Compositores

Camilo Zapata
(Creador del son nica)

De madre jinotepina y padre chinandegano, el maestro Zapata nació en Managua, el 25 de septiembre de 1917, Bachiller del Colegio Bautista, estudió topografía por correspondencia y se fue a Chinandega después del terremoto de 1972.

Se inició a los quince años en Managua cuando cantaba en la emisora “Rubén Darío”, mientras sus compañeros – Francisco Fiallos, Juan Ramón Bermúdez y David Zúñiga – lo hacían en “YNOP”, la otra emisora que en 1932 funcionaba en la capital. Entonces estaba de moda los paseos a la costa del Lago de Managua, sector de Miralagos. Mucha gente se reunía en ese lugar, lo que era aprovechado por Camilo y otros jóvenes para tocar la guitarra, cantar y darse a conocer.

Pero su aparición hay que ubicarla en u48n momento histórico: cuando se emprendía la búsqueda y la afirmación de la identidad nacional, tras las negativas consecuencias culturales que había dejado la ocupación norteamericana. Por eso no resulta arbitrario relacionar la publicación de los Poemas nicaragüenses, de Pablo Antonio Cuadra en 1934, con “Caballito chontaleño” de Camilo Zapata, canción escrita ese mismo año, en compás de seis por ocho, constituyendo la partida de nacimiento del “son nica”.

Con este nombre se ha identificado ese ritmo popular y típico – lo nuestro visto con nuestros propios ojos – iniciando por Zapata, quien después estrenó “El Nandaimeño”, “El Solar de Monimbó” y “El Ganado Colorado”, por citar tres de sus piezas consagratorias. Ritmo que José Francisco Borgen propuso denominar con acierto rascado y que, erradamente, se le difundió como “canción folklórica”. El mismo Borgen describió a Zapata cuando participaba en los programas vivos de La voz de la América Central: “Pequeño, flaco, moreno, despreocupado. Su humildad le atrae simpatías; pero, más que su humildad, el hecho de llevar al micrófono melodías frescas de nuestros campos”. Y también de nuestros pueblos y ciudadelas, como lo revelaría en sus canciones “Nindirí”, “Ticuantepe” y “Callecita colonial”.

“Para nosotros, integra con Erwin Krüger y Tino López Guerra el “trío de oro” de la música típica o vernacular de Nicaragua. Además, él fue el primer nicaragüense que grabó en disco “Caballito chontaleño” y “Solar de Monimbó”, prensado por la RCA de México, cuando los discos eran de 78 revoluciones por minuto; y el primero en internacionalizarse. Sus composiciones fueron interpretadas por los Hermanos Silva (chilenos), Los Diamantes (peruanos), Los Quipus (ecuatorianos) y otros.”

El 16 de abril de 1994, la Casa del Artista le brindó un homenaje al insigne compositor. Varias cuadras fueron cerradas para que la gimnasia rítmica del Instituto Ramírez Goyena y por lo menos cinco mil Personas pudieran decirle adiós al gran compositor pinolero que se marcha de su amada Nicaragua, para residir en los Estados Unidos.

Camilo, visiblemente emocionado, dijo que agradecía profundamente el gesto de los artistas nacionales y les instó a conservar vivo el espíritu de colaboración a este patrimonio, ya que redundará en beneficio de las nuevas generaciones. También indicó que se deben apartar las diferencias y el egoísmo y buscar el bien común unidos por el arte en beneficio de todos. Para nosotros los pinoleros, en Nicaragua hoy sentimos que los valores musicales deben ser estimulados ya que en Centroamérica solo Nicaragua goza de este privilegio musical.

El gran maestro Camilo Zapata descansa, murió el 23 de junio de 2009 a las 4:00 p.m. falleció en su casa de habitación el padre del Son Nica, irónicamente, cuando en Nicaragua se celebraba el Día del Padre.


 

Tino López Guerra

Tino-López-Guerra

Un 20 de julio de 1906, nace en Chinandega Tino López Guerra, hijo de un médico de nombre Eduardo López Robelo y Doña Celina Guerra.

Su abuela se llamaba Isabel Lizano (maestra). Fue el tercer varón de los 6 hijos del matrimonio, López Guerra.

No pasó mucho tiempo antes que diera a conocer sus dotes de artista como compositor y a la vez poeta, creando música y poemas románticos.

Cursó sus estudios primarios en el Instituto Pedagógico de Varones de Managua “La Salle”, donde aprovechaba los recreos para usar a veces el único piano del Colegio y dar rienda suelta a su fina sensibilidad artística. En 1927 sus ansias de nuevos horizontes lo llevaron a los Estados Unidos donde residió por varios años, , regresando de nuevo a la patria que tanto amó como lo demostró componiéndole los corridos que la han dado a conocer por todo el mundo.

Tres Flores Para Ti y Chinita Corronga le dan salida a sus ansias juveniles y su música comienza a tomar una característica definida: Los Corridos, también estuvo en México, lugar donde los cantantes y Mariachis de la época le grabaron sus Composiciones. Managua celebra su Centenario y él le compone su corrido “Managua”, es condecorado por el entonces Ministro del Distrito Andrés Murillo, lo tocan en la celebración cien guitarristas. Le siguen Viva León Jodido, corrido mundialmente conocido y que hace vibrar al Nicaragüense en las fibras más hondas de su corazón. León también lo condecora y le dedica un homenaje al cual le acompañan hombres que como él llevan la música en su corazón.

Con un Pedazo de Cielo mi Nicaragua se Formó, por eso es Lindo este Suelo, el Suelo donde nací yo, eso siente Tino López y así lo dice en Nicaragua Mía; le compone un Paso Doble a Granada y un corrido a su ciudad natal Chinandega.

Pero su música va más allá de su patria y le canta a las hermanas de Centro América y a México, lo declaran “El Rey de los Corridos”. Estando en México en una noche de farra, en un lugar donde se están tocando corridos mexicanos, él toca y canta el Corrido México, y lo premian con la mejor guitarra que hay en el lugar, guitarra que conserva su hijo Tino López Rosales. Pero no solo compone corridos, sino que también guarachas, boleros, tangos y blues.

Una de sus mejores facetas es su amor por la Virgen María, a quien le dedica un fervor especial; es el único compositor que le ha pedido a María que aparezca en América Central, se lo dice en “Nuestra Señora de Fátima”. El poema que le dedica al dogma de su Inmaculada Concepción es de por sí el reflejo de su devoción y amor por ella.

De carácter jovial, siempre tenía una frase amable para todos, sabía hacer guasa, pero su consideración y respeto lo llevaban a que si ésta persona moría nunca más volvía a burlarse de él. Su palabra favorita era: ¡Qué desastre!

Se casó con Consuelo Rosales, a quien le compuso una ranchera: “Mi Consuelo”. De su matrimonio con Consuelo Rosales nació Tino López Rosales, muy parecido a él, pues ha heredado su sensibilidad, Junto con Tino creció a su lado María del Socorro López, quien es dos años menor que él.

Él Hablaba humor, tenía boca de inventor de palabras y ojos de bohemio. Y cuando se intenta reconstruir su retrato en la memoria nos damos cuenta que era un hombre tan jovial que cuando se ponía serio parecía que se ponía triste. Era Así. Decía lo agradable pero captaba al golpe lo caricaturesco Un poeta vendedor de seguros. Un cancionero sentimental burlón e irónico. Mezcla rara, inteligencia finísima, corazón bueno, personalidad extraordinaria (PAC).

Fueron 6 hermanos, de los cuales fue Celina López de Gómez la última que le sobrevivió, falleciendo el 10 de diciembre del 2001.

Su música y su poesía vive aunque él haya subido “a la altura” el 19 de julio de 1967, y que el día 20 de julio, el de su cumpleaños, estuviera “besando con ternura las gardenias de las plantas de los pies de la María a quien tanto amó”. Ese 20 de julio de 1967 por primera vez en Nicaragua hubo un entierro con sabor a resurrección, pues durante todo el trayecto a pie de Santo Domingo, su parroquia, hasta el cementerio, todas las radios en las puertas de las casas tocaban su música. Y aunque nos entristece su partida de este mundo sabemos que está gozando de la paz del Señor y la alegría de los justos, y que ha dejado a su patria y a los suyos un testimonio de amor y alegría.

Compositor muy inspirado en el amor, paisajes y bellezas de Nicaragua, TINO LOPEZ GUERRA, nació el 20 de julio de 1906, en Chinandega. Desde joven, compuso canciones de tipo romántico y a cada país centroamericano, le dedicó un corrido.

Sus composiciones más destacadas son: “Tres Flores para Ti”, pieza romántica de singular belleza, “Viva León, Jodido”, auténtico grito de orgullo nacional, “Nicaragua Mía”, un homenaje musical a su patria, “Chinandega”, himno regional dedicado a su ciudad natal, “Granada de Nicaragua”, “Virgen de Fátima” y “Mi Linda Costa Rica”.

 

Erwin Krüger

fotcantante

Erwin Krüger nació en León, en el año de 1915. Su padre fue alemán y su madre nicaragüense. En 1938 recibe un premio por su canción “La sierra de mi tierra”. Le siguen premios con la canción “Monimbó” en 1941 y por la que muchos años más tarde salvó su vida en una calle del barrio al cual había compuesto la canción.

Erwin Krüger integró el renombrado “Trío Monimbó” con su hermano Carlos quien era cantante y el guitarrista Pepe Ramírez. Erwin Krüger fundó el conjunto “Los Alzacuanes” en 1932 y, ese mismo año, el famoso “Trío Xolotlán”; luego “Los Pinoleros” en 1934 y posteriormente el ya referido “Trío Monimbó”.

Si bien Camilo Zapata, con el “Caballito chontaleño”, había incorporado el son nica a nuestro cancionero culto y los sones de marimba a la guitarra, Krüger descubrió en su canto el paisaje y la tierra, valorándola con amor. De ahí se haya infundido mucha poesía a la letra de sus canciones. Las más celebradas fueron: “Barrio de pescadores”, “El sabanero”, “El lechero”, “El zenzontle”, “Mi pueblito” y “Queja india” – quizás la primera canción de protesta de Nicaragua -, aparte de “Monimbó”.

Al respecto, Carlos Mántica ha contado que en una visita a ese barrio de Masaya – para asistir a la toma d posesión del “Alcalde de vara”-, deambulaba con Krüger entre los solares, cuando les salió al encuentro un monimboseño machete en mano y muy pasado de tragos. “Me preguntó mi nombre con cierta malacrianza – recuerda – y desde luego, mi nombre no le dijo nada, luego se dirigió a Erwin y cuando le dijo soy Erwin Krüger, se le iluminó la cara y dijo: Elver Griber, el compositor de Monimbó. Se le echó encima, le dio un gran abrazo y le dijo: Hermano, ahora puedo morir en paz y finalmente le tomó las manos y se las besó”.

Mántica opina que es en “Barrio de pescadores” donde Krüger mejor recoge y conserva el paisaje, pero no se agota allí su pincel de acuarelista. Hay estrofas que superan a las de la canción anterior, pertenecientes a sus composiciones “Luna en el estéreo”, “Estampa serrana” y Mi pueblito”, escritas en México, donde vivió varios años trabajando para la radio emisora YNOW. Asimismo, su labor de reivindicación musical fue tan profunda y acertada que la realizó en no menos de 14 países, conquistando aplausos y premios en festivales internacionales: los de Manizales, Colombia, Miami, República Dominicana y en diversas representaciones en cada uno de los países de Centroamérica. Fue también, con Carlos Mántica, el coproductor del Primer Festival Folklórico Nicaragüense.

En esa dirección, Krüger realizó otra labor: la de musicólogo, rescatando del campo y repopularizándolas – a través de sus conjuntos y del disco – canciones folklóricas como “Palomita guasiruca”, “La canción del garrobo” y “Doña sapa”. Pero este bohemio responsable y alegre, trabajador y forjador de un hogar modelo, tuvo un encuentro definitivo con Cristo el 14 de septiembre de 1965, sin modificar su alegría y picardía connaturales. Nicaragua Hoy “Para quienes lo conocimos de cerca y a fondo –ha escrito Mántica-, Erwin es uno de esos personajes que marca, que deja huella, porque contagiaba a los demás con su propio ser… Sabía que amaba lo que hacía y hacía lo que quería. Difícilmente se puede tener más éxito que esto. No le conocí enemigos, nunca alimentó rencores, no lo envaneció la fama, no le esclavizó el dinero y nunca lo venció el dolor. En su compañía se igualaban ricos y pobres que con igual ilusión buscaban su amistad, le hicieron círculos teólogos y artistas, sabios e ignorantes, santos y pecadores”.


 

 

Justo Santos

Justo Santos, creador de nuestro segundo Himno Nacional, según se dice en el sentir popular nicaragüense, nació en Managua en 1925.

“La Mora Limpia” es una composición musical propia del mestizaje, porque incluye la música nica con la guitarra española y eso le permitió a esta melodía incursionar en el pensamiento de los nicaragüenses.

“Existe otro son nica que se está investigando y se titula “Arru, Arru” y estamos casi seguros que fue una de las últimas composiciones de José Santos”, dijo Francisco Gutiérrez, quien escribiera el libro Ven a mi vida con amor.

Justo Santos es un nombre reconocido en Nicaragua, debido a su aporte musical que hoy en día forma parte de la cultura y el folklor nacional.

Durante los años 50’s formó parte del conocido “Trío Los Pinoleros”, con los que recorría el país interpretando la música nicaragüense.
En 1952 participó en un concurso musical para celebrar los primeros 100 años de Managua, precisamente con su composición llamada “La Mora Limpia”. En esa oportunidad, el jurado otorgó el primer lugar a otra canción. Sin embargo, la población la prefirió sin lugar a dudas.

Existen varias teorías sobre el nombre, algunos opinan que está relacionado con el camino de La Mora, utilizado especialmente para la traida de Santo Domingo, cerca de la Centroamérica y carretera a Masaya; otros dicen que nació de la “limpia agostina de un árbol de mora”…La Mora Limpia no tiene letra, fue compuesta para ser tocada por guitarra.

Lo bueno no perdura y Justo Santos murió asesinado el 7 de julio de 1958, a los 33 años de vida. Los que lograron conocerlo aseguran que era un hombre amante del arte y la música, por ello siempre acompañaba a su padre en los momentos de celebración.

Odilí Santos Espinoza, hija del fallecido, comentó que se sentía muy agradecida, porque su padre siempre fue merecedor de esos honores que reflejan justicia. “Un celador lo mató a balazos en el mercado San Miguel. Ese día venía de tocar, pero se le ocurrió comprar algo de tomar sin imaginar que la muerte lo esperaba”, dijo Odilí Santos.

Construyen boulevard en honor al autor de La Mora Limpia

Ramón Villarreal (La Prensa, 24 de Febrero de 2012)

Por primera vez en Rivas, se hará un reconocimiento al compositor de La Mora Limpia, Justo Santos Cerda, luego que iniciara la construcción de un bulevar en la entrada a la calle central de la ciudad donde se levantará un monumento de este personaje rivense.

Mario Alemán, divulgador de la Alcaldía de Rivas, precisó que a finales de marzo estará concluido el bulevar Justo Santos, de 500 metros de largo, que se ubica en la intersección del Instituto Rosendo López, pasando frente a los Bomberos, Cruz Roja, hasta concluir en la esquina de Las Colegialas.

La inversión es de medio millón de córdobas e incluye colocar plantas ornamentales, 17 faroles estilo colonial y 16 bancas de tres ocupantes cada una.

Se prevé que el bulevar esté concluido antes de Semana Santa y habrá vigilancia permanente en el lugar.

Justo Santos pereció de forma violenta en Managua el 7 de julio de 1958, víctima de un vigilante ebrio que le disparó cuando regresaba, en horas de la madrugada, de realizar su trabajo de guitarrista y cantor.

Jorge Isaac Carballo

Eminencia poético-musical nicaragüense. Solista de guitarra y uno de los pioneros de la música típica pinolera.

Jorge Isaac Carballo, es parte del enjambre de inspirados músicoa nicaragüenses que se han sabido ganar el respeto y la admiración de todo un pueblo.

Su nombre suena en los oidos de los nicas que viven en paises alejados como si la patria de pronto les cayera encima de un solo golpe.

Sus primeras canciones

En 1943, a la edad de 12 años, compuso sus dos primeras canciones: “Soñar” y “Confesión”. Cuando su madre, la chichigalpina Cándida Rosa Rostrán lo mandó estudiar la secundaria al Instituto Nacional de Oriente y Mediodía, prácticamente le daba un pasaje sin regreso, no a Granada, sino a lo más auténtico que por entonces podía identificarse como “made in Nicaragua”: su música.

De hecho, puede decirse que en el terreno de la guitarra es un hijo de Justo Santos, el creador de “La Moralimpia”, porque los integrantes del trío Los Pinoleros le enseñaron el rasgueo del Son Nica. Desde que escuchó “El Solar de Monimbó” y “El Nandaimeño”, durante una presentación en el cine, en el intermedio de una película, un tema de amor y protesta social que deambulaba en su corazón pudo encontrar la mejor salida de todas: no una novela, no un cuento, tampoco un retrato ni una escultura, sino a través del arte que mayor impresión causa a la humanidad: la música. Y surgió “La Juliana”.

De hecho, podría ser la primera canción de protesta en el universo nicaragüense, por su denuncia social: el campesino que se revela contra el derecho de pernada del patrón o la sumisión de la madre de una chavala que quiere meterla de querida al dueño de la hacienda. Después surgió “Campesino aprende a leer”, un tema de profundo contenido revolucionario que orienta al hombre rural a educarse, que habla contra los terratenientes y la injusticia contra el primer productor de bienes del país.

Este cantautor nos ha deleitado a través de su obra con muchas canciones entre las cuales solo mencionaremos algunas:

 

1-   Campesino aprende a leer

2-   Matagalpa

3-   La mujer de Juan Lezama

4-   Lesbia Guerrero

5-   La Juliana

6-   El Cañalito

7-   Mama, mamacita

8-   Alexis Argüello

10- Día de pago

11- El sol

etc…

Ha sido galardonado en varias ocasiones por su trabajo musical entre los que podemos mencionar que ganó el primer lugar de los tres únicos concursos de música típica de Nicaragua.

El primero lo patrocinó el INFONAC (Instituto de Fomento Nacional) en 1964.

El segundo patrocinado por FENIBA (Federación Nicaragüense de Base ball Aficionado) en 1972.

El tercero lo patrocinó el INEC en 1995.

Fuente de información:

http://www.nicaragua-actual.info

 Escogidos por Poetas Famosos de Nicaragua

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