamente su albur

Sulfurada danza en el borde ledo

en la hora hacedora y cambiante;

hacer planes con nimbo del futuro

y mirar brotar la sangre de la noche;

en un rincón tu contra la lumbre del sol

sombreas la autenticidad de ilusiones

y todo lo demás,

imágenes, objetos y sueños apasionados;

que aspiran al imaginarse palpitantes

en el universo de la nada.

No entender la página sigilosa

 

No entender la página sigilosa

que nos inunda aun como

si el tema fuera de eso nada más

aquel trino de los pájaros

que estremeció el mar de algo

lo entendió así

el verbo fragmentado

dejando al mundo en su perspectiva

de la improbable evolución

el cielo con su inicio y su tiempo

la vacuidad con su conclusión

la levedad del pico suplicante

el capítulo que se cierra

¡Libera al trino!

Quizá se entienda

ganar vida contra muerte.

 

Carpe noten, Alicia

 

Carpe noten, Alicia

Joven aterido, brisa

Historiador herido

Sexo abierto, muerto

Extenso y confuso

Líneas del tiempo

Seducción de viento

Avestruz sin apuro

Niebla del verdugo

Incesante razón

Venus gravita

Delgada y bonita

Mono velludo

Peludo corazón

Mujer de yeso

¿Dime que es eso?

Dolor de parto

Contigo comparto

Grito iracundo

Besa Facundo

La congoja bendita

¿Quién te sujeta?

Cara de cometa

La rana en bicicleta

Tu mama te daba

Con una chancleta

Viva y sana lloraba

Su rebeldía integral

Carpe noten, leal

 

Metafísica desleal, triste figura

 

Metafísica desleal, triste figura

Mirada oblicua, corazón distante,

Alma traidora, contrato amargo

Sagrada saliva, tajo consagrado

Comas ciegas, lágrima impresa

Fútil sonrisa, calcáreo refugio

Blancuras incurables, vidas perdidas

Míseras piedras, voces silenciadas

Células muertas, creación fantástica

Inmensidad indivisa, punto exacto

Monte frutecido, violín germinador

Codiciosa catarata, pasión herida

Pálidos jazmines, carcajada fresa

Ojos heridos, inevitable destino

Cueva alguna, selva alucinada

Conciencia desleal, triste figura

 

Imperio amortajado

 

Imperio amortajado, ofrenda extraviada

mi dolor estalla, inventando lo que busca

en el lecho esperado.

Transformo oxígeno, transcribo viento y me

devuelve una aurora ficticia

Palidece la palidez que empalidece toda cosa

cuando es forzada a decir algo,

despego eternamente de mi misma

doy una señal verde en la roca sobrenatural

de la primavera

que me sigue por doquier

por la puerta falsa

por un sol entero

por un dolor enroscado

para posar en tu letargo

para penetrar en el alma del crepúsculo

 

Distancias consumidas que el mundo destraba

 

Distancias consumidas que el mundo destraba a sabiendas

Un grito diluido sobre la sed insatisfecha encontró cielo

con destello del trino

Por sus contornos claros, cuando más fríos están, vibran

los pulpos con sus brazos de cristal

La roca girando por la quebrada para aplastar el hada

inmóvil

Soy el ojo que ve como espías y la mitad de lo que espías

ya no está conmigo

Relojes que no miden ni dicen el tiempo porque solo hay

luz en los espacios apasionados de las horas

El amor está aquí para derrocharse solo tallado por la suerte

Ríos de tristeza desembocan en los espejos de mis mares

Rescate de amor en metal fundido nos funde en vida y muerte

¡Oh mundo que me acoge sin darme ni preguntarme nada!

Has sembrado en mi cuerpo, una bella flor hasta que mi

alma sea libre; rezo entonces durante las noches para purificarme

El viento y penumbra

 

Del viento y penumbra

en cada grito desvela el pavor

de los ojos floridos

Dentro del calendario

entre los cordeles del tiempo

se abren las puertas cobrizas

con una luna con vida

convida fértil y doliente

enjoyando su melena caníbal

En mi cuerpo

el sexo imaginario de la noche atrevida

desecha el suspiro ensordecedor

pronunciando el fin

que fue capaz de vencer

lo ya vencido

 

Soy la pared creciendo

 

Soy la pared creciendo contra el suelo

tierra abajo y cielo arriba,

la palabra sutil abajo y la penumbra de mujer arriba

Ya no existe techo obstaculizador, pues soy el firmamento

al revés

Comulgó con mi vestidura en la cola de la vejez

Soy la comunión de insectos y

la dislexia de mi entrecejo me pide la mano,

como el duende de tu voz en alabanza.

El rostro orgulloso de mi costado arrecia a paso firme

La mente que lidera y que impera.

Soy el barajeo de cartas, lista para triunfar,

textear el pensamiento cómplice de una araña

donde mi cuerpo sostiene su sombra y su maña

Escucho la diminuta exhalación de un golpe seco

mientras la noche sea duradera

llega la jornada diaria del desaparecer

Capitán capitanea

 

Capitán capitanea

Bruma y silencio,

Pilotos de lluvia,

Fresco nenúfar

Calmos bergantines

De otros mares

Crujientes de horas

Por la resonancia solar

Dispersa por el mundo

Del riente sol riente

Hoja de mar roja

Tierra de vida sonriente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Será que lleva algo en ti de corazón abierto

 

Será que lleva algo en ti de corazón abierto,

la caricia del durazno que se hace invierno;

o esta admiración noctívaga de esencia,

el sabor a ternura de la tarde desabrida,

o un céfiro-brisa que llega y se lleva

el perfume silencioso de tus labios

que no terminan de besar

En mí está el tiempo

el todos los días

el pan y fruto

de tu alma.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tus ojos de follajes solían mirar mis lunas

 

Tus ojos de follajes solían mirar mis lunas

a la hora acertada

venían con la brisa y coqueteaban con el viento

y su corazón como tormenta

destrababa historietas de otoño en mis sienes

juntos en la lejanía y el destierro

aprendimos:

a esparcir listones en las sábanas,

a descender del agua hasta encontrar nuestras pieles

marchitas por caricias y vacíos,

a jugar en el laberinto de nuestros poros

y en el encogimiento de mundos hambrientos,

a soplar plenilunios con carmesí de fogata de oro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una caricia de cristal

 

Una caricia de cristal en un ensueño asfixiante

¡Comprensión! De mariposas, por fin libres

El tiempo me ha recorrido a mar abierto

Y el mundo brinda con su copa de Merlot

Llora la lágrima del deseo, se vierte

Como lento manantial, se oscurece tu mirada

Nuestros cuerpos son sensibles, se sumergen

En la escarcha efímera del universo acuoso

Silenciados más allá en su lento descender

Y  buscan deseos en su mente de abenuz

Para ahondar raíces y elevar sus ramas

Que nos hacen sombra entre los arbustos

Nada hay de diferente, abre la estancia estambre

¡Comprensión! De mariposas, por fin libres

Al otro lado del miedo, la única razón para vivir

Con pasos taciturnos es hacer temblar la ira

En su razón del hielo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tu mirada se pierde en una fronda de luz rasgada

 

Tu mirada se pierde en una fronda de luz rasgada

Iluminando el más leve parpadeo de su ritmo eterno

Me conecto a tus ojos y mente de ausente firmamento

Y siento correr sus proyecciones de susurro sideral

A la tristeza con tristeza, a su manera anhelante de llegar

A un cuerpo hecho espíritu sin peso que al abrir los ojos

Desaparece; al cerrarlos sopla, vibra en las entrañas.

Esparces tu huella luminosa; cuenta un romance perdido

El de más duro yacer; en un resuello de nube umbrosa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para morder las cuerdas

 

Para morder las cuerdas fieras en el filo

De la palabra pasándola por un eco

Con mis labios húmedos, tanto que

Hago y deshago al ser de luz amalgamada

Para hallar el infinito cetro de mí feliz latido

Y no regresar al resello del mar de sed

Como quien regresa al punto cero

Que llega al fondo de esta ancestral razón

¡Fuerte cual armadura de plumas!

Y que la vida se recobre de vida

Con la boca noria y tus ojos ausentes

Sobre su ecografía inminente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llora el sol y con su llanto invade el mundo

 

Llora el sol y con su llanto inunda al mundo

Lágrima del mismo sol, rayo de su sangre

Roce de tu mano y gota lumbre que anego

Momento hecho de seda, ledo y sonrisa

Una apuesta con aroma de luna cenicienta

Eterna tras la estrella y el mar verdadero

Cual astro más profundo del amparo

Que entre lo que quiso en vano

Y se ponía el manto de antemano

Sostuvo el peso de mis pies cansados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rosa de lámpara imaginaria

 

Rosa de lámpara imaginaria

Donde la lluvia crea mariposas submarinas

Donde eres el punto ciego de la mente:

Se desata la eternidad anhelada

Del terreneo eclipse de la noche,

No conspires robado y oprimido

En el escudo de la sombra

Para recordar que el tiempo es fugitivo

Dejado en el punto que se rompe

Nos sumergimos en su alegría

Disparando al consuelo en su carrusel

Al zarpar contra el dolor o la mala suerte

Nuestro amor muros desbarata

Con ese manglar malabarista

Que se pierde vacío en la fantasía

Con su figura alterada y recosida

En los remolinos del cielo junto al alba

Entre el geranio y el gerundio

Emano mi aroma de mujer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tigrillos rojos en sus ojos recapitula

 

Tigrillos rojos en sus ojos recapitulan las madrugadas

Calculando las voces soñolientas de baldosas difuntas

Las campanas palpan los frutos y palpan lo invisible

El cielo sube hasta tus labios, me ahogan y caigo al sinfín

La noche era como el mirar de una diosa inmarcesible

Reinventar una vez más el mundo ahora bajo el mármol

Me basta lumbre de coral para que mi alma se emocione

Para esperar siempre lo que nunca llega, azotando vidrios

Levito y gravito alrededor de las mariposas que me abrazan

La brisa estaba congelada en la luz de la humanidad

Mis torres que crecen, construcción en viento sobre viento

Y a partir de tu respiración nace la mentira más triste

Y el goce de perderse en el durmiente sol anaranjado

Tu corazón lleno de una nueva vida en su palpitación fragor

Por las puertas de la luz entro y la locura es igual a la sabiduría

Porque todos los colores brillan más intensamente

La vida reparte libretos y escenas de fuegos vagabundos

La luz de tu perfil descubre la lenta orilla de mi rio de ambrosía

Las ventanas hacia nuevos horizontes para bañarnos en

Arcoíris diferentes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El shampoo espumoso

 

El shampoo espumoso resbalando por mi cabeza

Como la suave y radiante faz de tu candor

Y tu silueta viajando en burbujas solemnes

Respirando el sol gastado en el jabón

Dédalos esponjosos sin gota en fuga de aire

Diálogos bordados por ramajes celestiales

Reinventando latidos en el agua poetizada

Que alegran el corazón de los niños azules

Burbujeos en blancura de alma abierta

Puedes protegerme contra todo y con nada

Como cerrar los ojos en cielos crepitantes

Vestidos de fragancias hablando en la luz

En mi amor platónico sueñan los cerezos

Una ducha con historia sin espacio ni tiempo

En burbujas recorrimos cientos de universos

De lavanda líquida que apenas calculamos

Mientras listones de colores soplan en

Nuestro interior avivando su llama universal

Nos convencimos que el vivir no se interroga

Simplemente se vive en su presente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un ladrillo descalzo con ropa de escombros

 

Un ladrillo descalzo con ropa de escombros

Un soneto que rumia perezosamente

Un amor que repercute en toda estrella

Un cántaro de agua lleno de muchas dudas

Una pancarta de soledades florecientes

Una esfinge de piedra madura y con certeza

Una tormenta de labios verdes e insípidos

Un lamento hecho de hojas negras y secas

Una lluvia de verdades con muerte trágica

Una rosa blanca necia, triste y quisquillosa

Y mi corazón de cristal y mi cuerpo de metal

Amando el silencio de tus ojos en donde dicha

Mirada se convierte en un gemido de carne y hueso.

 

 

Esta entrada fue publicada en marzo 16, 2020. Añadir a marcadores el enlace permanente.