Atardecer gaviota III

Manto fugaz
Manto fugaz
la penumbra
remeda al ave
entre plumas minutos.
Y vuela emancipada
por la sutileza del viento.
Es papel y desembocadura
las pautas.
Corazón disperso
la penumbra.
Pálida y carcomida
la figura.
La chispa apenas abraza
sollozos.
Remedas y algo subsiste
el barco que arroja hojas.
Manuscrito de las lenguas
que giran uniformes
en nuestras sienes.
¡Oh máquina inventora!
intersecta bala trazadora
en el nebuloso campo
de batalla.
Crea oropeles en silencio
la vanidosa rosa
de mi vientre.
Y vuelve la penumbra
al mar.
La perla sol
del ave emancipada.

La madrugada deshacía
La madrugada deshacía
manos del llamado acaso,
tú eras la noche
en el centro de los cielos.
Y soy como soy,
intocado cenzontle
pausa flagelo
monólogo
rauda mitología espiritual.
Quinta sinfonía del relámpago,
desalentado.
Espejismo sobre espejismo.

Conquistar tréboles
Conquistar tréboles en la danza del espíritu.
Suavizar para apreciar la pupila del
ornamento hechizo
aprendizaje casi alcanzado
cuando sientes la adjetivación de la tierra
para expresar su triángulo oscuro.
Sujetar el rostro en su enojo
mientras la salamandra afrodisíaca
lo cautive prometiéndole tesoros.
Comprimir las venas en alta mar.
Oír hasta la profundidad del arroyo,
agua contra piedra,
traerá por un milenio el sonido de la arboleda
el eco entrecortado del ánima tótem
y la flecha que acecha resbalándose al huerto
yerto.
Gárgolas de mullida catedral
Gárgolas de mullida basílica, cornúpeta de cuernos hipnóticos
infancia que echa raíces en un ónix recién labrado
oropéndolas con el ombligo pegado al ozono
entre los papagayos, el crepitar del yugo
de este lado por el escultismo promisorio
amordazado robusto robot se evapora
tsunami en la cuesta mitocondria, la voz rezonga
al estallido del misil recién lanzado,
en el periscopio se ve asimismo, percibe la emoción
en un tablero de sueños
naturalidad narcisista en su entorno, optima negación
imponente al anochecer, con pericia se contorsiona
en este instante cuando la luz es mordaz
tus labios son de oro
¡Oh pétalos del sol!
llegamos al muto entendimiento
cuando la ofrenda es para una musa.

Mis pasos lo seguían
Mis pasos lo seguían,
jamás debió darse cuenta
sobre todos los minutos esenciales.
Un bosque de ciruelos
crece en la niebla
para que sus huellas
se pierdan en el horizonte,
se desintegran en el encandilado
firmamento,
con sus garras intocables
su espada contra la alborada
claridad aparente, gesticular razón
de ventrículos ademanes.
Entre corazón y corazón,
labios, candil, pecho, pureza y aroma
y silba la letra y su parpadeo apaga la luz
en su versificada hora de escarlata.

Eco hiriente
Eco hiriente ante el sonambulismo de los tulipanes,
racimo de niebla nos ataca con el gesto de sus pestañas
sus labios de tul como llama nos guía sin destino alguno
los árboles escuchan el murmullo que saborea mis ansias
un día elástico que se amplía para continuar platicando
el marimbero toca la marimba con sus dedos filosos
prelado del puente, obispo influyente, mediodía de la mente
con los pies calzados aquí como una espina punza una idea
doctores de la ley amarga, bajo su vapor se alborotan los muertos
amplitud de la nada hormiguea mis sienes, sirena concientizada
el hombre de las nieves rezando en el ganglio del tigre
calistenia de las ramas, viento ocre, sagrado latir del mundo.

Retornarán los siglos
Retornarán los siglos,
escudriñarán vidas y papiros
y todavía
el mal tendrá
el sabor de la casta manzana
de Eva y Adán,
hasta la cumbre del paraíso
hasta el golpe pectoral, la diadema,
la esmeralda evangelizada en las esferas cósmicas
para los frutos y el éter de las voces celestiales.

Rostro pintado
Rostro pintado en duna del desierto
Cielos pintados en hombre de arcilla
El nuevo amanecer nos corta las venas
Venas cortadas de amor orgásmico
Fuego orgásmico, gritos de amor
Iluminación de camino fecundado
Corazón encerado en labios pintados
Nace el reflejo de la voluntad sin voluntad
Nace el reflejo de la voluntad sin reflejo
Voluntad voluntariosa de la hormiga
Soy tu amiga dame un abrazo
Cinco balazos despertaron al alba
Cinco balas de salva ahora nos salvan
Aceleración de la vista durante el sexo
Me la paso contenta dentro del contenedor
Dientes filosos del otoño oprobioso
Felicidad en sus quince minutos de fama
Angustiada hiedra sutil en abril
La ebriedad del cactus nos embriaga
Caminante errante en el llano de la cruz
Rostro del ángel
Venas orgásmicas
Labios sin voluntad
Grito del camino
Hormiga de otoño
Abrazo oprobioso
Hormiga voluntariosa
El hombre arcilla
En duna del desierto

El preclaro efluvio
El preclaro efluvio del ámbar salvaje,
cual rumbo alguno entre dicho,
más lejos donde tirita la niebla
apesarada, alucinada, equidistante
aparece la bien llamada tumba,
rechina, se tienta, se volatiza
la intensa sed de justicia.
La magra culpabilidad arrebata
el tic tac de los relojes.
El tiempo corrugado sutil,
como coctel de entendimientos.
En tu corazón no existen soles,
navegan las marmotas.

El verano no tiene queja realidad
El verano no tiene queja realidad
el verano más realidad que imaginación
más imaginación que literatura
sudor sudado roto en cantidad
palpable y conjugada descripción
encapsulado en el subconsciente
colectivo, gris, gris, gris, Tío Vivo
siete gotas redondas en redondel
siete veranos necesitando un vergel
siete monedas de Monet en su abrigo
comiéndose las uñas de castigo
ánimo, ánimo, ánimo en su detalle
total romanticismo el estallido
cae la última trompeta del cielo
cae la última trompeta en la calle
la última palabra es la última palabra
y quien lo dice y lo describe realidad
estrella estrellada en el subconsciente
colectivo, gris, gris, Tío Vivo.

Hombre de las garras
Hombre de las garras, garras matiz de la sangre,
piensa con tu alma, enamorado robador
por las noches yo te veo, te veo misterioso
para convertirte en el ladrón de este amor.
Yo te he visto garras, garras hurgando mi corazón
en un vacío de puntos, de puntos venenosos.
Veneno en mi sangre, sangre venenosa de este ladrón.
Mi corazón sangriento recuerda ya tus labios,
tus labios besan llama; labios que se encienden;
labios sin apagar; mil besos llamativos;
llamativos sin razón..
Hombre de las garras, garras matiz de la sangre,
toca violín, toca guitarra, toca el acordeón.
¿Quién se olvida de alguien que deja su sombra
venenosa como un ladrón dentro del corazón?

Pixeles infinitos
Pixeles infinitos, muchacha virtual
brisa cibernética en perfil cibernético
ventana de luz cóncava y amarga
risa fascinante, furia taciturna
en la memoria de alguien enceguecida.
Desconsuelo es el humo plateado
revalidado
yo callo entonces
calabozo, pecado y novedad
bautizan el himen sagrado.
Por el litoral del secreto fantasmal
binarios amores se disputan.
Un monitor que enlosa tus ideas.
La matriz
que nos envuelve en esta batalla.

Alma solitaria
Alma solitaria, alma de claridad despierta
recuerda recuerdos sin pretérito alguno.
Ser y ser ese candil que ilumina a pesar
del mundo que avanza y transforma.
Alma solitaria, alma incierta que va de prisa
ser y ser el caminante inesperado
ruega, ruega de día, ruega de noche,
ruega para curar la oscura quemadura.
Volubles mares
Volubles mares mueven
vespertinos paisajes de la vida,
lenguaje de tempestades azules
es el caprichoso anhelo necesario.
Marea pensativa rasga el contorno
de la arena, de las dunas y las lianas.
El apacible árbol clama a su favor
y su etérea verde llamarada atraen
un amor fugaz y ardiente.

Frente a la blanca cúspide
Frente a la blanca cúspide
mucho se sabe de todo;
las cosas son diferentes,
sobresalto de la mente.
Lo casual sucumbe furtivo
adolorido, sin virtudes.
Fortuna de maravilla,
sin razón, umbral sórdido.
La infelicidad es siniestra
y derrama el tormento
dentro de un abismo
las ideas solo irradian
sus costados más lacerados
por garras puntiagudas.
El juramento es la palabra
reflejada en la esperanza.

Una gloria ufana en una querella
Una gloria ufana en una querella,
un consejo habitual ilumina doncella,
un fruto amargo, un fruto infinitesimal
así es mi destino, mi destino actual.
La nube sobre su oriflama sombría,
ondear se convierte en lucero maldito,
sinceridad es ahora una agonía
de pasión y de ocaso donde palpito.
Palidece el dolor de mis aromas,
irrompible el cristal por donde asoma,
nívea canción que pide perdón
níveo el amor sedado, real emoción.
Mimosa marcha de toda caricia,
un cisne la adorna, un cisne de brisa
y es una fresca y presuntuosa sonrisa
y es una brusca y liberada razón.
Vergeles habitados de poesías
Vergeles habitados de poesías,
reglas expuestas entre rimas
metáforas configuradas
vergeles que se ausentan
de la luna figurativa.
La asonancia abrogada
ante vergeles yuxtapuestos
que retroceden,
presencia animada susurrante
consonancia que insiste
sin ideas. Arte y amor
en la poesía tersa.

Hay una oscilación
Hay una oscilación que castiga
o valida el espectro de los cuerpos
como labios cortados por la lluvia,
como sepultar mi voz en la sombra,
como mi corazón en su lenta agonía
son distintas percepciones
de la vida detrás de la memoria.
El alba atrae otras brisas con
el impulso de mi arcilla en un
mundo de calamidades y torbellinos.
Todo se inicia en la mente.
Todo muere en la mente.
Todo con la armonía del fuego
aboliendo la esencia material de las cosas.

La oscuridad entre voces
La oscuridad entre voces
con su apetitoso paladar
llegó para hacerme saber
el sabor esencial de la vida,
palpitación de tus labios,
el fugaz placer del amor,
una aurora radiosa, un nido,
lo dulce y amargo del olvido,
la íntima esperanza del vivir,
la magia sutil que incita.

Crepúsculos atardecidos
Crepúsculos atardecidos
que inician con valentía,
lluvias intrépidas
en unísonas alegrías.
La luna muestra sonrisas,
me da por las noches caricias.
Cadencias de rimas de brisa,
de dos almas mellizas.
Derrama luz el ánfora,
la derrama en tu piel y la mía.
Dos gotas de agua
fluyen como melodías
en crepúsculos atardecidos.

Surge
Surge, me circunda una blanca sonrisa
se apodera de mi razón,
prolífero manantial de heráldico concepto
serpentea y llora en espiral sanguinaria,
¿Quién viste mi velo de negro y blanco?
lo rojo lo ignora casi siempre,
¡Tú, elijes los gradientes que le dan vida!,
¡Oh mundos abstractos y tu voz que nos encierra!
espejo de luz, alucinaciones de la mañana
universos paralelos que no se distancian,
fálica expresión que nos ha ignorado,
el verbo se extingue de nuestras manos,
es el silencio que nunca perdona.
Tus caricias se deslizan tiernamente,
se deslizan, se deslizan suavemente, suavísimas.

La secreta entrega del amor
La secreta entrega del amor
en trinos de mármol y suspiros
de la telúrica filosofía del sueño,
suena en el alba preconcebida.
Todo es milagro de la sinfonía,
todo anota la inicial borrasca del
minuto entre el ave de lluvia y la
neurosis del alma hasta el fondo
de su geografía vital dándole poco
a poco más vida.
Corazón que se hidrata asimismo,
corazón que se endulza transparentemente
quien lo hace latir vive eternamente.
Camelias, dolor para el desenlace,
caderas para su alumbramiento,
tú y yo al margen de este sentimiento,
y soy retoño del sinfín espontaneo
y soy agua desde tu pecho derramada.

Rendición de sensaciones
Rendición de sensaciones, diciendo
la verdad, convencida del espacio y el tiempo.
Entre la plegaria y la bendición
encuentro disperso el amor y él dolor en el sudario.
El cáliz que despierta las pupilas del discípulo
devorando las escamas de la serpiente en el
momento obstinado de preocupaciones.
La crujiente memoria del que reza en los
dientes no delirantes de su niñez,
es el elixir de su propia valentía.
Si hay algo aquí más enmarcado,
es su fuerza luminosa
es esa verdad doblegada a los pies
esa serie de ideas que sangran del pecho
con el escapulario enfrentando su mas
remota realidad.

Espacio marino sonoro
Espacio marino sonoro, himen
del silencio telúrico; ánfora
reverberante y fastidiosa en
la playa del costado universal.
Y acariciar intencional la marea
como aquella barca anclada
junto al imponente arrecife.
Perla y coral, arca aledaña que
se expande en serie juntando,
una por una, hebras de baba recién
recicladas. Peces de escamas resecas,
golpe de espuma en mi pecho húmedo
resonante al oído.

Ideas ideadas ideales
Ideas ideadas ideales colgadas,
deseadas antes y después de la
trémula tormenta.
Ideas ideadas ideales frente a la
realidad se presentan hipnóticas.
Criptogramas y crucigramas en su
diafanidad se escribe a la anchura
de la tristeza.
Ejercito de letras del alfa y del
omega armados con fuerza yo pensaré,
yo pensaré ideas ideadas ideales
con ahínco, con cariño, con pasión
tocarán el alma, tocarán el corazón
y yo temblaré de la emoción.

Tan sólo avanza
Tan sólo avanza
al cilíndrico cielo va
aferrado a dos mil alas.
Los dedos tocan las cítaras boreales
por la abertura oscura del albor,
escrotal gruta que lo toma y lo retoma.
Lo amargo bulle rodea al insecto sacro,
saeta en santiamén beata sobre la cicuta.
Avanza, yergue la mano sonatina, avanza,
quisquillosa fronda, fría aturdida en lo astillado
mi cabello es tornasol como el manto del crepúsculo.
Sopla, sopla el viento, llegar y alcanzar la cima más dorada.
Cetro de mis caricias codiciadas, Saturno esparce su ambrosia.

Imberbe faraón
Imberbe faraón de las pirámides
cactus, dátil y palmera
entre dunas por donde yo te he visto
qué alborada más secreta Tutankamon
qué más salobre lo que estuvo al fondo del mar
qué bella imagen ha quedado indefensa y momificada
para el cristal, para el túnel martillado
¡Oh Nilo celestial! de tú inundación mana la historia,
brota el fruto de la sangre, transpira por el alma
incesante viaja una estrella en la joroba del camello
ese oro ese incienso y es sarcófago eterno donde
no nos queda más que el sueño del sicomoro, un pétalo
de loto que adorna y maravilla la tierra, un papiro
que nos cuenta una historia bien sagrada y misteriosa
mientras sopla el viento siento contemplar grato monumento.

Hiedras que crecen
Hiedras que crecen en el horizonte lloroso
huesos que arrastran su suerte obscura
ojal colosal por donde paso invisible
relojes acuíferos sepultando y ahogando las horas
espirales de menta plasmadas en llamativos percales
paparazzi y su cámara ciega retratando lo imposible
el golpe fatídico, la sumatoria ladrona, el violín mentiroso
la trompeta afónica, el vagabundo ideal.
Gritos sordos que habitan en la lengua de dolor ciático
Boca empalagosa obsesionada a la matriz de una colmena
Piélagos de ortigas y moluscos llenos de ira. ¡Sálvalos Cira!

Fronda de violetas
Fronda de violetas dentro de las violetas
en el ritmo perpendicular del ritmo y
el selfie de la luna reverenciado,
nube vertical de las suaves melodías
frondas de violetas, dunas en sus encías
¿Quién me da solamente la razón?, el sol solo
vino a buscar la sal, salado encuentro.
Fronda de la fronda a punto de azogue
barriga oprimida, mirada ya callosa
silueta de los pies como abanicos.
Fronda ronda expresiva por las noches
mi corazón se enciende junto al mar
se apasiona junto a ti, se deleita.
Fronda ya frondosa que se ve desde la colina,
savia que resalta la sonrosada loción de amor.
Feliz me siento ajustarme a su sagrado fuego.
Felices son las violetas violeteras tupidas en el papel.

Eléctricamente recórreme
Eléctricamente recórreme
entre voltios apasionados,
en este circuito, biónica, anhelada,
electrifícate, pensadora en el instante
en el campo alterno de lo inmaterial,
dentro de este circulo,
magnetismo en nuestro éxtasis
y seguir andando como el trueno
combustión alguna que avanza al minuto
de tal manera que somos energía en floración
potencia curativa de mis heridas
danzar y danzar en el átomo señorial
con este amor que es luz de éxtasis inmortal.

Lienzo de la tristeza
Lienzo de la tristeza,
girasol de agua y amor
radiante sobre mi cabeza
suspendida en el dolor.
Corazón emocional
olvida su dialecto
un reflejo lagrimal
en mundo imperfecto.
Almas fosforescentes
seducidas por la llamas
glorias en sus mentes
libres de melodramas.
Descenso de estertor
lo que siento lo he sentido
agua, dolor y esplendor
lo que vivo ya lo he vivido.
En el cosmos la cadencia
y en el recuerdo la rosa
en el amor no hay ciencia
solo la nota hermosa.
Arcoíris de mucha gala
ante piedra sagrada
opaca sus ojos de mala
o la deja abandonada.

Gira el girasol
Gira el girasol con su escarlata melodía.
Inspiración honesta de erráticos laureles.
Ir actualizando la plata con la penumbra.
Distancia que encierra una breve marcha.
Gentil como la reina en su colmena de oro.
Envuelto por la lluvia canta el pájaro feliz
Un delicado deseo nace en la fresca aurora.
Aquellos héroes que murieron por el pueblo.
En las empinadas montañas se regó su sangre.
Vida y manipulación
Vida y manipulación, escoge lo entredicho,
Pregunta al libre albedrío, pensamientos,
Por si me he perdido dentro del mundo,
Algo que pudiera suceder, desnudo al natural,
Paso embelesando tus días, hombre del siempre,
Dad rienda suelta a la verdad, la más singular,
Acomoda el mejor sentido vectorial de la humanidad,
Mala cara anudada al tobillo, es una prueba de escritura,
Vas calcinante entre tanta gente perdiendo tu valor,
La meta es escribir lo que dicta la mente, quizás no,
Corazón no lo necesitamos, es una brújula de pasión, quizás,
Ya déjame de amar, vivir con el ilógico objetivo del vivir.

Tu selfie asciende hacia mí
Tu selfie asciende hacia mí
atiborrando en mi alma pixeles vacíos;
cargando tu caluroso parpadear
hasta un panorama de emoticos.
Es tu avatar tu cuerpo imaginado
que se guarda en el perene RAM,
escanear, escanear el laberinto
de tu piel donde siempre está
el log in de tus ideas.
Cada pixel es crisol
que vierte pasiones con pasiones,
pasiones a un ciberespacio ilimitado
donde tú y yo yacemos juntos
en un solo monitor.
También recuerdo el son digital del tiempo
que lanza cinco mil besos al disco duro.
Signo que se enciende en mí
con cinco megabyte de ilusiones
RAM tras RAM
rastreador de mi realidad virtual
red que nos descubre y nos deja explorar.

Comienzo que hoy aclara
Comienzo que hoy aclara,
ruidos que nos estremecen,
corazón creador de mundos,
niebla del silencio, realidad de
mi cansancio, voces que mueren
en su triunfante lozanía; morir es
dormir en la sombra ; mundo que
he recorrido por las noches insomnes
para alcanzar el cielo como una leve
mariposa.
Ruidoso día del comienzo:
No tragues la luz, no tragues las horas,
no es de acíbar mirar hacia abajo,
no es de verano tu sed y tus labios,
no es sonámbula la eternidad todavía,
¿Más allá del principio qué puedo ver?
Yo no tuve ese mapa de la vida,
para nada, para nada llego y me devuelvo.
Para nada y para nada llego y me
encuentro en el mismo lugar.

La sombra muscular
La sombra muscular de las ideas
es una sombra de músculos que percibo
alguien la toca desde lejos de la mente,
mi sombra muscular contra la tuya
es importante saber si la ejercitamos.
Quiero saber si terminan musculosas
hacia el espacio de un mundo ejercitado.
La sombra muscular de las ideas
activamente queda atrapada en la zarzamoras
escaneando ideas de una vida muscular.

Dulce dolor imantado
Dulce dolor imantado de violencia.
Farándula del vientre insólita y poeta
Te añoro Twitter cantárida pensada
monarquía se acaba y soy lujuria
seda impermeable te amo y nos amamos.
Más o menos más bogada adolescencia
me enamoré conduciendo el auto.
Photoshop mal intencionado agranda
pechos y caderas de pelirrojas peligrosas.

Animador de distracciones
Animador de distracciones,
cautelosa celuloide, máquina newtoniana
unida a las alas de un ave de pernos,
rastreador del globo y sus muecas gentiles
protocolario eje y posibilidad del níquel
vivos por fuera, muertos por dentro.
Universo menopáusico de las palancas lloronas,
ovulación inolvidable de sus almas en penitencia,
la sangre reconquista sus vergüenzas reprimidas,
danzan al ritmo de Reggaetón.

Desde entonces
Desde entonces doble, aturdida,
cuestionamiento de la duda
lenguaje dinámico del Centauro
arranque desde el principio y
hasta su llegada al origen.
Desdoblamiento de las lenguas
captado en las cámaras,
un concierto o sinfonía
de orgasmos placenteros,
reina de la ternura reina de la minifalda,
el verdadero amor nicaragüense
se transmite directo y en vivo,
fiel y fin a la lágrima prestada
comparte su talento en Instagram,
saludos para todos holas para nadie,
contigo comienzo un nuevo día,
al desnudo y al rojo vivo se abre la noche
motiva su hegemonía en su segunda vuelta.
Desde entonces triple franja de la alianza,
espera en el espacio desmaterializado,
todo está cerca y por venir.
Todo porvenir es materializado,
nada está bien ni por dentro ni por fuera.
Jovial fanaticada del cantante
Jovial fanaticada del cantante
iluminado escenario que sostiene
una canción cordial y amistosa
y el rumor vital de la alegría-moda
antes del lanzamiento y del estreno;
platea parda que al inicio revoluta
mantiene de celebridad la noche
en la parte más oscura largo metraje;
en la próxima memoria su polaridad
ying yang lo vuelve compatible a la fama,
hasta dejar ante mis ojos al niño prodigio,
la llamativa maquinaria del control,
y del entrenamiento intensivo y de
manchas entre cada apertura del telón.

Mi yo en la sombra camuflada reversible
Mi yo en la sombra camuflada reversible,
el videojuego suspiro de la blanca alondra
desfoga y desahoga dificultades
como esclava del momento,
quiero leerte actualizado
donde roda una aventura en acción
que busca día a día, busca y busca
las muchas caras de la vida
para chiflarle en marabunta,
hay de todo en su acertada visión
y confluye solo en la mente.

Despierta dátil despierta
Despierta dátil despierta,
repicarán las horas
de estar soñando
a despertar demora.
Y estarás en el desierto
ya maduro te sonrojas,
y el hoy de la aurora
en arena brotarán tus hojas.
Despierta dátil despierta,
repicarán las horas.

Vida y manipulación
Vida y manipulación, escoge lo entredicho,
Pregunta al libre albedrío, pensamientos,
Por si me he perdido dentro del mundo
Algo que pudiera suceder, desnudo al natural,
Paso embelesando tus días, hombre del siempre
Dad rienda suelta a la verdad, la más singular
Acomoda el mejor sentido vectorial de la humanidad,
Mala cara anudada al tobillo, es una prueba de escritura,
Vas calcinante entre tanta gente perdiendo tu valor,
La meta es escribir lo que dicta la mente, quizás no,
Corazón no lo necesitamos, es una brújula de pasión, quizás,
Ya déjame de amar, vivir con el ilógico objetivo del vivir.

El amanecer de pechos despiadados
El amanecer de pechos despiadados;
dame una vuelta entre los olivos para
afirmar la picadura que me da el
escorpión.
Cata catapulta cata en el empuje un
alacrán y eso fue en un día lunar,
lunares son parte de tu cuerpo.
No nos confundamos, ya lo dije,
hay que darle rienda suelta a las ideas.
Aquí arisca como el gato mimoso que
me enseña a acariciar.
¡Oh amor! yo te puedo dar a ti lo que
Dios te prometió y no te dio.
Soy el perno pesado que lleva tu alma
hasta dejarla huérfana, hasta dejarla
trasquilada, aunque yo sé que la
llevas empachada.
Volantín que me doy con las botas
puestas, la otra forma de llevar la vida.
Reconstruir el alma con cirugía plástica
y dejarla más estirada y virulenta es
obra de un doctor que reside en el averno
y yo sé como se llama. Atragantarse de
tanto sushi y quedar abombada hasta
transformarse un una japonesita de
azúcar como esas muñequitas de tiras
cómicas.
Una punzada en el oído, peor que una
punzada en el corazón, es que yo no
soy muy sentimental.

Una obra teatral
Dentro de una obra teatral
acontece la amenaza del mundo
en el libreto interesante de
una tal dialéctica de ficción.
Y cómo una liebre perseguida,
recorre trecho a trecho y
cansa en la forma más risible
a su encuentro con la racionalidad.
Apenas abre una escena entre
lo físico y lo invisible porque
es protagonizada por un ave
macho-hembra que vuela
por los cielos sin ninguna pasión.
La ubicación y la exactitud
de su valor es más siniestra
bajo los rayos del sol.
Tormenta sobre la colina
Tormenta sobre la colina
fuerza heredada en el presente,
tiempos muertos, tiempos vivos
las nubes se inclinan para inspirar
esa esperanza de la era imposible
que dejó el diluvio de Noé.
Tormenta sobre la colina,
impulso de majestad de cumbre,
allí queda activo el pozo rojo lanzando
la divina pureza, la validación de un
amor clásico y cabal.
Pueden mis labios curtirse por el
tiempo, marcar la sed de la
historia, ¿Quién juzgaría volver ruinas
la grandeza del mar?
Ante la sombra de aquella tempestad
navegaba solo el ego de Perseo.

Cuando existencias virtuales
Cuando existencias virtuales
crean casi siempre una unión
como explicar:
se solventan en un vértice
pixel con pixel con elocución
erigen el centro de su interior
donde los elementos binarios mantienen
la dirección y el enigma de dos mundos
cuando se tornan bien sofisticados son
las compuertas débiles que aparenta el cielo.
Y entre tú y yo, la versión ilimitada
contemplando la imagen,
el antifaz corpóreo del alma desleída
la blanda naturaleza debe ser entonces
la turbia fisonomía
de enlazar una cosa con otra,
la máscara virtual y la real
donde pueda suceder un mañana.

La tercera dimensión
La tercera dimensión
al igual que el sueño
la voz que oculta la voz
entre un rio de
ceniza y lumbre
ese silencio concede
al acaso que nos
vuelve tolerantes
cambiar el curso
de las cosas
disfrutar lo ya vivido
al igual que el sueño.

La quimera titila
La quimera titila en el sendero universal.
Pulcras mandolinas del geranio
se cincelan al deseo,
a la evocación subliminal de tu caricia.
Nada más
cuerda perlada que aguarda
al Bósforo enigmático,
dócil dulzura
ensimismada en su espejismo,
en el tiempo que se conjuga ir dibujando
la imagen tuya.

Los dedos en el aire
Los dedos en el aire
cinco leguas de distancia
no poder tocar lo exacto
ni la tolvanera pretensión
el séquito fúnebre del carmín
color puesto de la nada
en el juego pekaboo,
abrir y cerrar los ojos
dentro de una larga lentitud
del no escuchado grito
y la revolución de manos
y trascendental y kármica,
las almas sonrientes
vacío contra nada
dedos contra dedos
manos contra manos
al único salto refulgente
fogata, juego de la botella
donde nos dejaron a solas.
Por el mundo

Por el mundo
por una esperanza
para contemplar
el calmo germinar
de la avena.
Avena para mi colmena
asciende, asciende
tocando el paraíso,
cargada de ilusiones
cargada de auroras.
Avena para mi colmena
tu y yo
no hay lugar para tristeza;
solo para el romance,
abarcamos las estrellas
juntando
corazón con corazón,
en perfecta sintonía.
Empezar y continuar
volver a cosechar.
Avena para mi colmena
asciende, asciende
de esta espiga frágil
te he amado
tantas veces.

Montaña solidaria
Montaña solidaria
tiempo sin medida
empiece de una nueva era
iluminando la humanidad.
Manos juntas, manos,
distancia sin limite
senda similar
en un mundo igualitario
Caricias apasionadas
manos juntas, manos,
el relato nuestro.

En la oquedad vibra el tango
En la oquedad vibra el tango sempiterno
que sueña la mujer romántica.
Su estrella sabe a intuición,
el miedo no la desmenuza.
¡Cuánto deseo indudable enciende el bombillo!
Desde el Éufrates llega una fruta prohibida
para probar su consciencia,
desde el pilar romano lo dulce sacro
que promueve la primavera danzante del mañana.
Debajo de su voluntad vive el faro de control,
descansa en la obediencia de una alma moribunda,
trama la perfecta leyenda en el lento coexistir.
Cata lo translúcido en la placidez de su antojo
como mieses y algas, el psique de su estirpe.

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