Ernesto Cardenal

ARGENTINA-III CONGRESO DE LA LENGUA ESPAÑOLA

Granada-Nicaragua, 1925
AL PERDERTE
Al perderte yo a ti
tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras
lo que yo más amaba
y tú porque yo era
quien te amaba más.
Pero de nosotros dos
tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar
a otras como te amaba a tí
pero a tí no te amarán
como te amaba yo

JOAQUÍN PASOS

Granada, Nicaragua 1914 – Managua, 1947POEMA A PIE

Qué actitud, qué gallarda pose original se puede tomar
ante la proximidad de este poema?
Te lo pregunto a ti, oh hábil diseñadora de nuevas
sonrisas!, la única
que puede ofrecerme en un plan de cinco minutos la más
conveniente arquitectura de mi genio actual
Decían los maestros chinos de la dulce poesía
que el poeta quedaba enfermo y ojeroso después del trance amargo;
pero yo te suplico, bondadosa musilla de ojos ingenuos,
que no hagas que mi miel sea elaborada a costa de mi sangre,
porque mucha sangre se ha desperdiciado últimamente y andan
escasos de leche los pechos de las madres.Un poema que sale a pie, y como está inédito, yo le digo:
Hasta que te vea te creo,
pretendo primero, sacudirme de encima estas alas de ángel
que me agobian,
a ver si botando toda esa pluma quedo con la ternura
virginal del pollo
o siquiera con algo de ese equilibrio inestable de lo que da risa,
tan lleno de emoción y de lágrimas como el cristal que ya va a caer
y no cae, pero que sabe que ya va a caer.

Poemas de un joven, 1962, póstumo.

TORMENTA

Nuestro viento furioso grita a través de palmas gigantes
sordos bramidos bajan del cielo incendiados con lenguas de leopardos
nuestro viento furioso cae de lo alto.
El golpe de su cuerpo sacude las raíces de los grandes
árboles salen del suelo los escarabajos
las serpientes machos.
Nuestro viento furioso sigue su camino mojado
es el jugo oscuro de la tarde que beben los toros salvajes
es el castigador del campo.
Los hombres oyen en silencio los gemidos del aire
con el alma quebrada, el cuerpo en alto
los pies y la cara de barro.
Las indias jóvenes salen al patio, rompen sus camisas
ofrecen al viento sus senos desnudos, que él se encarga de
afilar como volcanes.
PEQUEÑO CANTO PARA BIEN PARIR 

Como la Virgen del Carmen
vas a parir,
en una cama de nardos.
En medio de la montaña
vas a parir
mañana por la mañana.
Cuando el sol está naciendo
el cielo está carmesí,
estás teñida de sangre,
vas a parir.
Nardos teñidos de sangre,
vas a parir,
sangre teñida de nardos.
Como la Virgen del Carmen
vas a parir,
un muchachito moreno.
Alrededor de tu cama
baila todo Nindirí,
en tu vientre baila el niño
vas a parir.
En una cama de nardos
vas a parir.
Como la Virgen del Carmen.
CEMENTERIO 

La tierra aburrida de los hombres que roncan
es aquella que habitan los pájaros pobres,
las gallinas que comen las piedras
las lechuzas que braman de noche.
Una jaula de arena, una urna de lodo
es la tierra aburrida de los hombres que roncan.
Una jícara negra, una seca tinaja,
un carbón, una mierda, una cáscara.
En la tierra aburrida de los hombres que roncan
donde viven los pájaros tristes, los pájaros sordos,
los cultivos de piedras, los sembrados de escobas.
Protejan los escarabajos, cuiden los sapos
el tesoro de estiércol de los pájaros pobres.
Los pájaros enfermos, los vestidos de sombra,
los que habitan la tierra de los hombres que roncan.
Tengo un triste recuerdo de esa tierra sin horas,
la picada de pájaros, la que se desmorona.
Con murciélagos me persigue de noche
su horizonte de barro y su luna de broza.
En la tierra aburrida de los hombres que roncan
se hizo piedra mi sueño, y después se hizo polvo.

GRANDE POEMA DEL AMOR FUERTE 

Mi amor está con las alas abiertas sobre el mar.
–Costas, aguas y espumas.
Mi amor brilla como las aguas sobre las aguas.
El mar es redondo.
El mar es pequeño.
Mi amor es un alga marina.
Mi amor es como un pájaro.
Mi amor es una perla de luz que crece con
la mañana.
Quiero sembrar un árbol con esta ilusión que tengo.
Yo quiero un cielo grande como un patio para dejar
resbalar mi amor.
Sobre rieles de viento.
Mi amor es azul y claro.
Quiero hacer florecer esta rosa en capullo.
Que tengo sembrada en el bolsillo.
Sol, ¡sol!, ¡sol!
Y agua.
Mi amor es un muchacho esbelto dentro de una chaqueta.
Yo lo agarro y lo pongo sobre la mesa como un muñeco
y él vive con sus ojos inmensos.
Mi amor es un niño que imita el pito del automóvil.
Por la calle, yo llevo mi amor como una culebra faldera,
amarrada del pescuezo por un hilo,
y ella se abraza a la calle
y dibuja la silueta del terreno.
Crece, crece, pompita de jabón.
Jocote en la punta de una rama madura,
botella del vidriero,
chimbomba de hule en la boca de un niño.
Todo. Porque es esférico completamente
y se envuelve todo.
Y porque está cerrado sin juntura.
Deja que la pelota de mi amor,
brinque en los peldaños de la escalera
y caiga en el agua de tu estanque.
(Mi amor, es fresco y suave como la languidez de tus
cabellos.)
Mi amor, mujer, es como tú misma.
¿Por qué ha estallado esta flor?
Mi amor está con las alas abiertas sobre el mundo.
Mi amor brilla como el mundo sobre el mundo.
Mi mundo es redondo.
¿El mundo es pequeño?
–Mi amor es un mundo.

SALOMÓN DE LA SELVA

León, Nicaragua;1893 – París, Francia; 1959
 
LA LIRA
 
¿Quién ha visto una lira?
La lira es una palabra.
Era instrumento, pero ahora
es más: es un vocablo.
Las cosas que se vuelven palabras
se magnifican o rebajan.
El lenguaje
tiene la virtud del amor:
exalta o mengua.
Por eso la lira me inquieta.
La lira es cosa muy barata.
¡Quién no tiene lira!
Yo quiero algo diferente.
Algo hecho de este alambre de púas;
algo que no pueda tocar un cualquiera,
que haga sangrar los dedos,
que dé un son como el son que hacen las balas
cuando inspirado el enemigo
quiere romper nuestro alambrado
a fuerza de tiros.
Aunque la gente diga que no es música,
las estrellas en sus danzas acatarán el nuevo ritmo.
El soldado desconocido, 1922.
 
VERGÜENZA
Este era zapatero,
este hacía barriles,
y aquel servía de mozo
en un hotel de puerto…
Todos han dicho lo que eran
antes de ser soldados;
y yo, ¿yo qué sería
que ya no lo recuerdo?
¿Poeta? No. ¡Decirlo
me daría vergüenza!
El soldado desconocido, 1922.
 
EPODO II
La poesía es memoria.
Secuencia interminable, perla y perla,
cuenta y cuenta, en collar. Es ola y ola
-oceanus circumvagus-
como el mar enrollado en la cintura de la Tierra.
Pasión en el recuerdo revivida.
Reflejo en un espejo
que el verso enmarca y delimita.
Misterio de Narciso. Sacramento
de la ninfa
Eco.
El sentimiento vibra como cuerda pulsada
y da una nota de pasión, efímera:
Poesía es el recuerdo de esa música:
Música en el recuerdo y el verso eternizada.
Como en la Religión
maduro el hombre vuelve velas atrás, desanda
sus pasos desaviados,
Poesía es un volver entraña adentro y corazón adentro
adonde Dios, la vida, el ser tienen su centro:
…nunc retrorsum
vela dare atque iterare cursus
cogor relictus…
Evocación de Horacio, 1948
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